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Respuesta a una carta de Juanito Guanabacoa

Queridas Compañeras, queridos compañeros

Juanito Guanabacoa ha enviado unas cuantas preguntas que bien pudiera no responder, pero sería una grosería, sus preguntas en esencia significan que no ha comprendido la envergadura de la idea SUR. Lo cual puede verse como una incapacidad nuestra de hacerse entender.

Lo ideal sería que desde México mismo algunos compañeros dieran sus puntos de vista, les recuerdo que el secreto de SUR es que no haya secretos. Insertaré mis respuestas a cada una de las preguntas de Juanito y las pondré en negritas.


1) Veo en tus informes la experiencia del contacto y la gratitud a quienes han brindado la casa… somos latinos y no hubo de otra… además de que las gentilezas son apreciadas en reciprocidad entre hermanos.

La verdad es que nadie nos brindó la casa, si nos atendieron con mucho respeto y dedicación. En realidad se desvivieron para hacernos la vida fácil.

2) El esfuerzo y la tertulia, el trabajo de clase de un sector social en mi país es notable y agradable… y pregunto con lo que pedí pudieras dar “razón al mundo” del otro profundo que existe en mi país.

Aquí no hay pregunta ni yo soy Dios como para que tu pidas y yo de. Te recuerdo que no estoy en la tarea social ni hago política de un partido, lo nuestro es lo cultural, es decir trabajar desde y hacia la cultura. En verdad no es mi tarea decirle al mundo la cantidad de pobres que hay en cada lugar. Sin embargo esto no quita que en cada lugar recuerde que los que sobreviven con el equivalente a dos dólares al día ya suman dos mil millones de seres humanos. Como también te consta que no basta con decir esto, y en este sentido más de una vez has escuchado mi crítica al pensamiento de algunas luminarias antisistema, ellos dicen lo mal que está el mundo, cuando se trata de atreverse a proponer acciones concretas, y también te consta que yo las hago cada día. No creo que en ninguna parte donde me correspondió hablar haya omitido estos asuntos de fondo. En esencia ahora toda lucha es por la sobre vivencia de la vida en la tierra y en eso estamos.

Ahora tu quieres que me transforme en un incendiario y diga desde mi comodidad lo que es México, ¿Cómo puedo ser yo tan superficial para pretender, en un viaje de dos semanas por seis ciudades, decir lo mal que está México, si en realidad eso mal lo sabemos y ya cubre todos los lugares de la tierra.? Hoy SUR es un referente de ideas que está en todas partes. Por contra, el poder que nos aplasta está en el norte.

3) Qué hay de los desplazados, de los marginados, de esa clase que no tiene la oportunidad de rozarse “CON LO CULTURAL” y ha sido hostigada hasta el cansancio?…Cuál puede ser la “foto social” de apreciaciones de ese MEXIQUE-RANCHO aplastado que no tiene contacto y trato con acuerdos de gobiernos y cultura? Cuál es la realidad oculta de más de 52 millones de almas que, según organismos internacionales, se debaten en la miseria y pobreza EXTREMA? Cuál es la realidad de los informadores y la PRENSA?
Cuál es la imagen subyacente entre la GENTE DE GENTES que no tienen la oportunidad de hacer poesía pues en su drama ni letrados son? Qué de la realidad de personas -como yo- que han sido forzados a salir y las “familias que quedaron? Es realmente MEXICO SEGURITAIRE SEGURO Y DEMOCRATICO? como nos han clasificado en Canadá?
A mi me han investigado los “cuatachos” de la prensa international REPORTERS SANS FRONTIERS y me van a apoyar porque dicen que el “desmadre está por todos lados?
Estamos tan divididos…2 que tres como decimos los chilangos,,, vueltos en un desmadre nacional?
Qué hay de la calle? Qué hay de los SIN NOMBRE Y SIN VOZ? Pos la LUCHA al final es el cambio social? Cuál es tu impresión de la PRENSA NACIONAL? De la limpieza de las calles como referiste de tu visita a tu tierra chilena? Qué hubo del compañero SUR que raptaron a su familiar?

Bueno, aquí está lo de fondo que no se ha logrado entender, en la primera frase tu dices algo que es la esencia misma del mal entendido. Todos estamos en la cultura. Pero la palabra cultura tiene muchos significados. Hemos dicho muchas veces que nosotros solamente la podemos entender como lo que produce el ser humano, tanto material como espiritualmente. En este sentido todos estamos en la cultura, pues todos producimos algo, todos, marginados o no, somos parte de una cultura.

Pero con esta parte de tu cuestionamiento no solamente nos dices que tú manejas la misma noción de cultura que maneja el sistema, es decir cultura es el espectáculo, las artes, y claro, si en el mundo hay dos mil millones de seres humanos cuya única ocupación y preocupación es sobrevivir, estas personas no están en el disfrute de ningún espectáculo ni apreciaran ningún arte que no sea el de su propia pobreza y de su capacidad para seguir con vida.

Partes de la base que mi tarea era ir a México y dar cuenta al mundo de su realidad social. Pues bien esta realidad social está dentro de lo cultural y si decimos que queremos aportar al cambio, estamos diciendo que estamos en la batalla que no podemos perder, la de la cultura, y propiciamos una cultura de cambio, una cultura que genere el paso de ser espectadores a ser actores y que cree las condiciones para desarrollar todo el potencial humano de cada uno de los seres humanos que habitan la tierra.

En cuento a las preguntas concretas, lo de la calle no lo entiendo, los sin nombre y sin voz, si tu sabes mejor que yo, debieras decirlo tú (y decirlo claramente) no yo, que anduve apenas en seis ciudades. Regreso y emito un informe de lo que se resolvió, no un informe de lo que a mi me pareció. La prensa nacional es la misma en todas partes, dicen mucho pero ocultan lo fundamental, y tu siendo periodista sabes perfectamente como funciona, pero volvemos a lo mismo, no fui a México a emitir un informe de como está el país, eso le corresponde a los Mexicanos, a lo sumo puedo formarme una opinión personal y es la de que mientras estemos haciendo una tormenta en un vaso de agua, estaremos encerrados en nuestro propio cascarón, de lo que se trata es de unir voluntades de cambio y en eso estamos.

Esa pregunta de la limpieza de las calles de tu tierra chilena, es una soberana torpeza, Yo fui a Chile hace 24 años, ignoro cuando y como te pude haber dicho nada de ese viaje. El compañero SUR al que le raptaron a un familiar, está bien y él mismo te puede indicar cual es su situación. En resumen todas estás preguntas tienen la impronta de la desautorización, es como si para ti este viaje no tuviese valor, pues no hablo de lo que tú quieres escuchar, lamentable. Pero a veces ocurre que proyectamos a otros nuestra propia desdicha.

4) El NOBEL propuesto es un halago de clase merecido también por la acción SUR de esto estoy seguro pero…QUE HAY DE una DENUNCIA TESTIMONIAL del demonial de gentes que habitamos el MEXIQUE-RANCHO? Del contraste de clases y su LUCHA porque estoy cierto de nuestra propuesta como COTRACULTURA PROPOSITOVA…

Otra vez lo mismo. Eres repetitivo. La propuesta de candidatura al Nobel de la Paz, no es un halago de clase. Yo me gano la vida trabajando de obrero, no son los obreros los que postulan mi nombre, ni siquiera es una postulación personal, es a todo el trabajo cultural realizada por mucha gente durante veinte años que se postula en la persona de quien aparece como presidente honorario, es decir, alguien que no decide nada.

La denuncia testimonial es algo que se hace desde la propia vivencia. yo no vivo en México, como pretendes que de mi testimonio de lo mal que me ha tratado el sistema. Nadie de las personas que haya escuchado cuanto dije en los distintos puntos donde hablé, puede decir que yo no haya dicho lo que correspondía en ese momento. Eso de Contracultura propositiva es un oxímoron. Hay una cultura y en ella estamos todos, hay una cultura y dentro de ella hay muchas culturas derivadas o particulares (si este término es apropiado, no lo sé). Podemos luchar socialmente para un cambio, pero sin cambiar la cultura no hay cambio social duradero. No somos contracultura ni somos propositivos, estamos trabajando desde la cultura y hacia la cultura por un cambio, que significará poner al ser humano como centro de todo.

5) La evaluación de los SURE MEXICAS está encuadrada a las REALIDADES ABRUMADORAS que vivimos en una REVULETA MEDIATICA en que el presidente del imperio va RENDEZ-VOUS LA VISITE le prochain mois de mai?

