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Categoría — A palabra limpia – ponencias

Entrevista al poeta dominicano Rafael Pineda

Érico Pratz 8 Julio, 2017

Sublimes y cuantiosas palabras de amor, desasosiego, templanza y naturaleza viva, se ciernen en el libro de poesía “No siempre el café está caliente”, del escritor Rafael Pineda.

No siempre el café está caliente” indica con esas mismas voces arcanas, los misterios más profundos del ser humano. El frío y el calor. La muerte y la vida. Los pasajes ignominiosos del testimonio propio y hasta los avatares del destino petrificado en una tumba o un sol.

Érico Pratz (EP), conversa con el poeta dominicano Rafael Pineda, sobre su último libro antedicho, publicado por la Editorial Antítesis, en Montevideo – Uruguay.

EP: Si me lo permite, hagamos repaso de su vida. ¿Quién es Rafael Pineda?

Dominicano. Nací en El Corozo, una aldea de ciento cincuenta habitantes. Siempre he vivido en San Juan de la Maguana. Soy sanjuanero de San Juan. Mi primera profesión fue ser nieto de María Belén Sención. A los 10 años me gradué de poeta. A los 23 quise conocer a Pablo Neruda y estuve en Chile; a los 25 en Cuba y a los 35 en la Unión Soviética; adoré Moscú e hice mi primer viaje en tren, siendo una de mis experiencias inolvidables haber recorrido la Siberia a través de campos de girasoles compartiendo un vagón con Luis Días y Chío Villalona. Quedé con las ganas de conocer San Petersburgo, la ciudad donde fueron derrotados los alemanes y donde se filmó la película “Cuando vuelan las Grullas”. Soy diplomático, resido en Uruguay y cada vez que regreso a mi ciudad natal mi primera acción es visitar las tumbas donde descansan mi madre María de la Paz Reyes y mi abuela. He publicado 8 libros de poesía, ensayo, testimonio y novela.

EP: ¿Qué pasó a los diez años, momento en que se graduó como poeta?

Mi amor por la poesía empezó en la observación y en la sensibilidad que me generaron las cosas que formaban parte de mi entorno, eso que luego se convirtió en mi mundo poético. La primera lectura donde me concentré fue el libro “Historia gráfica de la República Dominicana”, escrito e ilustrado por José Ramón Estrella y José Alloza Villagrasa, llegados a mi país como refugiados políticos tras la guerra civil española. Ese libro apareció en mi casa en el campo como por arte de magia; vengo de un hogar donde la lectura era un hábito desconocido: me criaron mi madre y mi abuela, ambas eran analfabetas y con el correr de los años me decían que dejara de leer porque los libros ponen loco a las personas. Pero ya había contraído la enfermedad que mató al Quijote y a través Pablo Neruda amé la poesía y conocí el mundo y sus cosas. Las obras que leía me impactaban muchísimo, “Las ruinas de Palmira”, “El Conde de Montecristo”, “Adiós a las Armas”, “Por quién doblan las campanas”. Se pusieron a mi alcance los poemas de Federico García Lorca, Miguel Hernández, León Felipe, hasta que llegaron esas dos obras monumentales de Pedro Mir, “Hay un país en el mundo” y “Contracanto a Walt Witman”. Esas lecturas ofrecían un retrato de los sentimientos sociales que se estaban gestando en mí. A los 15 años empecé a militar en la izquierda; entonces teníamos una biblioteca clandestina, porque Joaquín Balaguer prohibía la lectura de ciertos libros; en esa biblioteca que iba de barrio en barrio en una caja de madera, conocí La Madre, de Gorki; Así se templó el acero, de Ostrovski y toda la literatura clásica rusa y de la época de la revolución de octubre. A la orilla del río San Juan hacía ya 5 años o más que habían nacido mis primeros versos. Me estaba graduando de poeta, aunque fue a la edad de 24 años tras mi regreso de chile que publiqué por primera vez; fue en el suplemento cultural Aquí, dirigido por Mateo Morrison en el diario La Noticia.

EP: Usted habla con elocuencia de Pablo Neruda. ¿Cuáles son los versos de Neruda que calan hondo en su testimonio?

Preguntaréis por qué su poesía/no nos habla del sueño, de las hojas/ de los grandes volcanes de su país natal?” …

… “Yo toqué con mis manos la camisa/del crepúsculo azul y derrotado: / ahora toco el alba de la vida…”

… “Yo pongo el alma mía donde quiero/ y no me nutro del papel cansado…”

Son citas de Explico algunas cosas y de Nuevo canto de amor a Stalingrado. 20 Poemas de Amor y una canción Desesperada no me influenciaron. El sentimiento de rebeldía se hacía fuerte por la exclusión que vi en el campo donde nací y en los barrios marginados de la ciudad donde crecí; la gente era sencilla y buena pero analfabeta, desposeída, sin posibilidad de acceder a la salud, a la educación, a la cultura ni a otros bienes de consumo. Vi que a la gente la mantenían sin acceso al conocimiento para explotarla mejor induciéndole el pietismo religioso para asegurarse así el vasallaje del hombre, la sumisión. Por eso lo que verdaderamente impactó mi alma fueron los versos de la Tercera Residencia en la Tierra; la Canción de Gesta y el Canto General. Escribía con desenfreno. Tuve deseos de conocer a ese poeta gigante y con mis poemas escritos a mano, discretamente marché al Chile de Pablo Neruda para conocerlo y pedirle a ese habitante de Isla Negra una opinión sobre los escritos de este novel caribeño.

EP: Su libro empieza y continúa con un amor profundo por América Latina cuando escribe:

De nuestra América heroica

digna

victoriosa

buscándote en sus templos

¿Qué es América Latina en el corazón del poeta?

Conocí América leyendo la historia, dominicana, americana y universal; admiré a los héroes por sus hazañas, a Juan Pablo Duarte, Artigas, Martí, Luperón. Quise estar allí cuando el cacique Caonabo destruía el Fuerte de la Navidad construido con los restos de la nao Santa María y quise ayudar a Bolívar a pelear contra los españoles que habían robado el patrimonio y matado a los tainos de mi isla; a Simón Bolívar a los 47 años de edad peleando en 472 batallas contra los opresores de los pueblos y quise pelear y cabalgar con él los 123 mil kilómetros que cabalgó para liberar América. Vi que el Che Guevara estaba muriendo acompañado de un grupo de valientes y que la única muerte semejante a la de Cristo fue la del Che, un hombre que amó inmensamente a la humanidad y murió por ella; un ejemplo de hombre, de ser humano.

Uruguay figuró en mi imaginario de adolescente cuando escuchaba que este país era la Suiza de América y yo leía Tabaré, de Juan Zorrilla de San Martín; Ariel, de José Enrique Rodó; y Cuentos de Amor y Locura, de Horacio Quiroga. Entonces se puso de moda el Boom latinoamericano cuando El Nacional de Ahora tenía de director a un intelectual sorprendido de la estatura de Freddy Gatón Arce quien creó un suplemento literario y ahí se recogían las opiniones de esa generación, se publican artículos de Emir Rodríguez Monegal, Ángel Rama, Carlos Quijano, Juan Carlos Onetti, Carlos Real de Azúa. La casualidad me colocó en este maravilloso país de Idea Vilariño, Mario Benedetti, Juana de Ibarbourou, Daniel Viglietti, Eduardo Galeano, Alfredo Zitarrosa y conocí a Pepe Mujica.

Mi relación con Chile y lo que Pablo Neruda nos contaba acerca de las heridas a nuestras democracias encarnadas en lo que representaron Jacobo Árbenz en Guatemala, Juan Bosch y Francis Caamaño, en Dominicana; Omar Torrijos, en Panamá; Salvador Allende, en Chile; Joao Goulart, en Brasil; Julio César Sandino; tres presidentes asesinados y una invasión militar a la República Dominicana en 1965. Fueron hechos injustificados que se siguen repitiendo, que no me gustan, y yo sigo soñando un mundo como lo soñaron Gandhi, el Che, Bosch. Sigo soñando, quizás por eso me gusta tanto la figura del Quijote.

