Unidos en la diversidad, hacemos la diferencia

El novelista novelado: Mrs. Hemingway en París, de Paula McLain

Francisco Vélez Nieto

Argenpress Cultural

Alianza Literaria-2011
En estos tiempos donde todo parece desmoronarse en una delirante carrera hacia atrás, donde ya es difícil que se vuelva a creer en discursos y cantinelas, adentrarse en la lectura de esta historia sobre la aventura del joven Hemingway y su primera mujer a la conquista literaria del París. La verdad que se agradece tan amena y agitada biográfica sobre un maestro de la narrativa y el periodismo. Paula McLain, doctora en literatura, especializada en poesía con una vida profesional entregada a la docencia y a la investigación, que imparte clase de literatura en la Universidad de John Carrol, Clevenlad y el New England College. Muestra sin caer en el tópico del novelón en esta carrera editorial de ciertas editoriales de lograr del Best- seller, el retrato de las mil vivencias del Hemingway de París era una fiesta. Un joven convencido de pasar a la historia de la literatura por su voluntad de hierro, asumiendo el compromiso por la calidad narrativa de quien se considera capacitado para llegar a ese sueño literario que lo tiene embrujado.
Hadley Richarson fue la primera de las cuatro esposas del autor de Abajo las armas al que bien se le dieron de cara muchas más mujeres que sus queridas esposas. Según nos cuenta la autora, la joven Hadley vivía en el Chicago de 2020 una existencia sin privaciones de una familia de buena posición social, pero lejos de la aventura del amor y la felicidad. Entonces llegó el atractivo Hernest capaz de cautivar a la más resistente criatura femenina con su energía y ambición de llegar a ser el mejor de todos. Así se inicia la historia que llevará a la pareja ligera de equipaje y dólares al París de los sueños, donde comenzar la difícil lucha de alcanzar su sueño apostando con una obra de calidad, pulso constante y duro que, seguro, sin el amor y sacrificio de tan joven compañera le hubiese sido bastante más duro alcanzar esa colina de sus sueños, que sin género de dudas, significó la más apasionante cacería de las muchas que le sirvieron como experiencia de primera mano para su embriagadora obra narrativa.
 
Historia de emoción y pasiones donde no solamente ellos dos son protagonistas, pues el desfile de personajes reales de la literatura y la pintura es constante, ofreciendo al lector retratos tomados de fuentes reales en aquel París fue una fiesta, del mundo de la literatura y la pintura de aquellas envolventes tertulias con borracheras, pese a la estrechez económica en las que se desenvolvían ambos, en la apuesta por la creación de Hemingway de su entregada pasión de la esposa hasta el sacrificio, y, siempre en un segundo plano por estar convencida de vivir la entrega y el amor por una apuesta segura y de alta calidad creativa.
 
Y fue “un domingo de julio tras años de separación, -cuenta la narradora- cuando recibimos la llamada de Mary; la mujer de Ernest, diciendo que se había pegado un tiro. Se despertó pronto, se había puesto su bata roja favorita y se fue al vestíbulo delantero con una de sus escopetas favoritas. Se detuvo en una mancha de luz, apoyó el cañón y apretó el gatillo” En junio, un mes antes, ella recibió una llamada de él recodándole los tiempos vividos juntos, parece que había nostalgia en su voz una verdad sentida. Un mes más tarde ocurriría la tragedia, el adiós a la vida por propia voluntad ante una enfermedad imparable lo atormentaba. Se fue pero nos dejó su gloria.

 

Comparte esta entrada:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
  • Digg
  • StumbleUpon
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Add to favorites
  • email
  • PDF
  • Print

ningún comentario

Aun no hay comentarios...

Llene el siguiente formulario.

Deje su comentario