Aquí te confieso mi absoluta ignorancia. No sé de que hablas.

6) Qué del SENTIR como país frente a la HEGEMONIA DOMINANTE? pa que el discurso SUR sea tajante?

¿Y quien soy yo para hablar a nombre de todo el país? Si puedo hablar del sin sentido de la vida, de la injusticia, de lo que debe cambiar ya, pues no tenemos todo el tiempo del mundo. En cambio me pides que hable de lo anecdótico, que vaya o no vaya a México, la cara visible del imperio no cambia nada. El cambio debe producirse desde la gente y en esto también estamos.

Lo de ser tajante, una vez dije cual era la solución, ¿recuerdas en la Universidad Concordia? y tú dijiste que el camino era la no violencia. ¿Qué ha cambiado para que ahora digas que yo debo ser tajante? ¿te parece a ti que no es tajante decir que no tenemos todo el tiempo por delante para producir un cambio? Mi parecer es que en el fondo no se ha entendido que estamos unidos en nuestras diversidades. No tenemos que tener ni la misma cultura ni el mismo discurso, nos une la diversidad, nos expresamos con distintas armas. El rumbo general es el mismo, nos une la idea de cambio.

7) Bien que son tres partes de tu informe… la cuarta Y POS NO HAY quinto malo COMO DECIMOS POR AQUELLITAS tierras de mi rancho que saque LO RADICAL de TITO ALVARADO?

Las películas de Cantinflas me gustaban en mis tiempos de joven, ahora no me gustan tanto. Aquí hay palabras, pero no sé donde comienza la pregunta ni se sabe donde quiere llegar.

Radical he sido, soy y seré, pero esta radicalidad no se expresa a las trompadas ni a la bruta, se expresa en soluciones, en la critica mortal, y esto está, como una constante en todo mi trabajo. Si vamos a hablar de los resultados de un viaje, no vamos a ponernos a hablar de mi radicalidad, cuando se trata de resultados, que están más allá de mi propio ser. No soy dictador ni mesías. He resumido, no lo que vi, si no lo que se resolvió y se hace.

No quiero ser IMPRUDENTE pero lo que mi corazon siente es inquietud, desasociego, temor y desilución de caer en el errod de la IMAGEN DE DON CABRON que dan al exterior los MASS MEDIAS y demás que solo ven la parte bonita del perfil de mi país… ES LO UNOCO QUE SE PERCIBE?

Querido Juanito, no veo la razón de tu desilusión ni tampoco comparto eso jodido “de caer en el error de la imagen de don cabrón”. No estoy yo hablando desde televisa. Quizá el detalle esté en que hablamos de asuntos que tú no quieres ver, pues están un poco más allá del diario vivir. Trabajamos para que el futuro sea lo más parecido al futuro que queremos.

Somos entonces parte de una clase de excluyentes o somos gentes en la LUCHA?

Excluyentes no somos y te consta, pero tampoco somos gentes de lucha, pues lo nuestro no es la lucha social, es la lucha cultural, que es superior. Podrá un partido o movimiento tomar el poder y hacer cambios, pero si no cambia la cultura, su poder se le desmoronará irremediablemente.

SOY Y ESTOY EN LA EQUIVOCACION DE MI VOCACION o solo es cuento de lagunos (como en VENEXUELA DE MADURO o de CAPRILES?= igual a lo mejor semos unicos que vemos lo que somos y hacemos lo que podemos? en todo caso LA FOTO SOCIAL es la me manque beaucoup me falta y siento que estoy ENAJENADAMENTE EN UN EXILIO DE FANTASIA?

En este párrafo tú reflejas el discurso que dices combatir. Pero lo peor no es este detalle, lo peor es que enredas tanto tu pregunta, que uno puede entender todo menos lo que quieres decir.

Pos has hablado de billete y de proyectos y de hacer la paz -AL ESTILO AMERIGRINGO?

La sola pregunta es algo indigno de tu parte. He propuesto abrir una discusión, ¿cómo puedes pretender o insinuar que ya esté resuelta la forma en que se implementará algo cuando ni siquiera se inicia su discusión? A no ser que tu sepas algo concreto contra mi o contra cualquiera de nosotros que nos señale con un doble discurso, una pregunta así es inaceptable.

Eso de hacer la paz, al estilo amerigringo, es una insinuación desleal, por decir lo menos, en realidad debiera decir que es una canallada, pero no lo diré. ¿Estamos en condiciones nosotros de enviar treinta mil hombres armados a Afganistan? ¿estamos ametrallando a cualquiera que se ponga en nuestro camino? ¿hemos demonizado a alguien que no está de acuerdo con nosotros? ¿estamos proponiendo una Disneylandia? ¿hemos puesto en marcha espectáculos para que se muevan en el escenario algunas y algunos y sus canciones no digan nada? La respuesta es no, y esto lo sabes. Entonces a título de qué viene hacer una pregunta así, la sola manera de que esta pregunta sea aceptable es que tu tengas una proposición mejor. Me gustaría escucharla.

NO SÉ … CORREGIRME USTE y castígame si lo merezco! A LO MEJOR YO SOY UN UNICO EQUIVOCADO IRREVERENTE E IRRESPETUOSO ATORMENTADO!

LES QUIERE CON CARIÑO AFECTOCONTAGIADOI DE  REBELDIA?
Poneme al día que será leccion de vida!

tú acuñaste la idea de LA NETA REVELADA que ha movido a mucha GENTE DE LA CHUSMA UNIVERSAL! de un discurso que ha ganado espacios en la PRENSA INTERNACIONAL!

Si en esto primero tienes razón, propuse escribir un libro que se llamara la neta rebelada, tu lo cambiaste a algo que se hizo espeso, y te planteaste una tarea innecesaria, agregar una introducción a cada parte. Resultado, el libro no está. Mi error fue dejar el espacio libre. Eso de que haya ganado espacio en la prensa internacional es más mito que realidad, o por lo menos no me consta que hayamos ganado espacio para un libro que no aún no tiene forma.

Creo haber dado respuesta a sus inquietudes. Lamento que su criterio amplio le impida ver más allá, y más lamento que ahora un viaje sea el centro de unos fuegos que no merecemos.

Sin embargo todo se puede y debe discutir, en este caso creo que no es la discusión lo que se ha pretendido hacer si no la insinuación malsana, la acusación gratuita y la desvalorización, en el pretendido de que este viaje debió ser para que yo emitiera un informe de lo mal que viven allí el 52% de la población.

El viaje fue para hablar con la hermosa gente que forma parte de la idea SUR, para apreciar su trabajo, para aclarar detalles de incomunicación y para hacer adelantar la idea de una cultura a la altura de las necesidades humanas.

Si se consiguió, no he de ser yo quien lo diga, lo dirá el impacto logrado, me consta que en dos lugares, diametralmente distintos, uno una escuela pobre, en un barrio de pobres, otra una Universidad donde muchos alumnos van en autos del año. En ambos lados hablamos de lo mismo, en ambos lados apelamos a la participación y a la capacidad de cada cual para estar en lo importante, que es ser agentes de cambio. No puedo ser iluso y decir que todos comprendieron el mensaje, pero si puedo decir que vi gente honesta dispuesta a sumarse a un trabajo que debe incluir a cientos de millones de seres humanos. Lo que se logre mañana, quizá en parte se daba a que un día de abril, un poeta desconocido les habló de lo que está en cada uno de nosotros y de lo que está más allá.

Un abrazo

Tito Alvarado

abril 22, 2013   ningún comentario

El Rescate

Un relato de la vida real

Manuel Teyper

Son las dos de la mañana del viernes 28 de diciembre del año 2012, es decir, faltan tan solo tres días para que finalice el año, y las familias se alistan a celebrarlo con toda la parafernalia acostumbrada.

A pesar de la hora, en una humilde vivienda ubicada en la cuadra trece de la Avenida Alfonzo Ugarte, del Distrito de La Perla, en el Callao, todavía están despiertos dos de los tres niños con que cuenta la familia.

El padre, el vendedor ambulante Johnny Peláez, más conocido como ‘’el payasito’’, ya que se coloca globos inflados a modo de glúteos y senos prominentes, un gorro multicolor y una nariz de payaso, ha salido, pues desea pasar un rato en compañía de uno de sus hermanos que vive en Venezuela, y que ha venido a pasar las festividades de fin de año.