EP: Una faceta de Pineda – si es que no es un equívoco – es su faceta pacifista. Otro de sus versos más encomiables afirma:

Yo, partidario de la paz

quería ser uno de ellos

y quedé largo tiempo viviendo bajo una bruma de tristeza

Y en otro verso elogia a la paz del siguiente modo:

La guerra para las personas que se aman es un desastre

lo único que se salva de ella es el amor

que nunca muere

que nada lo destruye

EP: En este mismo sentido, de incomparable belleza es también su poema “Oda a la paz”

¿Cuál es su opinión sobre ese elemento común de la paz?.

El silencio de la gente es el mayor cómplice de las guerras. Quien guarda silencio es cómplice voluntaria o involuntariamente. Las guerras, aun cuando su escenario sean lugares lejanos, de alguna manera se vuelven contra nosotros. De ahí que Ernest Hemingway reivindicare el poema de John Donne: “Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.

Las potencias imperiales se vuelven cada día más agresivas contra los países pequeños; lo sufrí en Chile y ahora desde la distancia lo veo en Venezuela. Con las riquezas acumuladas, con voluminosos negocios, con el saqueo, muchas veces tolerado por el saqueado, se fabrican armas y tecnologías. ¿Para qué sirven las armas? Para el exterminio de la vida del ser humano y de la naturaleza. Después de miles de años de civilización es como si estuviéramos regresando a los orígenes de una vida que no nació de la costilla de Adán sino de la transformación del mono en hombre, como científicamente está demostrado.

A mí me aniquila ver soldados extranjeros pisoteando la soberanía de otro país. Contra eso, contra la minería a cielo abierto, contra toda forma de depredación de la naturaleza, debemos alzar nuestras voces los poetas. Dejar de decir “yo” y asumir el “nosotros”, nosotros los habitantes del planeta y lanzarnos a conquistar esa paz que tantas lágrimas, sudor y sangre han costado a la humanidad.

EP: Sin lugar a dudas, la faceta política y social también está presente en otros versos, por ejemplo, en el intitulado “El 9-11”, dónde alude a Salvador Allende, a Pablo Neruda y concluye:

Vamos a recordar

no siempre el café está caliente

y a veces falta el pan

¿Cuéntenos algo más acerca de esa faceta?

Así es. El 11 de setiembre fue un día nefasto para la historia de América Latina. Ese día mataron a un presidente democrático, murieron miles de personas en Chile, y fue el inicio de una ola terrorista que aniquiló a 30 mil chilenos. Un millón de personas fueron a campos de concentración sin motivo. El de la paz es un problema de urgencia global que me mortifica. Yo quiero que haya paz en el mundo. Los hombres no debemos defraudar a nuestros hijos y nietos guardando un silencio cómplice de la barbarie. En atención a ello uno mi voz de poeta a las de León Felipe, Pedro Mir, Pablo Neruda; a las de John Donne y Ernest Hemingway y digo “adiós a las armas”, no más guerras, no más aniquilamiento de niños en el mediano oriente, en Palestina ni en ninguna otra parte.

EP: El amor del gran poeta Pineda también está presente en el poema “Una pequeñísima historia”, donde se puede leer:

Tiene razón la vendedora de flores

estoy loco de amor

quiero robar tu corazón…

abre ya ese corazón

mira que es fría la noche y no siempre el café está caliente.

EP: ¿El café caliente representa de algún modo el amor en todas sus variantes?

Si. El libro No Siempre el café está caliente es un libro de amor, conectado desde el principio por un hilo común que es el café. Me conecta con los afectos familiares, con el amor de mis dos madres y con uno de los poetas que marcaron mi camino literario, Nazim Hikmet; cuando estuve preso en Chile decía de memoria sus poemas en el Estadio Nacional, especialmente este: …”El pan alcanza para todos/menos para la inmensa humanidad”.

Y este otro: “El pan no siempre es fresco/no siempre el café está caliente/a veces falta el azúcar”.

Quise hacerle un homenaje a ese poeta turco amigo de Pablo Neruda por lo que significó en mi toma de conciencia. Y es un dialogo, una conversación con una mujer que escucha; el poeta dice sus verdades y la mujer escucha sin contestar, observa.

EP: El poema “La poesía” es de caudales universales y titánicos, una celebración de enorme belleza, cuando se lee, por ejemplo:

Los que no creen ni en Dios

dicen que la poesía no sirve para nada.

pero ¿cómo no va a servir

si con ella me alimento todos los días?…

EP: ¿La poesía podrá cambiar algún momento el mundo y transformarlo más humano y solidario?

No, la poesía es tan útil como el pan, la sal y el agua, pero no cambia el orden establecido. Lo cambian los pueblos cuando se dan las condiciones históricas. La poesía es una ayuda, eso sí, pero hay que dejarla expresarse. Por eso los poetas debemos romper las mordazas y llevar nuestra poesía al pueblo, no esperar que el pueblo venga a nuestra poesía. Los poetas durante años en américa Latina hemos esperado que el Estado nos patrocine; eso no va a ocurrir porque los poderes dentro y fuera del Estado quieren mantener las cosas como están para preservar sus privilegios; no aceptan un orden nuevo. No, la poesía es conocimiento, es ciencia, es amor y es rebelión; trae un mensaje nuevo y ese es el peligro, proponer una conciencia nueva basada en valores revolucionarios. Yo esto lo aprendí con los poetas de la generación de Post Guerra en República Dominicana, con las voces de Mateo Morrison, Andrés L. Mateo, Tony Rafúl, Miguel Alfonseca, René del Risco, Juan José Ayuso; Manuel del Cabral en “La isla ofendida”…y un compañero, Danilo Pérez, que me llevaba de la mano a la poesía universal. Esos poetas tiraron la poesía a la calle, a las universidades, liceos, a los barrios donde vivían los obreros; y son estos, los obreros, los únicos que pueden hacer variar el curso de la historia. La poesía funciona como herramienta de consciencia.

EP: ¿Quién mató a Narcisazo esconde quizás un desencanto del poeta a este mundo avasallado por medios informativos que sólo responden al poder?

Ese poema es un desahogo; nació para hacer salir la indignación por el silencio y por el monopolio que cobija a los medios de comunicación; dos o tres individuos, o compañías, son los dueños absolutos de los medios; los otros medios están en manos de las iglesias; para la cultura no hay medios, las ondas hertzianas están ya congestionadas y las maquinarias de impresión muy costosas; “la cultura no nos importa”.

Los opinantes y los noticiarios se pautan a partir de lo que piensan CNN y otros medios de gran alcance filtrados según el interés de los que mueven los hilos. Ante ello encuentras que la sociedad, las comunidades, los estudiantes, los obreros, el pueblo, no tienen quien represente la puesta en escena de la verdad sin tapujos ni temores. Cuando la humanidad está sometida y humillada el poeta no puede…no debe, voltear la cara y cantar la belleza de la hoja verde del verano; el mismo Nazim Hikmet dijo: “Un poeta ligado al progreso de la humanidad debe crear obras de arte verdaderamente dignas de ese nombre. Sus poemas deben ser, por una parte, comprensibles para el pueblo, incluso si es analfabeto…”

Una noche Narcisazo, profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, afamado autor de décimas políticas, dramaturgo, periodista y poeta, salió del Aula Magna tras pronunciar un discurso en el que dijo que “Joaquín Balaguer era el político más corrupto y perverso de América Latina” y nunca más regresó a su casa, fue el 26 de mayo del 1994, todavía lo están buscando. Un supuesto amigo dijo que se había suicidado pero el cadáver no apareció. Los medios de comunicación olvidaron el caso. La Corte Interamericana de los Derechos Humanos emitió una sentencia contra el Estado dominicano; en el momento del hecho el jefe del Estado era Joaquín Balaguer a quien posteriormente el Congreso Nacional condecoró declarándolo “padre de la democracia dominicana”. Y lo demás es silencio. A eso alude esta elegía que es como un grito. No hay desencanto en mi poema porque soy hombre de convicción, creo en el futuro y digo con Salvador Allende: …se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre digno para construir una sociedad mejor.

Julio 15, 2017   ningún comentario

La industria mundial del fútbol

Carlos Poblete Ávila, Rancagua, Chile.- Nuestras palabras dicen, hablan, las buenas y también las otras. Siempre será mejor preferir las primeras. Como se sabe existen los diminutivos, muy propios en el habla diaria (tecito, traguito, cigarrito…), y muchos derivados a partir de ciertos sustantivos que también pueden ser adjetivos, a saber, por ejemplo: futboleros, faranduleros, parrilleros y politiqueros.

