Unidos en la diversidad, hacemos la diferencia

Crisis global ¿De dónde salió el dinero?

Alejandro Nadal, El Clarín de Chile 

ocupawallstreet99

La economía mundial atraviesa por lo que será la peor crisis en la  historia del capitalismo. Las respuestas de política macroeconómica para enfrentar esta crisis están equivocadas y lo único que van a lograr es  la intensificación del colapso y el dolor de millones de personas.

Por el lado de la política fiscal, la  idea de que la austeridad permitirá sanear las finanzas, resolver el  problema de la deuda y activar el crecimiento no tiene sentido. Eso sólo contribuye a castigar a una población. Pero ¿qué hay por el lado  monetario? Se ha hablado mucho sobre el papel del Banco Central Europeo, en particular sobre la posibilidad de intervenciones directas en los  mercados de deuda soberana. Pero esa discusión oculta un tema medular:  ¿de dónde salió el dinero que contribuyó a la gestación de la crisis?  Ésta es una pregunta que es necesario discutir.

En Europa la narrativa vulgar es  que durante años los pueblos virtuosos del norte europeo trabajaron y  ahorraron. Mientras tanto, los pueblos del sur vivieron por encima de  sus medios. Los pueblos del norte estuvieron prestando sus ahorros a los pueblos del sur. Y ahora que éstos no pueden pagar sus deudas, les ha  llegado el momento de la austeridad y no quieren aceptarlo.

En la teoría macroeconómica  convencional existe un relato similar. En una economía hay agentes que  ahorran, y hay agentes que necesitan pedir prestado, por ejemplo para  invertir en una nueva empresa. Estos distintos agentes se encuentran en  un mercado de fondos prestables. Los bancos son instituciones que actúan de intermediarios en ese mercado, recibiendo los depósitos de esos  fondos y ofreciéndolos en préstamo a través de sus operaciones de  crédito. En esa teoría la tasa de interés es el precio que permite  equilibrar la demanda y la oferta de fondos prestables.

Esa visión de las cosas es aceptada  por la mayor parte de la gente (y de los economistas). Pero está  profundamente equivocada. La realidad es que los bancos comerciales  privados realizan una operación de creación monetaria que nada tiene que ver con la noción de los depósitos de fondos que han sido ahorrados con anterioridad y que ahora son prestables.

Hoy los bancos otorgan préstamos  cuando hay una demanda de crédito que les ofrece suficientes garantías  para recuperar principal y obtener ganancias. Al realizar un préstamo,  los bancos abren una cuenta para el nuevo deudor, como sucedería si  hubiera realizado un depósito. En síntesis, los préstamos no necesitan  un depósito anterior. Como dice una fórmula de autores postkeynesianos,  los préstamos crean los depósitos.

Nótese que en la teoría de los  fondos prestables, los fondos depositados en un banco son la condición  necesaria para que el banco pueda hacer préstamos. La creación monetaria por los bancos (cuando otorgan un crédito) no requiere de depósitos (ni de ahorros). Aunque parezca increíble, los bancos crean dinero de la  nada y la cantidad que pueden crear ex nihilo depende de los  requerimientos legales de reservas que les impone la regulación  bancaria. Entre menos reservas legales, mayor apalancamiento y mayor  creación monetaria por parte de los bancos. Y también mayor  inestabilidad para el sistema bancario.

Desde esta perspectiva, es  correcto afirmar que los bancos no son intermediarios entre ahorro e  inversión. Surge ipso facto una pregunta: ¿por qué una función tan  importante como es la creación monetaria está en manos privadas? Esa  interrogante es crucial. La mayor parte de la población de cualquier  país probablemente se opondría a dejar una función tan importante en  manos de empresas que persiguen un lucro privado.

¿Cuál es la relación entre la  función de creación monetaria de los bancos y la crisis económica y  financiera global? La desregulación bancaria abrió nuevas puertas para  que los bancos entraran en operaciones cada vez más arriesgadas y  especulativas. La capacidad de creación monetaria y la eliminación de  reglas para operar en sectores especulativas fue una combinación  explosiva. En Estados Unidos y en Europa, las operaciones de los bancos  contribuyeron a incrementar artificialmente el precio de distintos  activos, en especial de los bienes raíces. Debido a la bursatilización y otras formas de interdependencias en el sector financiero mundial, el  colapso del mercado de hipotecas chatarra en Estados Unidos desencadenó  la crisis en Europa. Se presentaron diversos mecanismos de transmisión,  pero en todos ellos la función de creación monetaria por parte de los  bancos comerciales desempeña un papel importante.

Mientras las raíces del colapso se mantienen intocables, en Europa la crisis se fue transformando en un  problema de deuda soberana de varios países a los que ahora se imponen  planes de austeridad fiscal que los hundirán todavía más. Es claro que  el rechazo a ese castigo es justificado. Desde una perspectiva de  política, lo que urge es recuperar el control público y democrático de  la función de creación monetaria.

Comparte esta entrada:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
  • Digg
  • StumbleUpon
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Add to favorites
  • email
  • PDF
  • Print

ningún comentario

Aun no hay comentarios...

Llene el siguiente formulario.

Deje su comentario