La familia está constituida por los padres Victoria y Johnny, y los niños Johnny de nueve años de edad, Humberto de seis, y Valentina de tan solo dos.

Mientras la señora Victoria y la niña Valentina duermen, Johnny y Humberto juegan con un aparato electrónico que su padre les ha comprado por navidad.

En medio de la risa que los pequeños intentan apagar con sus manos para no despertar a su madre y hermana, se escucha un estallido parecido al que produce un cohetón. Los niños no le prestan mayor atención debido a que piensan que es un artefacto pirotécnico -muy usado en estas fechas a cualquier hora del día o de la noche-, y siguen jugando.

Un instante después suenan más explosiones, haciendo que la señora Victoria abra los ojos desconcertada, tratando de saber qué pasa. Sale de su habitación, pero un humo espeso empieza a llenar los ambientes de la casa, haciendo el aire irrespirable. Ella, presa de la desesperación corre en busca de sus hijos, y entra casi a tientas al cuarto de los niños, que están tan angustiados como ella. Saca a Humberto, mientras Johnny, el mayor, se agarra de su falda como puede.

El humo da paso al fuego que impide que alguien salga o entre de la casa… Pero Valentina, la más pequeña de todos, aún continúa adentro. El pánico de la señora Victoria se refleja en sus ojos. Se recrimina a gritos por no haber agarrado primero a su pequeña, e intenta ingresar para sacar a la niña, pero algunos vecinos la agarran para que no cometa la locura de entrar a la casa, que arde descontroladamente, ya que está fabricada con materiales inflamables, como casi todas las de la cuadra.

El desconsuelo se puede ver entre los vecinos que corren en busca de agua para sofocar el fuego, y llamar a los bomberos.

La señora Victoria logra zafarse de los brazos que la aprisionan, y corre en dirección a la casa con la intención de entrar a rescatar a su hija… Pero en esos momentos, atravesando el fuego, sale de la casa un hombre vestido de blanco que nadie ha visto antes, llevando en brazos a la pequeña Valentina que parece dormir; pensando lo peor, la señora Victoria cae desmayada.

El hombre de blanco entrega la pequeña a una de las vecinas. La niña abre los ojos sin sospechar que se acaba de quedar sin casa, sin los juguetes que sus padres le regalaron por navidad, y sin la ropa que le iban a poner para que recibiera el año nuevo.

La señora Victoria vuelve en sí, y se abraza a su hija llorando desconsoladamente como si hubiera fallecido; no cree que la hayan rescatado de entre las llamas.

Varios vecinos llegan para animarla, pero ninguno da razón del extraño hombre que vestía de blanco. Solo recuerdan que tenía bigote blanco, como su vestimenta.

Lo único que pudo salvarse de las llamas fue el pesebre que se encontraba en una esquina.

Una hora después aparece Johnny, el padre de familia que ve con desesperación su casa quemada, al igual que todos los aparatos domésticos que logró comprar con mucho esfuerzo. Solo se siente mejor al comprobar que ninguno de sus seres queridos resultó herido.

Representantes de la Región Callao llegan también, trayendo una carpa donde en adelante dormirá la familia, y le ofrecen ayuda para reconstruir su casa… Ayuda que hasta ahora están esperando.

MANUEL TEYPER mteyper@hotmail.com

enero 27, 2013   2 comentarios

Mirtha, condenada, tucumana y mujer

Silvana Melo, APE, tomado de Argenpress

Cuando Mirtha parió en el monte tucumano y dejó a su niña solita, a merced de las enramadas y el bicherío, no entendía en el cuerpo la tensión entre el amor y la propiedad. Entre el amor y el poder. Entre el amor éste y aquél, cuando le quebraron la infancia como un cristalito. En tierras donde el amor posee y mata, donde el amor destruye, golpea y destituye la dignidad, es difícil timonear la vida hacia adelante.

En Tucumán –o en Misiones o en Catamarca o en Corrientes- se obliga a parir a niñas de diez años y se saluda en los diarios el nacimiento. Se condena a las madres marcadas a fuego por el desamor y el abandono con las herramientas del Estado. Que primero abandona y después condena. O se las mata brutalmente con la bala o el punzón o el fuego del poder patriarcal que baja, desde las estructuras institucionales, la propiedad escriturada de la vida de mujeres y niños. Mía o de la muerte. Y la muerte tantas veces incluye a criaturas en el vientre o ya en la vida plena.

Mirtha nació en Taco Ralo, un pueblo rural de Tucumán. Cuando supo de su embarazo, tenía 19 años. Lo ocultó durante nueve meses. A su novio le había dicho que tendrían un hijo. Y él, otra criatura asustada y culturalmente formada para la huida, la dejó sola. Ella cargaba en su historia con el abandono de su padre y con el abuso sexual por parte de su abuelo –con quien la obligaban a compartir habitación junto con su hermana- durante toda su infancia. Este capítulo clave de su vida sólo asomó a partir de la terapia dentro de la cárcel. Ni ella ni su hermana habían sido escuchadas nunca cuando pidieron ayuda.

El amor le fue esquivo o falaz. Si era eso, el amor, había que escaparle. Cuando sintió que su niña venía se fue al monte. Parió muerta de miedo. Se separó de ella como pudo. Y huyó. Sucia y envuelta en su terror constitutivo inventó una violación. Pero en su cuerpo vieron huellas de un parto reciente. Decidió volver a buscar a su beba, sintiendo que el mundo entero se iba cayendo sobre sus hombros y en los centímetros que quedaban libres, la policía, la justicia, la medicina y la acción social le colgaban el sambenito de la culpa. Su criatura había sobrevivido a medio día desguarnecida en el monte. Pero después murió. La acusaron de que fue por abandono. Pero en los papeles decía “ruptura hepática traumática”, posiblemente un traumatismo –un golpe en el hígado- por las maniobras de reanimación posteriores a su rescate.

Dos años presa en una comisaría estuvo Mirtha. Y la condenaron a ocho años de prisión. El juicio fue una pintura feroz de esas instituciones de patria patriarca y propietaria contra la figura herética de quien, aun con su minusvalía y su carácter maldito, se despliega como divinidad capaz de la creación. La patria es masculina y poderosa. Pero depende para su continuidad de la diosencia en desgracia, de la mujer, única capaz del gesto robado prometeicamente a dios: parir.

Por eso tal vez el Tribunal consideró “relaciones incestuosas” el abuso al que durante años la sometió el abuelo a ella y a su hermana durante la infancia rural. Por eso tal vez la fiscal negó rotundamente que una mujer pudiera parir en el monte. Por “la incapacidad de la condición humana para reproducirse en condiciones naturales. Sólo se puede parir en un sanatorio, con ayuda médica y con un marido que te sostenga la mano” gritó en su alegato. Así, cree la fiscal, han debido parir las mujeres abandonadas, las mujeres en las tierras alambradas de Santiago del Estero, las mujeres en soledad. Así debieron parir las mujeres en los campos de exterminio de la dictadura. Y sin embargo casi todos sus niños están vivos. Colgados de sus madres o de sus memorias.

A ocho años la condenaron a Mirtha acaso por su propia historia, por el abandono de los demás hacia ella, por el amor falaz, el que le disfrazaron de violento y apoderante, por su bebé, a la que dejó y volvió a buscar con el mismo miedo de la infancia en Taco Ralo.

En agosto la Corte tucumana revocó el fallo. Y ordenó un nuevo juicio. Su abogada, Carolina Epelbaum, tiene esperanzas de que la absuelva un tribunal que posiblemente sea otro. Pero volverá a clavarle los puñales de su historia una y otra vez, en un deja vu interminable. Acaso otra vez la fiscal Marta Jerez de Rivadeneira vuelva a pedirle 15 años de pena –la misma cantidad de años que pidió para el “Gardelito” que mató a su ex pareja de un tiro en la cabeza cuando salía de su trabajo- y a violentarla guardando la memoria “del abuelito que está muerto y ya no puede defenderse”.

Carolina Epelbaum dijo a APe que “la experiencia de hija abandonada, niña abusada, novia rechazada, lo traumático de un embarazo y parto en total soledad, el estigma de la sociedad tucumana y los dos años de cárcel son suficiente muestra de que el caso representa a todas las mujeres” del norte feudal argentino. La condición de mujer y de pobre es un plato fácil para la criminalización. María Ovando estuvo casi dos años presa porque se le murió en brazos su niña desnutrida, en el medio de la nada misionera. El Estado nunca se enteró de su existencia. Sólo cuando decidió castigarla. Por pobre, analfabeta y mujer.