El ser humano es un animal lúdico. La sana diversión a través del juego es una necesidad física, mental y moral. Jugar es higiénico.

El fútbol es un bello deporte, el de mayor difusión mundial que entusiasma a multitudes, es un espectáculo de masas y, sobre todo, que vende. Hoy se habla de la industria de ese deporte, basta ver lo que hacen los medios de prensa a través de sus opinólogos y la publicidad. La actual Copa de Confederaciones que se disputa en Rusia ha provocado en nuestro país todo lo antes dicho y largas horas de trasmisión hasta la saturación por los diversos medios, y más… El próximo año en ese mismo país será el Campeonato Mundial, con mayor convocatoria todavía.

Entre los excesos que se desatan hay quienes creen que en esas competencias se juegan, entre otros aspectos, el honor de la Patria, historia y culturas, y otros valores. Obviamente nada de eso sucede. Lo que menos está en juego son esas categorías. Lo que realmente vale es el mercado. Hoy el fútbol y también otros deportes son actividades fenicias. En ellos todo se transa: marcas de todo tipo, vestuarios, entidades bancarias, empresas, bebidas alcohólicas y hasta personas, esto es, deportistas. La ética no cuenta. Lo que importa no es la actividad en sí, sino la utilidad financiera, el lucro.

¿ Cuántos miles de millones de dólares o de euros circulan, o se transan en el  mercado mundial del fútbol ? Similar al comercio de armas. Ingentes son las cantidades. La FIFA, organismo rector y organizador de los torneos no ha estado exenta de fraudes, latrocinios, malversación y estafas por sus directivos, hoy algunos de ellos en los tribunales y otros en prisión. En Chile la ANFP, algo así como filial de la otra, ha vivido iguales delitos. Mientras unos juegan los directivos roban. Las disciplinas deportivas están invadidas también por el maligno virus de la corrupción. Aquella máxima latina ” mens sana in corpore sano ” hoy es pasto seco del olvido.

Hace falta racionalidad. Escapar, sanar de los estados de psicosis colectivas por determinadas competencias. Ojalá se comprenda que los deportes constituyen también posibilidades de liberación y de salvación social y moral de los pueblos.

Julio 15, 2017   ningún comentario

Mariátegui, a 123 años de su nacimiento

Gustavo Espinoza M. tomado de Rebelión El tiempo transcurrido desde el nacimiento y la muerte de José Carlos Mariátegui permite revisar sus enseñanzas, reflexionar en torno a su mensaje, y someter otra vez sus ideas a un análisis profundo; sobre todo porque crea condiciones para observar los hechos de manera comparativa, reconociendo los avances y los retrocesos del pensamiento y de la historia, así como las victorias y derrotas de los pueblos. Y es que el aporte de Mariátegui a la concepción humana tiene sentido ecuménico, valor universal. Sobre todo, si como lo advirtiera ya hace muchos años Jorge Basadre, su obra tuvo como primordial propósito servir a los intereses de la clase proletaria.

Aunque sobre todo en las últimas décadas se ha escrito mucho y se ha profundizado sustantivamente en la vida y en la obra de Mariategui, ella presenta siempre nuevos elementos y se torna inagotable. Brota como manantial fecundo y claro, no sólo en el estudio de los pensadores, sino también en el accionar de los pueblos que se empinan para batir la adversidad combatiendo en las condiciones más complejas.

La evolución de la crisis contemporánea en las últimas décadas del siglo pasado, se tradujo en la desaparición de la Unión Soviética y en la quiebra de la experiencia socialista en Europa del este. En nuestro país, los acontecimientos estuvieron signados por la derrota de diversos modelos y proyectos de avance y transformación social y la preeminencia de un sorprendente e inédito pragmatismo de corte neoliberal.

Este escenario comienza a cambiar en los primeros años del siglo XXI. El capitalismo afronta una grave crisis financiera, pero también política, y pierde peso la tesis del mundo “unipolar” hasta hace poco en boga. Los nuevos sucesos aportan elementos al debate, pero cuestionan también concepciones del pasado. Sirven, además para incorporar nuevos interrogantes que los revolucionarios de nuestro tiempo tenemos el deber de encarar con valor y sin prejuicios.

En una circunstancia en la que la clase dominante en el plano mundial aún entona clarines de victoria, resulta indispensable salir al frente de los propagandistas del sistema que proclaman entusiastas el fin de las ideologías y la derrota de los pueblos; al tiempo que asestan duros golpes a los trabajadores y a las fuerzas progresistas en todos los países a los que aspiran a someter, de una vez y para siempre, al dominio definitivo del Gran Capital y de los monopolios, valiéndose para el efecto no sólo de los grandes recursos del mundo financiero, sino también del poder de las armas y de la guerra como instrumento de opresión contra Estados y Naciones.

Las sociedades consumistas de nuestro tiempo se atiborran de sesudos panegiristas del capitalismo y alientan un bienestar artificial y transitorio que sólo llega a ínfimos sectores de la vida social, montado sobre la miseria galopante de los pueblos.

Experiencias contemporáneas como la guerra interna que desmembró Yugoslavia, el resurgimiento del fascismo en diversos países de Europa, el surgimiento de profundos odios nacionales y las rivalidades étnicas que se multiplican, las guerras en Africa y Asia; pero sobre todo los sucesos de Afganistán e Irak, golpean la conciencia de los hombres en todos los confines del planeta y plantean retos que la humanidad debe afrontar en nuevas condiciones. Los hechos de hoy confirman que, más allá de las grandes palabras, el régimen de dominación vigente en buena parte del mundo, augura derrotas y desastres a la humanidad entera y no constituye, por cierto, camino de salida para pueblos y naciones.

El crisis del sistema se siente severamente en nuestro continente e incluso en los Estados Unidos, donde se multiplican las protestas y crece el descontento social. En ese contexto, los pueblos de América Latina asoman al escenario mundial presentando una batalla sostenida en procura de su liberación, pero, además, en lucha por el progreso y el desarrollo.

Más allá de diferencias puntuales, los procesos que se viven hoy en la región abren posibilidades de avance en un mundo crecientemente multipolar, en el que se ahoga el monopolio de la fuerza. Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y El Salvador -después de Cuba, por cierto- señalan una ruta que hay que observar con detenimiento y seguir en buena medida; pero las experiencias de lucha que se afirman también en Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina e incluso Chile; son para nosotros lecciones a asimilar en el afán de construir una verdadera alternativa capaz de interesar a nuestro pueblo.

En un contexto complejo y difícil como éste, para decirlo en palabras de Tomás Borge, “los revolucionarios no deben caer en la tentación de negarse a sí mismos, sino reafirmar principios que para algunos perdieron vigencia, pero que siguen presentes al no haber desaparecido las causas que los originaron”. Será esa una manera de renovar, para los hombres de nuestro tiempo, el optimismo histórico.

Reflexionar sobre la vida y la obra de José Carlos Mariátegui es precisamente una manera de llamar a ese optimismo, renovando la vigencia de principios y concepciones de clase que no han sido vencidos y que tampoco han caducado, que subyacen en las luchas de los pueblos y se proyectan incluso más allá de ellas. Y es que, contrariamente a lo que se sostiene por parte de los propagandistas del Gran Capital, la historia no ha terminado. Comienza otra vez, sólo que en condiciones diferentes, por cierto más difíciles para los pueblos.

Hacerlo, entonces, presupone también superar el periodo de confusión que se vive en determinados segmentos de la sociedad y la política, y al amparo del cual campea el oportunismo y el sentimiento de acomodo de algunas gentes que renuncian a su ideología, a sus concepciones y a sus prácticas de lucha porque en el fondo, se sienten intimidados por lo que juzgan la apoteosis del imperialismo.

Junio 23, 2017   ningún comentario

El discurso indignado de Juan Goytisolo en el Cervantes: “Digamos bien alto que podemos”

Tomado de Rebelion.org El escritor Juan Goytisolo falleció a los 86 años de edad en Marrakech. En 2014 fue galardonado con el máximo premio de las letras españolas, el Cervantes, que recogió en 2015.

