Unidos en la diversidad, hacemos la diferencia

Cinco meses de Poeta itinerante en Chile

Tito Alvarado

Seremos breves, mostraremos una visión general de lo que vimos, sentimos y proponemos. A las puertas de un colapso ecológico, solo queda ir con todo y con todas y todos. Hacia los lugares posibles, esos imposibles que responden a las necesidades humanas. El viaje por 41 lugares de Chile duró cinco meses y dos semanas. Fue largo, por momentos fue duro, nos quedamos con los momentos de reencuentro con personas gratas. Aprendimos que los afectos verdaderos no mueren, que hay necesidades y personas esmerándose en suplirlas desde su hacer. Antes estuvimos en México recorriendo seis estados, inaugurando diez Parques de la Paz, esto fue posible gracias a la preparación del terreno que hizo la compañera Patricia Elizabeth Torres, en Chile todo lo improvisamos, un contacto nos llevó a otro. Hubo momentos de desencuentro, fueron los menos. Lo máximo estuvo situado en la recuperación de la memoria.

Las causas y los efectos

Las causas son tener conciencia de que hay asuntos que acontecen una sola vez en la vida, que hay acciones motivadas por lo ético, que no obtendremos resultados nuevos haciendo lo mismo, que para cambiar hay que romper los círculos de seguridad, que el futuro depende de las acciones presentes.

Los efectos son ir hacia donde está la visión y la acción del otro, proponerle sumar sumándonos, explicar y propiciar la acción múltiple desde el quehacer de cada cual, se trata de asumir una acción local, con una visión global y también desarrollar acciones globales con visión local.

Estuvimos en Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana, Limache, Olmué, Quebrada Alvarado, Las Palmas de Alvarado, Quillota, La Cruz, Los Andes, La Serena, Coquimbo, Vicuña, Monte Grande, Elqui, Quintero, Casablanca, Santiago, Puerto Montt, Frutillar, Puerto Varas, Castro, Chonchi, Dalcahue, Achao, Temuco, Vilcún, Cruz del Sur, Lautaro, Curacautín, Malalcahuello, Concepción, Chiguayante, Tomé, Lota, Chillán, San Fernando, Rancagua, Putaendo y San Felipe. Son 41 ciudades, pueblos, villorrios, comunidades, de algunos millones hasta unos varios cientos de habitantes. En ciertos lugares no hubo contacto, donde lo hubo, no en todos hay respuesta positiva. Lo que no admite duda es que avanzamos, pues donde hay respuesta, esta es plena de acción y creación. Lo que nos dice que somos uno y somos miles en un hacer diverso y a veces único.

Las razones del asombro y el asombro de las sinrazones

Asombra ver un río que hace cuarenta años tenía un caudal respetable, ahora es un 53% menos. Lo terrible y determinante es vivir en una cultura que tiene como eje central el beneficio personal, esto nos da, entre otros factores, el nefasto hecho de que este año tendremos el despreciable récord de que el 1% de la población mundial será dueña del 50% de los recursos. Así vamos al muere. En buen romance esto significa dos cosas: es inmoral, es anti-naturaleza; los recursos alcanzan para todos, pero el inmoral beneficio de unos pocos da como resultado lo que se vive en una sociedad deshumanizada que arrasa con la naturaleza.

Asombra que debamos vivir con tan poco, asombra que creamos que es lo que merecemos, asombra que los efectos nefastos se vean y no logremos articular respuestas, asombra que muchos sigan como si no pasara nada, metidos en lo suyo sin admitir que hacia adelante puede no existir eso que llaman lo suyo. Asombra que desde centenas de millones de lugares existan las personas que en su visión y hacer son Sur, como filosofía de vida, pero no lo saben ni se proponen unirse con los otros.

Quizá en muchos casos, personas buenas, den prioridad al asombro de la sinrazón, sea esta por circunstancias de ego, por una intención de protagonismo, por creer que es posible lucrar con las necesidades del otro o por la falsa esperanza de que solos podemos triunfar. Veamos lo que abunda, más de lo mismo, veamos la porfía de insistir en lo que no da resultados. Veámonos en la transformación, en ensayar lo que resulte, en la autenticidad del ser y sobre todo aprendamos a producir una mejor copia de nosotros mismos. La felicidad no es un punto al que se llega, es un estado del alma cuando proyectamos el ser y el hacer hacia lo social.