Ni la Justicia ni la policía ni el hospital ni la acción social les reconoce la divinidad. Y el amor que le venden como auténtico es violento, autoritario, asesino. Un amor falso, un amor fallado.

De vez en cuando aparece el amor genuino, el verdadero. Magullado y mal vestido. Pero asoma y engaña a los guardianes.

Entonces las cosas cambian. Y las mujeres y sus niños y todas las mirthas y marías de las tierras olvidadas pueden subir a los naranjos y robarse las frutas maduras. Sin que acechen los monstruos y la justicia feroz.

enero 23, 2013   ningún comentario

Aproximación al tiempo

Tito Alvarado

Me han pedido esta nota, ignoro cuantas personas la leerán y por lo mismo ignoro si tendrá impacto. Creo que el impacto es algo así como una fuerza que choca con otra. A diario vemos estos impactos que son un chispazo leve, un pequeño polvo que se levanta, hasta algo mayor, dentro de lo pequeño, metafóricamente hablando, pues la tierra es un grano de arena en un espacio infinito donde hay cifras imposibles de escribir de granos de arena y hasta rocas mayores. Que en nuestra realidad un auto choque con otro, es un impacto mayor, en lo pequeño, y que de ese impacto no quede nada reconocible, incluidos los ocupantes, nos habla solamente de la fragilidad de las cosas y las personas.

Entonces decíamos que ignoro el impacto, de esta ignorancia me salva el saber que en la comunicación escrita hay desde lo que impacta y ocupa un breve tiempo y desaparece hasta aquello que lentamente va abriéndose paso en la mente de la gente hasta que logra el impacto de un cambio permanente.

Dice Nathan Hagens en su libro “La espina en la dorsal columna del saber

En los 70 tuvimos una crisis de recursos y para combatirla optamos por ir hacia una economía basada en el crédito. Hicimos del dólar el patrón global y creamos cantidades masivas de deuda pública y privada. Pero ahora nos enfrentamos con límites en ambas: una verdadera crisis en la que los conductores del crédito y los recursos ya no son lo que se necesita para alimentar el crecimiento. Así que no creo que haya ninguna posibilidad de que vayamos a crecer en el futuro, a partir de estos niveles. Y creo que hay una relación clara, pero no reconocida, entre dinero y energía. El dinero es una reclamación de energía y recursos futuros. La deuda es una reclamación sobre dinero futuro. La deuda no crea energía, pero su disponibilidad nos permite extraer la energía existente más rápidamente. Así como los pozos de perforación horizontal y la inyección de nitrógeno en un campo como Cantarell extraen más petróleo temporalmente a cambio de un declive más rápido, la deuda hace lo mismo con la economía. En este caso, la economía mundial.”

Quizá como un consuelo más que una solución nos resume en cuanto a la respuesta de la gente: “creo que la gente debería ser más activa e involucrarse más en prepararse física y emocionalmente para un mundo con menos… creo que si hubiese un 5 o 10% de gente que de forma clara y transparente fuese en esa dirección, muchos otros les seguirían.”

Más adelante nos dice que tenemos necesidad de una nueva narrativa cultural, lejos del consumismo y las burbujas del crédito. Algo sencillo de decir, pero otra cosa es su puesta en práctica, lo funesto es que él lo dice como un espectador cuando se trata hoy de que seamos actores. Y en este hacer, los trabajadores de la cultura son la solución, previo a esto es darse cuanta que la cultura es el hacer y el pensar de todos, se trata de que los que tienen mayor nivel de conciencia de cuanto acontece en el mundo continúen con su arte y desde el arte introducir el pensar y el hacer distinto que salve a la civilización y a la vida. No un arte para salones, no espectáculos para admirar el talento del artista, no ser pieza de mercado, si arte para una cultura de cambio, arte para una explosión de creatividad y accionar distinto a los dictados del mercado.

La primera cita ha sido larga pero necesaria para que veamos desde otra perspectiva lo que tenemos por seguro. Si miramos al cielo veremos que lo que más hay en el cosmos, es espacio vacío. Si nos detenemos a vislumbrar la estructura mínima de la materia, vemos que entre las partículas y el núcleo del átomo lo que más hay es espacio vacío. Este saber no nos impide ver y asegurar con un cien por ciento de certeza que una roca es sólida, aunque su estructura profunda nos diga que no lo es. En lo social, en lo económico y en lo político tenemos por sólido lo que se deshace en el aire. Somos animales de costumbres, primero ocurren los cambios, luego nos toma un tiempo asimilarnos a ellos.

Hoy, más que nunca, estamos enfrentados a nuestros mitos, a nuestros miedos, a nuestras certezas, a todo lo que se deshace en el aire. Unos dicen, con más deseo que verdad, que este 21 de diciembre entramos a un año cósmico. Algo que puede ser pura fantasía, como puede ser la mayor de las verdades de los últimos tiempos, Salvo que los animales de costumbres, a todo le colocan el sello de su misticismo y se levanta la hola de que estamos ante el fin del mundo o ante el comienzo de una era donde seremos distintos, casi por arte de magia.

Sea lo uno o lo otro lo que acontezca este 21 de diciembre hay solamente dos posibilidades, acontece lo peor y todo se acaba para nosotros o acontece lo mejor y todo continua su marcha hacia un mañana, que nada indica sea mejor que el presente. Si se da este caso último, aquellos que han dicho que entramos a un año cósmico y que eso significa pasar por un campo de energía mayor y por lo mismo nuestras energías tenderán a lo positivo, a la creación, a la implementación de soluciones, continuarán en su monserga, levantando cortinas de humo, ocultando lo real. Los problemas personales y sociales no se resolverán de la noche a la mañana.

Vuelvo a lo central que ha dicho Nathan Hagens, vivimos en un mundo controlado por el dinero y el crédito. Vales según el dinero que tengas, incluido el crédito y más crédito tendremos mientras más dinero tengamos. Un mundo para unos pocos con mucho, un mundo para muchos con poco. Esto que es desde todo punto de vista inmoral y contradice la esencia del ser humano como un ser social, es aceptado por la mayoría como una fatalidad o como moral. Nos dice Hagens que el dinero es una reclamación de energía y recursos futuros. Es decir trabajamos una semana por un sueldo, se nos paga con retraso de unos pocos días, este pago no es nada hasta que no se vuelva: comida, ropa, vivienda, entretención, bebida y otros objetos que nos “ayuden” a mejor ocupar nuestro tiempo y nuestro saber, Se nos está entregando una cuota de algo que utilizaremos en un futuro cercano y eso utilizado es energía y recursos ya gastados por otros. Vivimos en una burbuja en que el tiempo ayer es un hoy proyectado a un futuro cercano. Desde esta perspectiva vivimos en una ligera noción de tres tiempos a la vez, esto solamente lo rompe una crisis o el fin del tiempo de cada cual, lo primero es social, lo segundo individual, con secuelas en un núcleo reducido a su familia y acreedores. Desde fines del 2007 hemos entrado a una multi crisis, mucho se ha escrito, pero poco se sabe cuando y en qué terminará. Esta no certeza contribuya a que ciertos gurúes, que curan hacia mañana, levanten el mito de que entramos a una época de paz.

Ahora se habla de una era por comenzar, pero nada comienza de la nada, siempre hay un antes. Este antes se va formado con el tiempo. Esto no es otra cosa que la única certeza y es que la materia es energía, la energía es materia, lo cual nos conduce a que en esencia todo es movimiento eterno, nada se crea, nada se acaba, todo se transforma. Lo que ocurrirá mañana no está escrito en el sentido literal, pero si lo está en el sentido que el movimiento de la energía y de lo material continúa su camino en las direcciones diversas y a veces se encuentran, otras se desencuentran con su carga de creatividad y colapso.