Su discurso fue breve, contundente y muy reivindicativo. Pronunciado antes de las elecciones municipales de 2015, Goytisolo tuvo palabras contra la corrupción, el paro, el exilio de los jóvenes o los desahucios. Su mensaje, uno de los más cortos de la historia del premio, fue también uno de los más cargados de indignación y finalizó con un guiño a Podemos, “porque las razones para indignarse son múltiples, y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo”.

Reproducimos a continuación su discurso íntegro:

A la llana y sin rodeos

“En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción.

El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor.

A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito -atraer la luz de los focos, “ser noticia”, como dicen obscenamente los parásitos de la literatura- sin parar mientes en que, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas.

La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita. El dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo. Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza.

Quienes adensaron el silencio en torno a nuestro primer escritor y lo condenaron al anonimato en el que vivía hasta la publicación del Quijote no podían imaginar siquiera que la fuerza genésica de su novela les sobreviviría y alcanzaría una dimensión sin fronteras ni épocas.

“Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria”, escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor.

Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.

Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacionalcatólico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera.

Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición! Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina.

Me reconozco plenamente en ella. Cervantear es aventurarse en el territorio incierto de lo desconocido con la cabeza cubierta con un frágil yelmo bacía.

Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias.

En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel?

¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?

Hace ya algún tiempo, dedique unas páginas a los titulados Documentos cervantinos hasta ahora inéditos del presbítero Cristóbal Pérez Pastor, impresos en 1902 con el propósito, dice, de que “reine la verdad y desaparezcan las sombras”, obra cuya lectura me impresionó en la medida en que, pese a sus pruebas fehacientes y a otras indagaciones posteriores, la verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen.

Sí, mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, (la expresión es de Luis Cernuda) pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, “duermo en el silencio del olvido”: ese “poetón ya viejo” (más versado en desdichas que en versos) que aguarda en silencio el referendo del falible legislador que es el vulgo.

Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa “exquisita mierda de la gloria” de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo.

El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.

Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.

Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.

El panorama a nuestro alcance es sombrío: crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20% de los niños de nuestra Marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro. Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo.

No se trata de poner la pluma al servicio de una causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura. Encajar la trama novelesca en el molde de unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encrucijada, Cervantes nos muestra el camino.

Su conciencia del tiempo “devorador y consumidor de las cosas” del que habla en el magistral capítulo IX de la Primera Parte del libro le indujo a adelantarse a él y a servirse de los géneros literarios en boga como material de derribo para construir un portentoso relato de relatos que se despliega hasta el infinito.

Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote.

Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella. Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia.”

Junio 23, 2017   ningún comentario

La hermana república: país normal, relaciones normales

Enviado por Nigale Añú, Venezuela. A la memoria de Legier Rojas, brillante joven venezolano que estudiaba dos carreras en la Universidad de Salamanca, filosofía y periodismo audiovisual, que trabajaba en dos lugares para mantenerse, de noche como mozo y bongosero en el centro cultural El Savor, y en las mañanas sirviendo café en la Plaza Mayor; durante un paseo con su hermano que lo visitó en vacaciones, fueron atacados a puñaladas por cuatro colombianos vinculados al tráfico de drogas. Nuestro amigo Legier murió en el acto, su hermano se salvó milagrosamente.

I

Mi pueblo natal se llama Moján (de Mohán, espíritu de las aguas en añúnnuku, lengua de raíz arahuaca, palabra que servía para designar a los sabios de las comunidades y que en Colombia la tradición católica demonizó). Allí, a finales de los sesenta e inicios de los setenta, todos nos conocíamos. El 90% de las familias llevábamos varios siglos establecidos en esta orilla deltaica del río Limón, antes nombrado Macomite o Macomiti por los ancestros originarios.

Algunos pocos eran recién llegados: andinos que vinieron cuando las dictaduras gochas, un médico alemán y su esposa enfermera huidos de las guerras, un viejo electricista inglés, unos cuatro o cinco italianos, un puñado de árabes que rodearon la plaza Bolívar con tiendas y dos panaderos portugueses. Guajiros (indígenas wayúu) no habían, salvo el maestro Ramón Paz y su hermana Aura, más un par de muchachos adoptados; colombianos teníamos dos que habían constituido familia con señoras mohanenses.

En aquél pueblito con menos de treinta calles no existía el robo, ni las drogas, ni la extorsión y los sicariatos.

Pero si llegaron a pasar cosas extrañas, como aquella vez que por las calles amanecieron deambulando una decena de hombres oscuros y andrajosos que nadie sabía de donde habían salido. Eran unos pobres enfermos mentales, sucios y hambrientos que un camión trajo desde la frontera con Colombia y los dejó tirados en las cercanas veredas rurales conocidas como “trochas”. Hubo hogares que entraron en pánico y pasaron días sin abrir sus casas ni enviar sus niños al colegio. Sentían la presencia de esos desdichados como una invasión. A otros, como mi grupo de amigos, nos asaltó la curiosidad, y hasta la compasión, cuando logramos entrevistar a uno de los “visitantes”, y su única respuesta fue un alarido desesperado: “tengo hambre”.

Confieso que ese grito lo seguí escuchando hacia mis adentros por muchos días con una mezcla de espanto y tristeza.

Las autoridades recogieron a los que pudieron y los llevaron al manicomio Los Manguitos en el municipio Lossada, mientras que el resto se dispersó por distintos caminos, incluida la Troncal Caribe, donde la generosidad natural los alimentó y hasta la jocosidad criolla los convirtió en personajes famosos.

Sólo años después, cuando aparecieron nuevas “delegaciones” similares, descubrimos que era una práctica institucional del vecino país echar para este lado a las desventuradas criaturas.

Y les puedo afirmar con absoluta certeza que hoy, al instante de escribir estas líneas, en el Hospital Psiquiátrico de Maracaibo un tercio de los pacientes son colombianos, como también lo son varios de cursantes del postgrado gratuito en psiquiatría, que ya por cierto hasta sacaron el Carnet de la Patria y les llega el CLAP.

II

Un estudio del impacto demográfico del llamado boom petrolero en Venezuela debería comenzar sin ninguna duda en Maracaibo, como aquí empezó en nuestras aguas del Golfo de Venezuela el levantamiento cartográfico el coronel Agustín Codazzi por instrucciones del Congreso de la República en 1834, sin mal no recuerdo.

Cuando en 1979 ingresé a estudiar economía en La Universidad del Zulia, conocí estudiantes colombianos en todas las facultades, la mayoría provenientes de humildes familias que en Colombia no hubieran podido estudiar más que un bachillerato o técnico medio elemental. Estudiaron gratuitamente y hasta gozaron de becas, se graduaron, algunos volvieron a Colombia a servirle a su país de origen, también los hubo que emigraron al norte e hicieron fortuna con la profesión que Venezuela les facilitó. Fueron miles.

En los últimos años de la década de los sesenta todavía la mayoría de la etnia wayúu vivía en Colombia, en un poco más de diez años la relación se invirtió y los wayúu colombianos vinieron a dar a Maracaibo junto a centenares de miles de afrodescendientes, mulatos y mestizos provenientes de toda la cuenca norte del río Magdalena y la costa caribeña donde se descarga.

Esa multitud inesperada, pobló un noroeste y oeste maracaibero que aún hoy parecen la traslación de una pobreza sempiterna y un caos urbano que ni la bonanza petrolera pudo terminar de maquillar.

El alto volumen del vallenato no nos dejaba escuchar el sonido de la historia que arrastraban estos expatriados, que preferían el pragmatismo de la sobrevivencia a la formal tertulia de presentación con los anfitriones.

En los productivos campos desde Mara al Catatumbo, pasando por la fértil falda perijanera, la peonada largaba sudores por una paga para mi injusta, pero para ellos tan bendita, que hasta les alcanzaba para enviar remesas a la familia allende la frontera. No sabían leer ni escribir, su firma era una equis mal trazada. Tuve el honor de compartir con esos campesinos por excelencia, a un grupo de ellos allá por el Socuy les leí en tres tandas, durante un descanso de Semana Santa en 1982, la novela Cien Años de Soledad; ellos me enseñaron los nombres de algunos árboles silvestres y me agasajaron con una sopa de rodilla de vaca y yuca asada con concha entre la leña.

Ese mismo año, al este de Caracas, varios cerros del sistema montañoso Guaraira Repano (mal llamado Ávila) habían sido deforestados e invadidos por miles de pobres venidos de toda la trágica geografía humana de Colombia. Petare fue siempre un bucólico pueblo en las afueras de la capital. Billo Frómeta le cantaba con su orquesta sabrosa. Alí Primera relató esa nueva realidad. Ahí el otro Petare, pistola y champeta.