Experiencia ganadora

Explicamos qué somos como movimiento cultural, invitamos a ser arte y parte del mismo, invitamos a organizar lecturas de poesía en el marco del Festival palabra en el mundo, invitamos a participar en el VII Congreso de Proyecto Cultural SUR, explicamos que es la Campaña Verde Esperanza: Parques por la Paz, poesía por la vida, antes repartimos semillas a los presentes en los muchos encuentros realizados.

Lo nuestro es un intento de comunión, una intención de suma y multiplicación, un hecho ético, una acción de fuerza moral. No siempre logramos resultados positivos. Es tremenda la separación entre el hacer del uno y el hacer del otro, es muy grande la fuerza de la ideología dominante, paradojalmente esto justifica nuestra presencia y nuestros empeños. Partimos de necesidades que van más allá de cada uno. Nos situamos en un mundo a pocos pasos del punto del no retorno. La respuesta en este aquí y ahora no puede esperar, o somos o no somos, lo que en buen romance significa: nos salvamos juntos o nos hundimos separados.

Estuvimos en muchos lugares con personas diversas, motivadas por urgencias distintas. Lo natural es la duda, la incomprensión y en ciertos casos hasta el rechazo inmediato. Algunas personas nos facilitaron el camino, otras, las menos, nos lo hicieron algo más difícil. Hemos dicho que nuestra filosofía es hablar con cien, si uno se suma, hemos triunfado. En este caso concreto el triunfo ha sido enorme, solo que esta enormidad se medirá en las acciones futuras. Cada vez que sumamos es un nuevo comienzo, ahora comenzamos en Chile desde diversas realidades y con distintos ritmos. En esta suma de voluntades lo que vale es la persona y sus empeños por aprender del otro, por entregar de si lo mejor, por situarse en su condición de ser humano en sus quince minutos de gloria, por superarse en su trabajo de creación y sobretodo vale el adquirir conciencia de sus propias capacidades. Lo nuestro no es perderse en la suma, es la suma para brillar con luz propia.

Certezas del no futuro o futuro con nuevas certezas

Si dejamos de lado las informaciones de última hora, esas de crímenes atroces, las faltas de conciencia de los políticos, los atropellos a la dignidad de los trabajadores, los desmanes de las guerras y sus consecuencias laterales. Veremos que en sordina van avanzando las crisis: lluvias donde antes no llovía, sequías donde antes llovía, en general, consecuencias del Cambio climático; el agua se vuelve de más en más un elemento escaso; los políticos que debieran aportar soluciones, en la inmensa mayoría de los casos son parte del problema; aumenta la distancia entre ricos y pobres; crece la población, la economía no avanza al mismo ritmo; los negocios de las armas y el narcotráfico son cada vez más lucrativos; estamos en una espiral de deshumanización, el sistema causa desequilibrios, estos causan violencia, inseguridad, esta inseguridad nos moldea y restringe los espacios, se pierde la moral, la ética, la solidaridad; la ciencia y la técnica aportan soluciones, pero estas pasan por los intereses del capital; vivimos una tercera guerra mundial, solo que esta es de otro tipo. ¿Qué falta? Que un loco, de esos que hay en los gobiernos, se crea cuerdo y cree las condiciones para una debacle nuclear.

De no producir cambios en la forma de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza, hacia adelante la única certeza es el no futuro.

A este panorama podemos agregarle los deberes de la cultura: un futuro con nuevas certezas. Las que pueden emanar de la Paz, de la justicia social, de los recursos usados para satisfacer las necesidades humanas, de una forma nueva de relacionarnos, del pleno desarrollo del potencial creador de cada persona. A estas certezas se llega por la vía del ser y el hacer en consecuencia.