Vivimos el mejor de los tiempos, hoy tenemos la posibilidad de encontrar un destino común o continuar como si nada hacia el punto del no retorno. No es es un saber situado en el ayer del tiempo el que nos dice que acontecerá, es el lo hecho ayer, el hacer de hoy, es el movimiento, es la conciencia de cada uno y sobre todo la inconsciencia de los poderes lo que nos ha conducido a este desastre de guerras, religiones, consumismo, miserias y acumulación de problemas sin resolver. No será una magia extra la que nos saque de este marasmo. Son nuestras decisiones y conductas de ayer y de hoy las que modelan el futuro. Lo que acontezca ya está en camino. Veamos entonces no la isla que cada cual cree que es, vemos el continente que somos todos, El dilema de Hamlet, ayer era: Ser o no ser, este dilema hoy es: nos salvamos unidos o perecemos separados. He ahí lo que se acaba de iniciar, la cuenta regresiva de nuestros actos.

diciembre 20, 2012   1 comentario

Manifiesto por Palestina (Noviembre, 2012)

Nosotros, los miembros de Proyecto Cultural SUR y otros trabajadores de la cultura, no somos políticos profesionales, pero hacemos una política de paz; no detentamos ningún poder que no sea el de las razones puras. Somos sujetos singulares de creación y acción cultural, que trabajamos unidos en la diferencia, nos sentimos parte del pensamiento humanista y compartimos la defensa de las causas justas e inalienables.

Una de ellas es el dolor, indignado e impotente, que causa la guerra constante contra el pueblo de Palestina, contra la dignidad humana, contra el humanismo. Otra es el muro de la vergüenza, que el gobierno de Israel ha construido en Palestina ante el silencio cómplice de órganos internaciones y gobiernos auto denominados democráticos.

Repudiamos esa ominosa y falsa frontera de cemento, que condena al pueblo palestino a padecer un gueto dentro de su propio y legítimo hogar.

Por la invalorable herencia cultural y científica que nos han legado, por justicia, por humanismo y por moral demandamos con firmeza la demolición de ese muro que rebaja la condición de personas de bien del pueblo judío y es una traba constante para alcanzar la paz.

La paz es un lugar posible solamente si hay respeto por el otro. La civilización humana en el siglo XXI necesita soluciones, ahora. ¡Demolición de todos los muros, ya!

Repudiamos el bombardeo a Gaza y hacemos nuestras las intenciones de paz y solución digna, expresadas por:

El comité de Coordinación del Movimiento Poético Mundial “Palestina es un país bajo ocupación israelí. Es Israel, con el apoyo de los EE.UU., que ha sancionado la miseria y la humillación continua del pueblo palestino.

Y agrega más abajo:
Nosotros, en el Movimiento Poético Mundial entendemos que la poesía no puede curar el dolor de los palestinos, que están sufriendo los ataques asesinos de Israel, pero la poesía puede abrazar a las víctimas y ayudar a liberar las tierras ocupadas por la injusticia.

Juan Bosch, en una de las cuatro conferencias dada en agosto del año 1975, recogidas en el libro Breve Historia de los pueblos árabes, cita un extracto del Protocolo de Alejandría, base para la formación de La Liga Árabe:
No puede haber mayor injusticia que resolver el problema de los judíos tan injustamente tratados en Europa, mediante otra injusticia causada a los árabes de Palestina.

Concluye sus conferencias con algo que tiene hoy plena vigencia:
Y lo que no comprenden los judíos que han establecido un estado judío en Palestina arrancando de allí, como quien arranca un árbol, al pueblo que habitaba esa tierra, y lo que no comprende el gran poder que está detrás de ellos, es que cuando hay pueblos con sentimientos tan profundos de unidad; cuando hay pueblos que sienten el dolor de sus hermanos como si fuera su propio dolor, entonces, aunque se necesiten muchos años de lucha y aunque cueste muchas vidas, no hay sobre la tierra poder alguno que pueda convertir en permanente una injusticia tan repugnante como la que se ha cometido con el pueblo árabe de Palestina.”

Decimos que la poesía puede, decimos que el mejor poema es la paz, decimos que la paz ilumina la poesía y la poesía es el ser humano viviendo en armonía.

Desde nuestra moral de gente que asume la creación y el trabajo cultural como el camino para lograr una sociedad de hermanos decimos que todo muro es injusto y toda guerra es muerte. Nos pronunciamos por la libre circulación de las personas. Nos pronunciamos por la vida.

Firmado
Por seres humanos de bien, en todo lugar donde estemos.

noviembre 26, 2012   ningún comentario

La ciudad envuelta en llamas

Ahmad Yacoud

A las siete y media de la mañana del pasado miércoles se anunció el alto el fuego que entraría en vigor una hora y media después. Así, simplemente, a las nueve, se pondría fin a la catastrófica tragedia que duró ocho días y puso las ciudades de Gaza bajo las llamas. Al día siguiente se hablaba de tregua, pero también se intensificaban los bombardeos. Y yo lamentaba las últimas víctimas que caerían en ambas orillas del fuego en el último segundo antes de que dieran las nueve.

Quien inventó el termino de alto el fuego acertó con la palabra. Bajo fuego casi constante he vivido esta semana con mi esposa, mis tres hijos y el millón setecientos mil habitantes que residen aquí. Gaza (la Franja de Gaza) no es un país como tal: no tiene ejército, ni aviones, ni submarinos, ni baterías antiaéreas o antimisiles.

Gaza no tiene ni un solo refugio entre cuyos muros proteger a los niños, las mujeres, los ancianos y los enfermos. Gaza no tiene ni una sirena de alarma para avisar de los ataques. Pero sí tiene una herencia grande de dolor, angustia, heridas y fuego, mucho fuego, que lleva años ardiendo dentro, desde las leyendas cananeas, judías, cristianas y musulmanas hasta nuestros días. Bombardeos, explosiones, movimientos sísmicos, alarmas de ambulancias y de bomberos, gritos de vecinos, ladridos histéricos de los perros sueltos en las calles de Gaza, la Gaza envuelta en llamas. Y mucha sangre y lágrimas inocentes vertidas.

Por suerte o por desgracia vivo en el undécimo piso de un edificio de 12 apartamentos, situado en un vecindario junto al mar que ha sido muy castigado por los ataques israelíes. Mi esposa fue operada una semana antes de los bombardeos y no puede moverse bien, así que duerme sola, mientras nuestros tres hijos y yo descansamos sobre colchones en el suelo. El más pequeño reposa sobre mi brazo derecho, Linda sobre el izquierdo y Adonis un poco más lejos.

Estos días yo no cerraba los ojos, acuciado por los pensamientos: «¿Qué hago si bombardean el apartamento?», repetía mirando con angustia las caras de mis ángeles dormidos, esperando sólo que acabásemos salvándonos. Una noche escuché el zumbido de un drone (un avión no tripulado estaba muy, muy cerca. Al mismo tiempo oí a los perros que ladraban por el estruendo, y luego el murmullo del viento. La puerta de la habitación se entreabrió. De repente estalló un relámpago y después un trueno. El edificio tembló como un péndulo. Mis tres hijos son Adonis, de ocho años, Linda, de seis, y Nadim, que cumplirá dos dentro de un mes. Cuando caen las bombas se ponen amarillos, corren sin dirección, son incapaces de llorar y me miran a los ojos, haciéndome sentir impotente por ser incapaz de protegerles. Para intentar aliviar la presión que sufren les digo que griten, que canten las canciones infantiles que les gustan. Ha sido muy difícil afrontar esta situación con mis pequeños y actuar con equilibrio y serenidad, intentando ocultar la tragedia que me estallaba por dentro.

Durante ocho días no pude dormir hasta las cinco de la madrugada a causa del estruendo de las bombas. Todas las ventanas de la casa estaban abiertas para disminuir la presión de las explosiones, todas acabaron rompiéndose. Durante ocho noches mi sirena de alarma fue el ladrar de los perros, el movimiento de la puerta, el viento que producía el caza F-16 con su velocidad ultrasónica. Yo sentía que estaba recibiendo un mensaje, que estaba siendo golpeado con medidas de castigo colectivo y tenía que estar aterrorizado. Debía obedecer, rendirme, porque ellos me consideran un retrasado mental, y en vez del electro choque estaban utilizando el fuego-choque para planchar mi conciencia, para que deje de hablar de emancipación, de justicia social, de auto determinación e independencia.

A las nueve de la noche, cuando el alto el fuego entró en vigor, toda Gaza salió a las calles gritando, bailando, disparando balas al aire, festejando un carnaval de amor a la vida, tal vez diciendo que todos queremos vivir. Pero el alto al fuego, la tregua y los acuerdos temporales no van a durar mucho. Serán violados por el simple hecho de que no se ha hallado una solución justa y duradera para el crónico conflicto que asola esta tierra desde hace 60 años.