III

A mediados de 1979, el recién invadido barrio Catatumbo, en el noroeste de Maracaibo, era una ranchería al estilo de las que levantaban los wayúu en los suburbios de Riohacha. Allí, bajo la sombra de un cují, la maestra Ana Clara Cohen, de Maicao, contaba a los niños la leyenda de Jepunschi, mientras la majayura Arelis Pocaterra enseñaba a hacer wayúu’ko, las muñequitas de barro; todos bajo la celosa supervisión de Nohelí, a quien acompañé en la organización del Primer Encuentro Nacional Indígena de Venezuela, que se realizaría en octubre de aquel año en Toro Sentao, un local de eventos en Paraguaipoa.

En pocos días la experimental escuelita Tepichi Palájana tuvo que recibir a una creciente nómina de niñas y niños no wayúu, la gran mayoría de familias colombianas afrodescendientes y mestizas que se multiplicaban a diario en el sector. Esa quizá haya sido la primera experiencia intercultural bilingüe en la ciudad.

Terrenos municipales, baldíos, particulares y hasta de la Universidad del Zulia fueron tomados por un fenómeno migratorio inusitado, al cual las autoridades de la época no prestaron la debida atención y que se convirtió en una forma de vida cuasi delictual para organizaciones binacionales bautizadas como “gánsteres del rancho”. Allí están esos conglomerados suburbanos como negación de todo urbanismo planificado y digno.

Mostramos esta cara de la moneda para invitar a pensar en la otra, la que dio origen a la diáspora de la pobreza que llegó para quedarse.

IV

La clase política y la burguesía colombiana nunca reconocieron este fenómeno de migración masiva hacia Venezuela. Los negaron, los invisibilizaron sistemáticamente. ¿Por qué?

En las páginas oficiales del Estado colombiano aparecían como destinos de su emigración Estados Unidos, España, Reino Unido, incluso México, antes que Venezuela. ¿Por qué ese algoritmo surrealista?

Una vez en un conversatorio en La Habana, con un selecto grupo de creadores y militantes latinoamericanos, Gabriel García Márquez nos confesó que él no era el creador del Realismo Mágico, lo hizo con insistente y tercamente hermosa humildad, como era todo su ser. El Gabo dijo que ese género literario lo habían inventado los campesinos colombianos en la época de la violencia conservadora, cuando a los sobrevivientes de una masacre los entrevistaron sobre el hecho y uno de ellos respondió: “Los muertos fuimos cinco”.

Pues los muertos fueron más de doscientos de miles, seis decenas de miles los desaparecidos, siete millones los desplazados internos, nueve millones los expatriados, de los cuales en situación de refugiados pasan del medio millón en por lo menos 30 países. La catástrofe humanitaria más atroz del continente. Para eso crearon el paramilitarismo, las masacres, fosas comunes, hornos crematorios clandestinos, la técnica del descuartizamiento de personas vivas, los “falsos positivos”; claro que con una ayuda de sus amigos gringos e israelitas.

La violencia oligárquica-imperialista es esencialmente inmanente al sistema impuesto en Colombia desde los tiempos de Santander. Y en el siglo XX y lo que va del XXI, esa oligarquía cínica y cruel, se anotó el récord más tenebroso que la historia continental haya conocido: aplicaron el terrorismo de Estado en forma depravada, mientras aparentaron ante el mundo ser un modelo de democracia representativa.

Elite bien formada en la academia burguesa nacional y extranjera, con una diplomacia profesionalizada, institucional, coherente y sostenedora del establishment, una fuerza armada clara en los intereses de clase que defiende y una concepción geopolítica apegada a la Doctrina Monroe, versus un pueblo acorralado por la propaganda sistémica, tras el triunfo del terror oficial de los patrones, con sus mejores hijos liquidados o desterrados, sin medios de comunicación populares o alternativos, con cientos de sindicalistas, periodistas honestos, dirigentes sociales asesinados con la participación directa o la cómplice omisión de agentes estatales. Ese si es un país normal, con perfecta separación de poderes: un grupito de familias que todo lo puede y todo un pueblo que puede nada. Ya lo cantó Hernando Marín.

V

No estoy acusando a la honorable señora Holguín, Ministra de Exterior colombiana, de ninguna de las atrocidades comentadas up supra. Pero como somos contemporáneos, no está de más recordar situaciones vividas en esa nada normal relación binacional. Fíjese que ya van apareciendo coincidencias.

Hacia el año 1996, siendo diputado a la Asamblea Legislativa del Zulia, asistí como delegado venezolano a una sesión de la Asamblea Regional Fronteriza del Parlamento Andino que se realizó en Riohacha, capital del departamento Guajira, que junto al del Cesar, formábamos el organismo consultivo del Pacto Andino. La reunión fue un fracaso estrepitoso por la insolente intentona de algunos abogados de proponer un adefesio de ordenanza “borrón y cuenta nueva” que “legalizaba” la circulación de autos robados en Venezuela, que de hecho circulaban en todo el territorio colombiano con la placa original, especialmente en estos departamentos fronterizos.

Por supuesto protesté enfáticamente la afrenta y casi salí linchado del debate. Las calles de Riohacha eran un espectáculo insólito de la capacidad de ilícito a que puede llegar una sociedad sin el menor estupor. Me tocó increpar a uno de los caudillos guajiros que ostentaba una flamante camioneta Toyota Samurái negra último modelo cuyo robo días atrás dejó a una familia enlutada en Maracaibo.

Algún caso similar ocurrió recientemente donde aparece de beneficiario un alcalde de esa misma zona.

Las estimaciones de carros robados en Venezuela en las décadas de los setenta, ochenta y noventa, que fueron a parar al mercado de aguantadores de Colombia, gran beneficiaria de nuestro desangramiento, arrojaron la gigantesca cantidad de entre sesenta y ochenta mil vehículos; incluso la mafia que allá manejaba el negocio llegó a reexportar ediciones de lujo a lejanías insospechadas como Lima o Guayaquil, amén de abastecer las informales ventas de repuestos de todos los caminos desde la Costa Atlántica hasta el Meta.

Hace unos días entre los noticieros pasaron un video musical sobre una bicicleta donde me pareció ver una de aquellas camionetas Ford que aquí el gobierno importaba para los ganaderos, no pude dejar de recordar a las miles de víctimas del robo de autos en Venezuela, porque esa era una de las marcas preferidas de los que allá las pedían por encargo.

Por entonces se desarrolló la pericia para la guerra comercial y monetaria que en los últimos cinco años nos aplicaron tan bárbaramente desde la hermana república. No entro en detalles porque ya he escrito mucho sobre el tema y estoy cansado del caradurismo y la ingratitud.

VI

Ustedes la oligarquía colombiana está tan acostumbrada a abusar, que están convencidos que lo normal es que los demás les aguanten sus abusos. Ustedes bombardean con sorpresa, saña y nocturnidad a un país vecino violando su soberanía territorial y mancillando su dignidad; ustedes fomentan el militarismo en la región como peones del imperialismo al dejar instalar bases gringas que ya sabemos para lo que sirven; ustedes con ese crónico complejo de ¿superioridad? que padecen desde el virreinato se arrastran a la OTAN para que les deje entrar al club así sea como limpiabotas; ustedes infiltraron miles de paramilitares en Venezuela para desatar la violencia criminal como arma de desestabilización psicopolítica en nuestra población; ustedes envían parte de su producto nacional emblemático, la cocaína, a través de Venezuela a propósito, para corromper funcionarios, aumentar el crimen y estigmatizarnos como país de tránsito del narcotráfico; ustedes nos han amenazado en la voz directa de un senador y ex presidente con mucha influencia en el sector militar y paramilitar con una agresión armada; ustedes se prestaron y se beneficiaron del saqueo de nuestra gasolina, alimentos, medicamentos, y todo tipo de bienes robados a Venezuela a través del “bachaqueo”, y atacaron desleal e ilícitamente nuestra moneda para quebrar la economía y hacer caer al gobierno bolivariano; ustedes han entrenado y financiado al fascismo opositor que siembra de perturbación la vida nacional.