Sumar visiones, acciones y cambio de ruta

Sumamos la ética de quien teniendo un trabajo de profesor ha preferido ensayar lo nuevo y ha organizado un espacio y su tiempo para compartir el conocimiento de los libros, el intercambio de poéticas. Sumamos la moral de defender semillas del negocio transgénico, sumamos la misión de organizar en las escuelas las visiones que tengan los niños de los pájaros, sumamos los sinsabores de contar con un espacio y ahora no tenerlo, sumamos la visión de recomenzar para que lo hecho no se pierda en la vorágine de la burocracia, sumamos la presencia altiva con verdades inscritas en la conducta moral, sumamos esfuerzos para poner poéticas e historias en movimiento, sumamos conciencia crítica en pos de la amplitud y el bienestar social, sumamos el quehacer itinerante de poetas viajeros, sumamos la preocupación por las personas que han caído en las redes de una adicción como el licor, las drogas, el juego. En suma sumamos lo que ha de florecer si persistimos.

En la parte de Chile que pudimos visitar, con las personas que pudimos interactuar, con las que compartimos minutos de conversación, con las que hicimos amistad, con las que dimos batalla juntos y hasta con quienes no compartieron nuestro mensaje, por considerarlo poco claro, por que les pareció impositivo, por que lo asumieron como sabido, etc. tenemos ahora una relación dialéctica, aunque el tiempo haya sido breve, hay algo mayor hacia adelante que se escribirá con hechos.

Lo que venga será mucho o será poco dependiendo de la amplitud de las visiones, de la comprensión del momento, de las verdades profundas, de las capacidades para desterrar miedos, dudas o detalles menores.

En conclusión este viaje al Chile profundo nos ha permitido, vernos en lo que falta, en los proyectos presentes y futuros, nos confirma en las necesidades y nos permite multiplicar resultados en pos del cambio de rumbo de la humanidad toda.

Lo concreto hoy, lo imposible mañana

Lo concreto en este instante es lograr nuevos organizadores de lecturas de poesía , aumentar eventos del Festival Palabra en el mundo, lograr una presencia mayor en el VII Congreso Sur a realizarse este noviembre en Santa Fe, Argentina, continuar defendiendo las semillas, sembrando y plantando árboles.

Lo imposible es todo aquello que toma más tiempo hacer realidad. Es lo que se logrará dependiendo de las cuerdas de cada cual, de la capacidad para vibrar en la misma onda. También depende de que cada una y cada uno se vea en el río humano que riega valles y florestas o se seca , mientras miramos para otro lado. Yo pongo mi grano para que esto último no ocurra. El detalle son los yo sumados y multiplicados en su esencia de ser y vivir acorde a las necesidades y posibilidades de la vida.

Incorporamos ahora personas de muchos puntos de Chile y de México. La próxima itinerancia será Argentina, Paraguay, Uruguay, lo que allí se logré se está gestando ahora mismo.

En Casa Azul, a mediados de abril del 2016

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3 comentarios

1 Karina García Albadiz { 20 abril 2016 - 16:51 }

Tito: para nosotros acompañarte y además invitarte a que compartieras nuestras actividades. Además de invitarte a disputar el espacio en la Feria del Libro de Viña del Mar. Crecimos con este viaje y eso es lo fundamental.

Cariños desde el Grupo Casa Azul.

2 ALEJANDRA { 24 abril 2016 - 18:53 }

ADMIRO TU ENERGÌA. CUANTOS LUGARES RECORRIDOS Y CUANTO DINERO GASTADO.
SIENTO QUE NO NOS HALAMOS VISTO YA QUE NOS CONOCEMOS TANTOS AÑOS. ESPERO VERTE ALGÚN DÍA AQUÍ O ALLÁ ARRIBA. BENDICIONES HERMANO

3 Úrsula Sternsdorff { 12 mayo 2016 - 23:58 }

Para Tito Alvarado. Me maravilla el entusiasmo y la clara visión de la realidad que tienes. Me alegro que en Chile hayas logrado llegar a tantos lugares y contactado con tanta gente que piensa igual. Me sumo a lo que se pueda hacer, a través de ADECHI, desde Chiguayante. Lamento no haberte conocido. Saludos.

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