Ahmad Yacoub es escritor palestino residente en Gaza.

noviembre 26, 2012   ningún comentario

Hay golpes en la vida. Dos hermanos queridos se me han muerto de repente

Una madre y sus hijos

A veces, en mi trabajo manual, tengo tiempo para pensar y se me cruzan las ideas y los recuerdos, algo locas las ideas, algo lejanos los recuerdos. Nací al final de siete hermanos, los cinco primeros fueron, Gustavo, Rafael, Manuel, Hugo y Mauricio, luego vino la única hija que la madre tuvo: Enriqueta y más tarde este pobre barro pensativo, que ahora escribe su angustia, su sordo dolor sin dejar de vislumbrar la esperanza. Enriqueta tuvo una hija a temprana edad, Cecilia, que crió mi madre, ella ha pasado a ser mi hermana adoptiva. Es ella la que me ha entregado dos malas noticias en el espacio de una semana.

La madre se casó con un hombre, que a poco andar mostró su mala leche de desalmado, mujeriego y tomador. Ella, luego de pensarlo, tomar la decisión y juntar recursos, deja al marido atrás y llega con su caterva a Santiago. Allí las cosas fueron de bien a mal y a peor. Un mal día amaneció la novedad de que Gustavo había muerto, atropellado por un conductor borracho. Desde ahí ya nada fue como pudo haber sido.

Luego la vida se hizo dura, lo conseguido costó mucho esfuerzo, hubo pequeños éxitos y grandes fracasos, hasta que acontecimientos funestos, después del golpe sanguinario de los militares chilenos contra los intereses de su propio país y pueblo, nos repartieron por el mundo. Antes Manuel Había salido del país en busca de una oportunidad mejor, su vida material mejoró, pero ignoro si era realmente esa la oportunidad que buscaba. Somos en esencia aves raras, nacimos en el campo, pero no somos campesinos, vivimos en la ciudad, pero no somos citadinos y estemos donde estemos en algún momento nos tira el terruño que nos trató tan mal. Creo que todos somos luchadores y a la vez somos sobre vivientes de un naufragio.

Este octubre del año 2012 he recibido no un golpe duro sino dos. El 25 de octubre murió, producto de una enfermedad perniciosa y persistente, Manuel Alvarado, el que primero salió a ver como era el mundo, el 31 de octubre ha muerto Hugo Alvarado, a la fecha ignoro si fue producto de una enfermedad no tratada o de alguna incompetencia de los médicos que le atendieron. Me afirmo en la idea de que los pobres tenemos la carga de trabajar siempre y disfrutar y vivir menos, pues casi todo nos esta vedado. No era su edad, edad para morir ni las enfermedades que tenían eran como para terminar con su vida, pero dado que es el dinero lo que abre las puertas, al no tenerlo en abundancia, tienes la vida más corta y tienes poco, casi nada del disfrute que la vida puede significar.

Soy el último de la familia, una especie en vías de desaparecer, y he sido el último en enterarme de la doble mala noticia. Para mal de males no cuento con los recursos para tomar un avión he ir a despedir a mis hermanos. Tampoco puedo llorar por esta pérdida irremediable, me queda el refugio inestimable de mi memoria y desde allí los traigo, a Manuel y a Hugo, para que mis otros hermanos, los de sueños, los del alma, los de la floreciente utopía les conozcan. Ambos nacieron en Chile, por distintas vías llegaron a Buenos Aires, soñaron con volver a la tierra que les vio nacer y ahora se apagaron, dejando sueños, familia, amigos. Me queda el compromiso de ir en un tiempo futuro a llorar sobre sus tumbas y rescatar las huellas de su paso por la vida.

 

Manuel Alvarado me envía su último latido

Siempre he creído que nacemos por azar. Me tocó nacer en una región de cerros, vegetación no muy abundante y poca gente que habitará esos parajes. Este lugar está cerca del mal llamado mar pacífico. Allí la vida era apacible, pero no ofrecía muchas oportunidades, fui el último en nacer en esa familia de una mujer hermosa y un marido borracho, juerguista y pendenciero, me antecedieron cinco hermanos y una hermana. Al final de un largo calvario mi madre toma la decisión de separase de su marido, un granuja del que no recuerdo más que una orden irritada de apagar la vela, mientras la madre en otra pieza lloraba su desventura.

De aquél entonces ha pasado más tiempo del que puedo recordar. He vivido pellejerías y hechos afortunados, he andado caminos polvorientos y entrado en salones lujosos, he trabajado bajo soles inclementes, lluvias diluvianas y zonas de peligro, he conocido gente de valor menospreciada por la vida como también más de algún tonto que estaba en posiciones de poder. En este lapsus me han querido por razones que escapan a mis méritos y me han odiado por no ser un lame culos.

Para salvar la piel, los huesos y los sueños, un mal día salí del país invadido por sus propios militares, luego de unos instantes de indecisión llegué al norte, más norte que he podido conocer, justo al otro lado del imperio. Buscando un poco de calor y conocimiento me fui a la parte que habla francés, donde llegué primero se habla inglés. Y aquí me he ido haciendo otro en la fragua del tiempo.

Mi madre logró llegar a Suecia con Mauricio y Cecilia, luego llegó mi otra hermana con su familia. En resumen ahora tengo familia en Suecia, Argentina, Chile y Canadá. El detalle es que solamente mi hermana menor ha logrado romper el hielo de la incomunicación y de vez en cuando me envía telegramas, que me esmero en responder.

Hace algunos largos días ella me escribe y me da la noticia, ya no sé si como un golpe de hacha o como un bofetón. Algo se ha cortado definitivamente, un golpe duro me ha empequeñecido, mi hermano, el que un día salió de Chile buscando una posibilidad de abrirse un mejor destino, ha muerto.

He quedado buscando una explicación. Todos algún día nos hemos de morir, esto me impulsó a decirle al poeta, mi amigo desda la adolescencia, que la vida era un fracaso, él no me comprendió: resulta que él tiene otros escapes para enfrentar estos momentos, recurre al teléfono, habla con sus hermanos y los visita casi todos los años. Yo no tengo nada más que mis recuerdos y el análisis.

Manuel Alvarado nació hace muchos años en algún punto de lo que hoy es Olmué, pudo ser en El granizo, Lo Narvaez, Quebrada Alvarado o Las Palmas de Alvarado. En los inicios de la década del sesenta del siglo pasado se fue a Buenos Aires. Allí se hizo un lugar a fuerza de empuje. Pudo ser muchas cosas, distintas a lo que fue, como por ejemplo: matón sindicalista, líder sindical, mafioso encargado de las cobranzas, asaltante de bancos, capitán de barco, gerente de alguna industria mediana, corredor de autos o dueño de algún lugar para entretener a los habitantes de la noche. Fue algo mil veces mejor; trabajó duro, ahorró, se arriesgó y creo su propia pequeña empresa de impresiones, se casó y tuvieron dos hermosas niñas. Yo las conocí en dos instantes de sus vidas las únicas dos veces que he estado en Buenos Aires.

Recuerdo que una vez en Las Palmas de Alvarado, pasó por allí un fotógrafo y todos los hermanos que en ese entonces eramos seis, pues el mayor ya había muerto, nos sacamos una foto. Tiempo después la volví a ver algo ajada, pues Hugo, el cuarto hermano, insistió en tenerla como su propiedad en un bolsillo de su preferencia. Allí murió la foto, pero no el recuerdo de ese instante. Recuerdo que una vez llegó Manuel con la novedad de que trabajaba en la empresa de transportes colectivos del estado (y pensar que ahora es el estado el que en gran parte ha financiado un sistema privado de transportes, aquellos eran los tiempos en que los burgueses tenían un cierto decoro y creían ser nacionalistas, ahora no hay nada de eso), exactamente no logro rememorar a título de qué, Manuel salió con la frase la intríngulis de la vida y el código penal. Recuerdo que al atardecer, tres de mis hermanos mayores bajaban al pueblo (de una sola calle) a jugar dominó, Manuel era alegre y expresivo, además de tener suerte, siempre ganaba y lo manifestaba, una noche, cansado de perder, el matón del pueblo sacó un cuchillo para enfrentar a los tres hermanos, Manuel que también era precavido sacó el revolver y disparó, con buena suerte y mala puntería, el matón dio media vuelta y corrió calle arriba, Manuel, Rafael y Hugo lo siguieron, Esa noche sonaron cuatro balazos y quedo la fama de alguien predestinado a enfrentar las adversidades con decisión de salir adelante. Recuerdo que cuando llegamos exiliados a Buenos Aires, Manuel se esmeró en darnos un espacio y a mi me dio un trabajo que me permitió conocer casi toda la ciudad y sus alrededores.