Ustedes han sido la sede operativa principal de toda la conspiración transnacional contra la Revolución Bolivariana desde el 6 de diciembre de 1998 y un poco antes, inclusive. Pasado el carnaval de la OEA ya las máscaras están de sobra.

Con el debido respeto,

Yldefonso Finol

Militante bolivariano

P.D. Me preguntaba si eso de las “relaciones normales”, son algo así como las de los militares y los guardaespaldas gringos con alguien allá, o de la justicia de allá con unos coroneles israelíes entrenadores de sádicos descuartizadores, o la singular relación del país que normalmente es el principal narcotraficante del mundo, con el adalid de la lucha antidrogas, normalmente el mayor consumidor…no sé, ilústreme distinguida Canciller.

Sólo la verdad histórica forma pueblos libres.

Abril 11, 2017   ningún comentario

Cotos culturales

Ivonne Sánchez Barea.

Hace algún tiempo, casi dos años, que Granada ostenta la titularidad de Capital de la Literatura en la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO. Granada; cuna de poetas, pensadores y cultura. Nuestra hermosa Granada con sus monumentales Alhambra y Generalife, el Albaicín, sus calles y gentes. Ciudad que recibe gran flujo de visitantes durante todo el año. Lugar en la que su música y sus tapas dan a los sentidos un adicional recurso a quienes vienen o viven en ella.

Llevo tiempo haciéndome preguntas: ¿Acaso la Capitalidad Literaria de ésta ciudad histórica no se podría extender a toda la Provincia? ¿Cómo no existe un itinerario Literario; Poético, Narrativo o de Cuentos por los Municipios que rodean a la ciudad? ¿Por qué no se crean circuitos literarios como existen ya con la Música Flamenca qué sean apoyados por Diputación y no sólo como solicitud o sugerencia de los Municipios?

La cultura de los pueblos se mide por la expresión que nace de los propios pueblos, pero también por la calidad en los contenidos culturales que se presentan a los diversos públicos. En España a diferencia de México, Estonia o Noruega y algunos otros países, no se les paga a los poetas, ni a los creadores que llevan propuestas a sus consistorios.

Hay organismos y entidades internacionales relacionadas con la Cultura como: la Unión Mundial de Escritores por la Cultura, la Ecología y la Paz, la Asociación de Poetas y Escritores Hispanos, la Academia Norteamericana de Literatura Moderna, el Parlamento Internacional de Escritores, Proyecto Sur, la Prensa Digital Long Island al Día, y así una larga lista, que divulgan y promueven a través de las redes sociales con un público virtual superior al millón de personas que están atentas a lo que pasa en Granada como ejemplo cultural. Están interesadas en lo que desde aquí se crea y se escribe, están dispuestas a asimilar la cultura que se renueva. Aquí, en España, en Granada y en los Municipios aledaños, simplemente no ven la trascendencia y las expectativas que la cultura que nace en estas tierras, trasciende en otras longitudes y latitudes, con el común denominador de nuestra lengua: EL ESPAÑOL.

Reza la frase en la Alhambra: “Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada, como la pena, de ser ciego en Granada”. Yo parafraseo el concepto, y entiendo que Granada no es sólo una maravilla para ver, sino una ciudad llena de cultura para escuchar, asimilar, aprender… A mi particularmente me “Da pena la ceguera de los políticos y responsables de hacer cultura”. Sí, Señoras y Señores, la cultura se hace porque las creadoras y los creadores trabajamos para ello. No sólo tenemos un patrimonio basado en el pasado, porque nos ocupamos de dimensionar el pensamiento, somos el reflejo de la historia y abrimos sendas de esperanzas. Con estas formas obtusas: ¿dónde estará nuestro futuro cultural?

Creo con todo el convencimiento, que sólo aquellos visionarios que sean capaces de abrir estos nuevos caminos para redimensionar la cultura, nuestra cultura: la de antes y la de ahora, la que consta en las bibliotecas y las que está en el aire sin poder darles alas. Granada, sólo justificaría totalmente su titularidad de ser la Primera Capital Literaria de habla Hispana en el mundo y podría hacerse su propio marca cultural distinguiendo sus características, el día, que los personajes que se encuentran en sus sillones de poder, se quiten las vendas de los ojos, y escuchen las propuestas, sin obstaculizar la representatividad de entidades y organizaciones, que están tan interesadas, con sus oídos despiertos y sus ojos puestos en la ciudad y la provincia. Darle espacios, circuitos, y dejar que los sellos y logotipos de estos organismos sin ánimo de lucro, consten como valor intangible añadido, como parte de esa UNIVERSALIDAD del título que se le dio a Granada en 2014.

Hay tantas y tantos poetas, escritores, artistas, creadores que residen en esta provincia, dispuestos a dar lo mejor de sí mismos, no solo para sus pueblos, sino para el globo terráqueo que se integra cada día más en nuestro idioma: El Castellano/Español.

Mandatarios y cargos importantes, abrid los ojos y aprended a escuchar; no pongáis cotos a las dimensiones culturales que desde aquí nacen para el mundo.

Octubre 27, 2016   ningún comentario

Informe al VII Congreso de Proyecto Cultural SUR

Palabras iniciales

Lo primero es situarnos en el mundo. Noviembre del 2016, en el sur de América, en Santa Fe, Argentina. En el mundo siguen las injusticias, las represiones, las negaciones, las violaciones, la violencia, las emigraciones, el despilfarro, el hambre, las guerras, los golpes del poder, los descalabros económicos. El 1% de la población mundial concentra el 50% de los recursos del planeta. Los problemas avanzan hacia su punto del no retorno. Hay recursos que se acaban, otros que se dilapidan, el clima ha cambiado y este cambio nos afecta nuestro modo de vida. También están los ejemplos de ética, lucha por el medio ambiente, la justicia social, la integridad de las mujeres, el respeto a los pueblos originarios, la paz y por los cambios necesarios a la continuidad de la vida en el planeta. Es la plena manifestación de la esperanza.

Decir noviembre, 2016, es situarnos a 25 años y algunos meses de un abril en La Habana, donde comenzamos a darle forma a una idea de ayuda mutua. En realidad fue el inicio de algo mayor; descubrir nuestras propias fuerzas y emprender la audacia de dar de lo nuestro, lo mejor. De la idea inicial, una revista con dos consejos editoriales, sacamos un número, otro quedó en la imprenta, pasamos a la inclusión de todas y todos quienes están en condiciones de sumar sus visiones. El camino recorrido nos sitúa en un pequeño grupo de románticos entregando un aporte colosal a la humanidad, sin otros recursos que los propios, hemos hecho realidad varios cientos de sueños.

Este noviembre nos juntamos de nuevo a conversar, disfrutar del hecho artístico, reconocernos en la diversidad y aunar criterios para continuar la marcha.

A) Quiénes

Somos personas diversas en cuanto a su cultura, nivel educacional y lugar en la escala social, también somos diversos en relación a las aspiraciones, disciplinas artísticas, dinámicas de trabajo. Nos une la diversidad, nos une la aspiración común, personal y colectiva, de superación, llegada a un público participativo y creación de herramientas propias. En definitiva somos lo que hacemos desde nuestras realidades. Unimos nuestros latidos para ampliar resultados y, sobre todo, para valorarnos en la acción, la creación y la transformación.

B) Qué

Hace 25 años, cuando partimos con la idea SUR en La Habana y Montreal, nos unía solo el deseo de hacer una revista. Desde ese entonces hasta ahora ha corrido mucha agua bajo los puentes. El qué hacer está dictado por nuestras visiones, necesidades y capacidades de acción. La unión de diversidades significa la multiplicación de quehaceres diversos. Pudiéramos sumar voluntades en un qué hacer único, sería más de lo mismo y duraría apenas un suspiro. Nuestro quehacer es definible a partir de las necesidades locales, de las necesidades de quienes abrazan la idea de reconocernos en el otro, lejos de los grandes pequeños defectos de lo inmediato, lo intrascendente, lo centrado en el ego personal, lo banal, lo encasillado en los límites del sistema. Estamos abriendo una puerta a todo un universo superior de posibilidades.

