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“Solo el Viento” gana el premio de la Berlinale denunciando el racismo contra los gitanos húngaros

Juan de Dios Ramírez-Heredia, Unión Romaní. Tomado de Rebelión

El Gran Premio del Jurado 2012 ha sido para ‘Solo el viento’, largometraje que retrata el miedo de los gitanos húngaros a la violencia racista que sacude el país.

El racismo y la xenofobia que se respira en Hungría desde hace algunos años contra la población gitana han llegado hasta la gran pantalla a manos del cineasta húngaro Benedek Fliegauf, que con el filme Csak a Szél (Solo el viento), ha logrado llevarse el Gran Premio del Jurado 2012 en la reciente edición de la Berlinale.

Entre 2008 y 2009 varios asesinatos motivados únicamente por el racismo y el odio hacia los gitanos sacudieron este país, que ha seguido virando hacia la extrema derecha en estos últimos años. La población gitana húngara vive asustada y atemorizada por las amenazas de muchos grupos neo-nazis, y muchas familias gitanas han huido pidiendo asilo en Canadá.

En el mes de junio de 2011 la Unión Romani hizo público un comunicado titulado “LA TRAGEDIA DIARIA DE LOS GITANOS EN HUNGRÍA” y apostillábamos que los racistas se acercaban a las casas habitadas por nuestros hermanos diciendo: “¡Salid gitanos, que hoy vais a morir todos!”. Efectivamente, casi a diario marcha un grupo neofascista por alguna ciudad húngara atemorizando a los pobres e indefensos gitanos.

Al menos 300 gitanos abandonaron en abril de 2011 el pueblo de Gyöngyöspata. Huían de las milicias de derechas Vederö (Fuerza Protectora) y de la Armada Betyaren, que toma su nombre de la lucha del siglo XIX contra la dominación de los Austrias. Sólo el 42% de los gitanos termina la escuela, mientras que la media de los “gadches” es del 97,5%. Pese a que está prohibido, en algunos colegios húngaros se sigue separando a los niños gitanos del resto de los alumnos.

El director Benedek Fliegauf retrata a través de su cámara la vida de una madre gitana y sus hijos, sumidos en el miedo, por ser vecinos próximos de una de las familias asesinadas por la violencia racista. Para ellos, cualquier paso viene marcado por la inseguridad y el pánico a morir a manos de los neo-nazis. La película da a conocer la visión de las víctimas inocentes de esta cruel realidad que todavía sucede hoy en Hungría.

Los actores de ‘Solo el viento’ son miembros de la comunidad gitana que nunca antes se habían dedicado al cine. Katalin Toldi, quien interpreta en la película a Mari, ha asegurado que ella misma ha padecido discriminación por su origen étnico.

Nos congratula saber que nuestras denuncias, las que los gitanos venimos realizando desde hace tiempo utilizando todos los medios a nuestro alcance, han encontrado eco en este importantísimo certamen cinematográfico europeo.

¡Bien por la Berlinale! ¡Bien por el Jurado! ¡Bien por todos los berlineses que nos han permitido elevar nuestra voz para que el mundo sea consciente de la tragedia por la atraviesan nuestros hermanos cuando el racismo ciego, asesino y nazi se ceba con los más débiles y desamparados.

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