La última vez que vi a Manuel fue hace hace casi veintitrés años, en todo ese tiempo tuve noticias esporádicas, hasta que hace poco, por intermedio de Beatriz Palmieri, restablecí contacto con mi hermano. Pero algo estaba definitivamente perdido en la nebuloso del tiempo y simplemente comprobé, una vez más, que mis hermanos tienen terror a poner en papel su pensamiento, yo tengo terror a hablar por teléfono. Se ha producido la incomunicación perfecta, casi como una conversación de autistas.

Lo que no acierto a comprender es que nos pasó, que su familia no ha querido ponerse en contacto con nosotros o si lo hicieron, que ha impedido que yo haya sabido oportunamente de su estado de salud, posterior muerte y velorio. Ahora ya es tarde, ni llorar puedo. Imagino un lugar en un cementerio que alguna vez conoceré, allí un pequeño espacio tendrá el nombre de mi hermano. Bajo tierra habrá una caja de madera y la acción irremediable del tiempo deformando lo que fue. Imagino a Elsa y sus dos hijas en el trance de aceptar la muerte de quien fuera esposo, padre y sobre todo trabajador incansable para que nada les faltará.

Y sin embargo pienso que siempre nos falta algo. A mi me ha faltado la decisión de romper la incomunicación, quizá exista una explicación, por ahora no sé si quiero encontrarla. Lo que si sé es que guardo y guardare los pocos recuerdos de quien fuera en vida un hermano ausente. Lo último que me atrevo a decir es que un día, en ese casi año que pasé a su lado, me dijo que le gustaría volver al lugar de partida, pero nadie de su familia le acompañaría, sentí su pena por ese desencuentro entre su deseo y una realidad que lo anclaba a un lugar, pudiera decir que le dije tal o cual cosa, lo que seguramente no será cierto, pues uno no siempre actúa con la sabiduría que el momento pide. Creo eso sí, que el simple hecho de que me lo haya dicho le significó descargar un peso.

Ahora Hermano nada te ata, ningún peso te agobia. Imagino que tus muchos amigos, que a veces en esta hora son pocos, estuvieron a tu lado, imagino que tu familia, ya pasado el momento de la gran tristeza, estará en vías de reponerse.

Aquí en el otro extremo del mundo tienes a un desconocido, que fue hermano tuyo, que te verá siempre en vida como un niño grande y juguetón, algo amigo de burlarse, siempre dispuesto a extenderle la mano a quien necesitara ayuda. Como soy un porfiado que se esmera en no entender de muertes, te recuerdo y recordaré siempre en vida. Hermano, ahora descansa, que nosotros seguimos la tarea. Recibe desde el norte de este planeta chiquitito, pero inabarcable, mi respeto y agradecimiento por tus muchos gestos de amor.

 

Hugo Alvarado me habla en silencio

Saber de la muerte de un hermano es un dolor, saber que ya no está luego de haber perdido el contacto tanto tiempo es una carga que te oprimirá el resto de tus días. Saber la muerte de otro hermano en el espacio de seis días es más que una doble mala noticia, es algo que no quiero describir, pues me faltarían las palabras y en este instante no tengo vitalidad de espíritu para crear las que sea necesario.

Ocurrió un 25 de octubre la muerte de Manuel, ahora me golpea la vida con la noticia de la muerte de Hugo este 31 de octubre recién pasado. Hace dos noches recibí la visita de una amiga imprescindible. Hortensia llegó con tres rosas, dos blancas, una por cada hermano y una roja por la pena que me embarga. No es una pena para llorar o salir corriendo clamando al cielo, Es una pena que en cierto modo siempre ha estado conmigo, pero que ahora me dice las muchas cosas que no he hecho, los muchos buenos instantes que no he disfrutado y me reprocha el tiempo sin atreverme a romper el hielo de la incomunicación.

Hacia el ayer nada puedo hacer, salvo mirarlo y aprender de mis errores y apreciar el paso de mis hermanos por la vida. Hugo fue un trabajador infatigable. Recuerdo que uno de sus primeros trabajos fue de panadero puertas adentro, es decir dormía en la panadería, hacía el pan y salía a repartirlo, una vez llegamos a un almacén Enriqueta y yo, esperamos un momento y llegó Hugo en un triciclo, llenamos algunas bolsas con mercancías diversas, algo hablamos con el hermano y nos fuimos. Ahora entiendo que Hugo nos mantenía con su trabajo, por lo mismo puedo decir que en parte la vida se la debo a él, recuerdo una mañana que llegué con mi madre a visitar a la abuela que vivía en el campo, allí trabajaba con los abuelos mi hermano Hugo, estaba en edad de ir a la escuela, pero no había condiciones para eso, apenas llegamos me llevó a ver un campo de habas, las habas son unas plantes delgadas con muchas hojas esbeltas y brillantes, pueden alcanzar la altura de metro y medio o algo más y florecen antes de construir las vainas con las semillas comestibles. Sería mentir si dijera que era un espectáculo maravilloso, pero en ese campo era lo mejor que se podía ver y mi hermano Hugo me regaló ese recuerdo.

Recuerdo que en Santiago, luego de trabajar en una carpintería, Hugo llegaba a casa, comía algo y salia en la noche a estudiar, una muchacha que nunca conocí le enseñaba a leer. Aprendió con dificultad, pero eso no impidió que disfrutara leyendo cientos de libros. Una tarde me dijo que le bastaba con leer unas cuantas páginas del comienzo otros más de la parte del medio y otras del final, el resto lo imaginaba. Ignoro que tan eficiente será ese método, pero una vez me sorprendió resumiéndome un libro, que yo acababan de leer completo, con acertados detalles, lo cual me demostraba que o me había mentido o su método era eficiente.

Recuerdo que estando en la mueblería, Rafael, que era visto por todos nosotros como algo tacaño, le pidió que le hiciera una caja fuerte de madera. Un día apareció con una cajita color madera, sin barnizar, no era ninguna belleza, la magia estaba en su utilidad, color natural y sobriedad. Tenía una cerradura incrustada y por dentro un mecanismo de seguridad que consistía en que si algún intruso quería abrir la caja haciendo palanca con algún objeto chocara con una defensa interior. Había solo dos maneras de abrirla, con la llave o destruyéndola totalmente. En ese tiempo era impensable que te asaltaron en tu propia casa, hoy esa cajita sería el primer botín de los asaltantes de casas.

Trabajó en varios oficios hasta llegar a uno que le acompañó la mayor parte de su vida, fue gásfiter (así se decía en Chile, plomero le decían o le dicen en Argentina). Recuerdo que me llevó a trabajar con él una vez, conocí lo que almorzaba casi todos los días, un “sanguche” de mortadela, salchichón o jamón y té con agua hervida en un tarro que calentaba con el soplete, el mejor té del mundo. Conocí las propiedades del hormigón armado, se endurece a medida que pasa el tiempo, estuve dos días completos dale que dale con un martillo a un cincel para abrir una zanja por donde pasarían las cañerías que él colocaba. Recuerdo la última vez que le visité, no estaba en Buenos Aires, Manuel me dio una dirección, pero se equivocó de nombre de la ciudad donde trabajaba Hugo. Luego de viajar toda una noche llegamos a un lugar, cuya dirección existía, pero allí no había casa ni nada en construcción. Ya no recuerdo si por azar de la vida o por una llamada de teléfono, Hugo llegó un día antes que me devolviera a Montreal, fui a su casa, conversamos de muchas cosas, pero de nada trascendental, es como si el tiempo se empecinara en romper la comunicación, pero es que Hugo, comparte conmigo el día de nacimiento (ambos nacimos el mismo día del mismo mes, en años distintos) y la forma de ser. Si nadie le habla no habla, si nadie inicia una conversación Hugo podía pasar el día entero sin decir una palabra. Esa tarde en Lomas de Zamora conversaban dos hermanos que hacía mucho que no se veían, que vivían en lugares muy alejados uno del otro y que podían comunicarse sin hablar. Creo que el mayor instante de comunicación con él fue cuando me fue a dejar a la parada del autobús. Desde su casa a ese punto había tres cuadras, no hablamos mucho, pero en esos silencios supe de que su tristeza venía de antes, quizá aún antes que naciera.