C) Cómo

La diversidad significa también distintas capacidades, en general podemos decir que somos capaces de improvisar de acuerdo a los desafíos que asumamos. Aquí no puede haber nada escrito, lo escribimos con actos y estos dependen de qué tan lejos seamos capaces de ver en la maraña de la realidad actual, inmersa en un mundo que no acaba de morir y otro que no acaba de nacer. Hasta la fecha nos hemos batido a pulso, a porfía y voluntad, sin dejar de lado estas cualidades necesario es proponernos dar un salto y buscar formas estables de financiar nuestros empeños.

1 El aleph* de los problemas es también el álef de las soluciones

Suponer un ángulo donde convergen todos los sucesos puede no ser una posibilidad, pero sí una probabilidad. Visto en sentido amplio, un lugar donde converjan hechos es también un punto desde donde se puede ir a las fuentes. Si pudiéramos escribir la historia de las ideas humanas, tendríamos un compendio completo de lo sublime y lo estúpido con una amplia frontera de banalidades y buenas intenciones. Dicho compendio quizá sería tan inútil como muchas de las políticas gubernamentales.

Acontece que los seres humanos nos movemos en cuatro espacio-tiempos, uno es el de los intereses personales, generalmente de corto alcance, otro es la ley del menor esfuerzo, un tercero sería el de acomodar y/o interpretar los hechos y un cuarto es el miedo en sus múltiples facetas. Esto nos da como resultado el que nadie recibe un mensaje de la misma forma ni actúa con las mismas motivaciones ni premuras. Estos espacio tiempo en que nos movemos los seres humanos, socialmente hablando, no dificultan la misión de vernos en el otro y actuar en base a intereses mayores, pero a la vez es lo que vuelve interesante todo intento por asumir la cultura como la herramienta fundamental para la transformación.

Algunos gurús, con cierto dominio de lo esotérico, nos anuncian una entrada a la cuarta dimensión, pregonan un cambio, como algo que llega de fuera, no como algo producido por la interacción del género humano en su medio ambiente. En sentido lato, la cuarta dimensión es nada más y nada menos que el tiempo. Ya vivimos en el tiempo, el detalle es que no todos asimilamos las coordenadas actuales. Los tiempos pasado, presente y futuro, tienen una distinta lectura, asimilamos lo pasado en concordancia con nuestras capacidades de recordar; el presente es apenas una tenue línea divisoria entre lo ya sido y lo por ser, resulta imposible retenerlo; en cambio el futuro es una puerta abierta, la cruzamos a cada instante. Nuestro dominio del tiempo no es manejar a la perfección una agenda de trabajo, sino prever los hechos y prepararnos para enfrentarlos. En el mejor de los casos el futuro es como lo hayamos imaginado, según trabajemos en conciencia por ese futuro. La tuerca al revés es que en la realidad intervienen muchos factores de los cuales no tenemos dominio. Aún así hay una línea general que sí podemos controlar.

El mundo del 2016, está al borde de todas las probabilidades, se puede construir un mundo de Paz o podemos amanecer cualquier día con la novedad de guerra atómica relámpago y sus consecuencias desastrosas para todas y todos. Los problemas están a la vista, las soluciones también. Implementar soluciones implica conocimientos y recursos, no siempre al alcance, por otra parte, muchas veces los problemas nos nublan la capacidad de acción. En tanto creadores tenemos capacidades para adelantarnos, imaginar soluciones, hacer conciencia y crear, a partir de necesidades, las herramientas que posibiliten un impacto mayor, una trascendencia en la sociedad.

2 Tres ejemplos de la estupidez hecha acción

Ya estamos sufriendo las consecuencias de los muchos desastres producidos por las acciones descabelladas de la humanidad, movida por intereses no precisamente humanos. El sistema nos dice que somos individualidades, nos encandilan con eso de la libertad y la democracia, dos términos sin mayor significado que los intereses de quienes los manipulan. Podemos seguir asistiendo como simples espectadores al desastre o asumir el arte, el trabajo cultural como una herramienta para la toma de conciencia y movilización de las mejores capacidades para producir un cambio radical.

Veamos tres ejemplos y situémonos en la vorágine de lo imposible hecho realidad.

I Los premios Nobel

¿Significan algo? Si, el asunto espinoso es que no todos estamos de acuerdo en su real significado. Lo que sí, lentamente se asimila como una verdad de profundo abismo, es que este se le ha entregado, en su mayoría, a gente del norte, dicho esto no como un punto geográfico, sino como un hecho ideológico. Las ideas dominantes son las ideas del norte. El premio Nobel de la Paz muchas veces ha sido entregado a vulgares asesinos. Ahora el de literatura, entregado a un cantautor, nos pone la vida dura, los que hacemos arte desde la escritura tendremos que ponerle música y salir a cantar nuestros textos. Más sencillo resulta persistir en más calidad, más arte y desentendernos de premios salvo el del reconocimiento moral.

II Las elecciones en Estados Unidos

En Estados Unidos se está desarrollando el circo de una campaña electoral, dos partidos se disputan el poder con candidatos desprovistos de valores morales. Imposible saber cual es peor que el otro. Históricamente el imperio ha impuesto su voluntad mediante tres factores funestos: uno es la exportación de su cultura, se producen más películas en India que en Estados Unidos, pero en esta parte del globo vemos, casi en exclusivo, películas hechas en Estados Unidos, con la marca de su poder, en resumen podemos decir que todos los héroes están en su territorio; un segundo factor es la corrupción de nuestros políticos y negociadores. En todo convenio con Estados Unidos hay la marca de su forma de lograr acuerdos: el sexo, el dinero fácil o el accidente inesperado; un tercer factor es el control de los medios de comunicación (manipulación) masiva. Los dueños podrán ser nacionales, pero las noticias que transmiten son redactadas acorde a los criterios editoriales del norte. En definitiva nada nuevo, nada bueno.

III El gasto en armamento, mucho del cual nunca se usará

Los estados del SUR tienen ejércitos con la sola excepción en nuestra América de Costa Rica, ¿alguno puede ganar una guerra contra el norte? ¿es necesario mantener ejércitos para una posible guerra con nuestros vecinos que en realidad son hermanos? Visto con sentido humano y lógica fraterna, no se necesitan los ejércitos ni hay justificación alguna para gastar recursos en lo que no sirve a los pueblos. Los ejércitos con su enorme gasto en armamentos y aparataje inútil son parte del problema, nunca de la solución. Imaginemos y proyectemos un mundo sin ejércitos y lo que esos recursos, invertidos en lo necesario, pueden significar para la felicidad humana. Veamos la Paz no como una meta, sino como un medio para alcanzar objetivos que nos permitan superarnos como especie humana, en armonía con el medio ambiente.

3 Las ideas motrices

En el transcurso de estos años, escuchando los latidos de los otros e incorporando sus visiones a las nuestras podemos resumir algunas ideas motrices. Su implementación requiere tiempo, paciencia, dedicación, conciencia, en esto estamos. Seis pudieran ser las ideas motrices de un accionar diverso:

1.- Ser cultura de cambio por un cambio de cultura.

2.- Trabajar desde lo local con visión global, lo global con visión local.

3.- Hacer las cosas de distinta manera.

4.- Respetar al otro, nunca decirle lo que tiene que hacer, sí facilitarle la labor.

5.- Crear las condiciones para el desarrollo del potencial creador.

6.- Ser la crítica mortal al mortal sistema.

4 Revolución cultural

Revolución en su sentido lato significa una vuelta de rueda. En sentido político se la asocia a un cambio violento, quienes han impuesto esta idea son los que se benefician con el actual estado de cosas. Vivimos en un mundo regido por el anti valor del lucro personal a costa de los otros. Hemos dicho anteriormente que se requiere un cambio de paradigma, un cambio en la forma de relacionarnos entre nosotros y a la vez un cambio en nuestra relación con el medio ambiente. Prioricemos las relaciones simbióticas en contra peso a lo dominante, que son las relaciones parasitarias.

Estos tres puntos constituyen lo central de una revolución cultural, este empeño puede ser nuestro sur, ya no basta con la creación artística que comienza y termina con el autor de una obra X. La civilización humana, la vida en la tierra están sufriendo un cambio sin precedentes, si continuamos por esa senda, dicho en porteño, vamos al muere. Defender la humanidad, defender la vida impone un arte que marque rumbos, un arte que trascienda. Esto es lo que podemos denominar revolución cultural.