No fue afortunado en el amor, no fue amigo de contar sus fatigas y desconsuelos, no hablaba para alardear de nada, aunque a veces contaba historias imposibles de verificar, lo que demostraba que su cerebro no descansaba buscando salidas o hilvanado realidades imaginarias. Era un escritor que no escribía, era más bien un cuanta cuentos alrededor de un fogón, con la salvedad de que no siempre había un fogón ni gente atenta al relato, que inventaba sobre la marcha. Recuerdo que antes de venirme a Canadá, de eso hace ya más de la mitad de mi vida, le dije en Buenos Aires que nos fuéramos juntos, mi drama era y es la timidez, no podía él saber el terror que me da hablar con desconocidos por primera vez ni yo se lo dije. Acepté en silencio su respuesta, me dijo que igual tendría que trabajar. Lo que el no supo es que aquí, por el mismo trabajo de allá, la diferencia es veinte, veinte cinco y hasta treinta veces más. Él decidió quedarse allí, yo acepté la única salida que era irme. Si la decisión en ese momento hubiera sido otra, hoy el mundo sería otro o por lo menos lo vería con otros ojos. Lo que ha sido nos permite ser hoy lo que somos. Sin embargo nada indica que nos hubiéramos librado de la nostalgia por el lugar perdido.

Desde aquellos instantes, toda una vida hacia el ayer, traigo a Hugo Alvarado a mi presente, él me habla en silencio y yo le escucho con fervor y reconocimiento. Este hermano silencioso conoció de fatigas y falta de oportunidades, su vida fue trabajar y trabajar, condenado por un sistema que no se ocupa del desarrollo de la potencialidad humana. Yo reconozco en él a una persona que mereció otro destino, que fue grande en su humildad y supo hablar en el silencio como también supo donde había que estar por venir de donde venimos.

Por mis hermanos, ahora es mejor que calle y que hablen nuestro silencios, es decir nuestros actos.

Desde Montreal, Manuel, Hugo, les acompaño en su viaje.

Tito Alvarado, el hermano que vuelve del olvido.

 

noviembre 3, 2012   ningún comentario

Anuncio, necesito su atencion

Hola, soy la administradora de este sitio, me llamo Rocío Alvarado. Voy a Cuba en Abril por dos semanas y quiero saber si algún organismo podría utilizar mis conocimientos en informática. Soy Web especialista en accesibilidad, evaluadora, Drupal y WordPress desarrolladora e integradora Web y tengo conocimientos en Linux. Soy una apasionada de la accesibilidad web, me siento privilegiada de trabajar en eso y agradezco todas las oportunidades para discutir el tema y compartir mis conocimientos. Tengo los recursos para ir y albergarme en Cuba por mi cuenta. Por una semana, estoy dispuesta a ir donde sea y asistir cualquier organismo : niños, adultos, personas mayores. Si no me pueden ayudar directamente, me podrían poner en contacto con alguien que me podría asistir. He ido a Cuba 4 veces, 2 de ellas con la Brigada Quebec-Cuba para participar en trabajos voluntarios. Me pueden escribir al rocio.alvarado@gmail.com. Gracias!

septiembre 24, 2012   ningún comentario

Sigo buscando palabras

1976-16 de setiembre-2012La noche de los lápices

Nechi Dorado nechi.dorado@gmail.com

Hay días en los que me siento condenada a buscar palabras sin poder encontrarlas.

¿Será que se me esconden, tal vez, acongojadas?

¿O será que no existe el término que pueda contener la esencia de la monstruosidad cuando cae a plomo sobre un pueblo que sueña destinos de grandeza?

A 36 años de una noche de hiel, sigo pensando:

¿Qué dios acartonado se permitió abortar la primavera que asomaba, mientras garras afiladas giraban la cuerda del despertador de la vergüenza?

Cuando arrancaron los capullos que habrían de ser las flores de la historia.

Cuando Zeus se despabiló para tragarse, de pronto, a esos jóvenes que comenzaban a transitar los bordes espinosos del camino de la lucha.

Uno a una.

Para siempre.

Para el dolor perpetuo de mi gente.

De alguna gente, en realidad.

De la que aún tiene memoria y siente hervir la sangre cuando da vueltas las páginas donde quedó estampado el odio encarnizado y los lápices sin punta.

Desgarrados. Pisoteados. Vejados. Torturados ¡a-se-si-na-dos!

Aunque sabemos que aún siguen escribiendo.

¡Qué mente pudo albergar la génesis del odio al punto de talar los sueños colectivos, aquella noche de espanto, mientras comenzaban a reptar sierpes encapuchadas abriendo las puertas de un infierno voraz. Uno más entre los tantos que vivimos.

O sufrimos.

¡No cabe el verbo vivir en tanto escarnio!

¡Que menosprecio a la vida!

¡Que escarmiento feroz por animarse a acariciar el nido de los anhelos!

 

Sigo buscando palabras y sigo sin encontrarlas. Vuelvo a sentir el eco que nace desde el centro de treinta y seis lágrimas acovachadas en el alma.

Como otras veces, tomo una, la acaricio, le hablo, la beso tiernamente mientras elevo mis ojos hacia un cielo de luto.

Ese cielo en el que brillan luceros abrazaditos, dentro de la constelación donde otros treinta mil ¡se desperezan!

Algo me dice, nuevamente, que ya no busque palabras, que es suficiente con decir esta noche de setiembre memorioso:

¡compañeras y compañeros, presentes!

Y mi lágrima responde:
¡
ahora y siempre!

 

 

septiembre 15, 2012   ningún comentario

Primer Concurso Nacional de Cuento para Bachilleres


Primer Concurso Nacional de Cuento para Bachilleres

Pregrado de Creación Literaria Universidad Central

2012

 

El programa de Pregrado de Creación Literaria de la Universidad Central, con el ánimo de promover el oficio de la escritura narrativa en los jóvenes colombianos, invita a los estudiantes de último año  de secundaria básica a participar en el Primer Concurso Nacional de Cuento para Bachilleres.

 

BASES:

  • Pueden participar todos los estudiantes que cursen undécimo grado en cualquier colegio del territorio colombiano, sea de calendario A ó B.
  • Los cuentos deben ser inéditos, originales, con una extensión máxima de 1.200 palabras,  llevar título y estar firmados con  el nombre del autor.
  • Los cuentos, firmados por el autor, deben remitirse a los correos electrónicos mbaqueror@ucentral.edu.co y ogodoyb@ucentral.edu.co. En el “asunto” debe anotarse que están dirigidos al Primer Concurso Nacional de Cuento para Bachilleres Pregrado de Creación Literaria Universidad Central. En el mismo correo, en archivo adjunto al principal, deben incluirse los nombres del concursante y del colegio, el título del cuento, las direcciones, teléfonos y correos electrónicos respectivos.
  • Se recibirán los cuentos  hasta las 6 de la tarde del día viernes 26 de octubre de 2012.

 

El concurso otorgará dos premios, así:

Primer puesto:
Beca del 70%* para cursar el pregrado de Creación Literaria Universidad Central
Publicación en el Magazín Dominical del periódico El Espectador y revista Hojas Universitarias de la Universidad Central

Segundo puesto:

Beca del 35%* para cursar el pregrado de Creación Literaria Universidad Central

Publicación en el Magazín Dominical del periódico El Espectador y revista Hojas Universitarias de la Universidad Central

 

*Renovables cada semestre – exigen cumplimiento de requisitos.
Los premios no son reembolsables y deben cobrarse dentro de los ciclos académicos del año 2013.
Finalistas:

El jurado podrá seleccionar un grupo de finalistas, quienes recibirán como premio una suscripción a la Revista Hojas Universitarias.

 

  • Las becas se adjudican a  título personal y son intransferibles.
  • El jurado, integrado por tres escritores reconocidos del ámbito nacional, dará a conocer el fallo, públicamente, el viernes 23 de noviembre de 2012.
  • Todo cuento presentado al concurso lleva implícito el compromiso de aceptar  las condiciones del mismo.
  • El concurso no podrá ser declarado desierto.

 

 

Informes:

Departamento de Humanidades y Letras

Pregrado de Creación Literaria

Universidad Central, Bogotá

Carrera 5. No.21-38
mbaqueror@ucentral.edu.co

ogodoyb@ucentral.edu.co

Bogotá: 3423790 y 3239868 ext. 4302

www.ucentral.edu.co

 

septiembre 14, 2012   ningún comentario