En otras palabras estamos en el punto en que pueden cerrarse de golpe los caminos a la vida y al mismo tiempo estamos en el camino de las soluciones, sin cambio de cultura no hay justicia social ni cambio político perdurable en el tiempo.

5 Mostrar al mundo el camino del ejemplo

Un jueves 20 de octubre he dado por terminado este documento, en Ciudad de Guatemala se inaugura el Festival Cultural de la Avenida de los Árboles, en Santa Fe y muchos otros lados se finiquitan los preparativos para el VII Congreso, para estar en él. Hace un año terminábamos un viaje por una parte de México, nos abría camino la compañera Patricia Elizabeth Torres, con ella y su grupo de danzas ancestrales inauguramos diez parques por la PAZ y sembramos acacias y plantamos árboles en diversos lugares, fue una hazaña, un gesto de amor, una acción de paz.

Imposible resumir la enorme cantidad de acciones en cada uno de los lugares donde la idea SUR ha encontrado eco, a riesgo de dejar más de alguno fuera intentaré darles una idea somera. El Festival Internacional de Poesía de La Habana, Sureditores La Habana, Montreal y un breve destello en Guanajuato, Caracas y Lomas de Zamora, Disco SUR México, La sopa SUR, el Monumento a la Sopa SUR en la Plaza donde está la llama permanente por la PAZ en Vancouver, Canadá, El Festival internacional de Poesía Palabra en el mundo, con diez versiones y más de dos mil eventos anuales en 54 países, la inauguración de Parques y Bosques de la Paz en México, el Festival de Rolas en México, el acto presente en cada evento de Plantar el Árbol de la poesía en México (por lo menos en la parte Central y norte, la Casa de la Cultura en San Juan de la Maguana, República Dominicana, las veladas, recitales y notas de prensa en Granada, España, el Congreso de Poesía Brasileña en Bento Gonçalves, Brasil, la participación con exposición de artistas plásticos en la Feria del libro de Ribeirao Preto, allí mismo, los mosaicos en las plazas donde se rescatan edificios patrimoniales, los Salones de artes plásticas en Brasilia, Bento Gonçalves, Piriapolis, Buenos Aires, el Festival en las Nubes en Huamanga, Ayacucho, Perú, el Festival internacional de Poesía de Mozambique, la construcción de la Casa del Poeta en Curanilahue, Chile, el Encuentro nacional de escritores en Palpalá, Argentina, etc. A esto le podemos sumar un Festival itinerante de poesía en Chile, el Festival del Jardín en León, México, el Círculo de Pensamiento Crítico en Rancagua, Chile. Más las innumerables lecturas de poesía, los talleres, los encuentros, los conciertos, las presentaciones de teatro, los gestos poéticos, las diversas formas de participación local en Palabra en el mundo. Necesario es volver a insistir en que no somos una organización, estos eventos y acciones son creación heroica de quienes en cada lugar asumen su parte de la misión. Se mencionan no para dar la idea de tremenda organización, si para que nos veamos en la creatividad, en lo multidisciplinario, en el potencial de una acción constante con el sello de la diversidad para hacer la diferencia.

Hemos asumido la ética de ir con la verdad por delante. Estamos lejos de que todas y todos comprendan la colosal envergadura de la idea SUR, hay quienes se cansan, es como cansarse de ser la persona que somos, hay quienes se suman por sí aquí les cae algo, hay quienes esperan las soluciones que le puede dar otro, hay quienes no hacen su parte para comprender que el ser único que son, tiene mucho que ganar si se libera de sus lastres y suma su visión y acción por el futuro que queremos y necesitamos como especie humana.

En el mundo hay muchas cosas y personas importantes, pero nada, absolutamente nada hay más importante que cada una de nosotras y cada uno de nosotros. El sello de la unicidad no es tanto para diferenciarnos, es para resaltar que somos importantes en nuestra manera de sentir, en nuestra forma de ser y hacer, esta importancia se realza si entregamos nuestra cuota de imaginación, de esfuerzo y nos asumimos como creadores de nuestro propio destino en armonía con el otro y con el medio ambiente.

6 Los si y los no de la cotidianeidad

En cada realidad hay variantes culturales diversas de características adversas para nuestra labor de creadores y hay también los alicientes de la necesidad. Se asume como una verdad escrita en hierro: “la necesidad hace al órgano”, con todo, esto no es mágico. En el ser humano se da el caso que algo puede ser bueno para algunos y malo para otros. Las necesidades de los creadores son similares, por muy diversas que sean la cultura y las características locales, hablamos de espacios y herramientas para poner la obra en contacto con su público. El sistema de mercado lo convierte todo en mercancía y esta debe producir una ganancia, es decir las implacables leyes del mercado se aplican también a los resultados de los creadores y artistas.

Podemos seguir así, simulando una felicidad pasajera, pues hemos logrado dar algunos pasos en el desarrollo de nuestra obra, una exposición, un concierto, una presentación de un libro, una puesta en escena de una pieza de teatro, etc., etc. Enfrentados a la tela en blanco, a la hoja (en realidad a la pantalla) en blanco, a los instrumentos de música en silencio, se nos impone el dilema de agregar nuestros latidos. Antes se suponía que todo era asunto de inspiración, hoy sabemos que es trabajo. Todas y todos pueden llegar a genios, solo hay que poner un 99% de trabajo y un 1% de inspiración. La creación es trabajo, búsqueda, paciencia, constancia hasta lograr un resultado al que nada más podamos quitarle ni agregarle.

Contra este trabajo tenemos las circunstancias de la cotidianeidad. Los avatares del diario vivir, la lucha por el sustento, las fatigas de la envidia, el desaire del no reconocimiento, los cantos de sirena del sistema, las adulaciones, los miedos a perder lo poco que tenemos, los enredos de ocuparnos de asuntos alejados del tema central. En esta realidad cuesta arriba nos movemos y en estas realidades se nos impone el deber de avanzar. En la diversidad de situaciones y campo para la divergencia, hay tres asuntos en que todas y todos podemos estar de acuerdo: cada ser humano es único, a cada cual le llega la hora de su muerte, todo es movimiento.

La tierra tiene poco más 4 mil 500 millones de años. Los seres humanos somos los recién llegados a la vida, en este breve lapsus hemos logrado destellar como seres inteligentes, copar toda la tierra y ahora asistimos al desmérito de amenazar la vida sobre la tierra. Lo cual pone en duda la inteligencia. Para que cada ser humano avance, poco, casi nada vale la experiencia externa, es la propia experiencia la mejor herramienta de cambio, pero, paradoja, aún con toda la inteligencia somos los únicos que podemos chocar dos o más veces con la misma piedra.

Estas verdades de nada sirven si no sirven para iluminarnos el camino. Se trata de ya no ser el producto de nuestras circunstancias. Se trata de, a partir de nuestras circunstancias, hacer de nosotros un producto nuevo, al amparo de esta posibilidad tenemos la ciencia, el conocimiento al alcance de la mano, la capacidad de análisis, habría que agregarle la constancia, el deseo de cambio, la paciencia, la autocrítica, para enmendar rumbos.

En la vida de los seres humanos se da una relación dialéctica entre individuo y colectivo, algunos sistemas de pensamiento pregonan que el individuo lo es todo, otros dicen que el colectivo. La realidad indica que nadie podrá sobrevivir un día prescindiendo del otro. En todo está la participación de un otro que no conocemos, pero está en nosotros, en las miles de formas de las cosas y los hechos de la vida. Seamos individuos entregando a la sociedad nuestros mejores latidos. Los sí de toda creadora y todo creador son los de reafirmarnos en el compromiso para con la calidad de nuestra obra, en retroalimentarnos de y retroalimentar a la sociedad, de entregar imaginación para la superación individual y colectiva.

En este instante de rumbos perdidos, estamos para ser la clave. Se trata de ir de frente a las dificultades, recurrir a la imaginación, superarlas sumando a cientos de miles en el hecho artístico y en el hecho de producir un cambio de cultura.

7 Propuestas audaces

1.- Aceptar los hechos, definirnos oficialmente como Movimiento Cultural con participación plena de personas, núcleos de trabajo y organizaciones con identidad propia diversa.

2.- Seguir el ejemplo de otros:

a) a partir de la experiencia en Rancagua: impulsar la creación de Círculos de Pensamiento Crítico;

b) a partir de la experiencia en Leon: impulsar la puesta en marcha de Festivales del Jardín, con participación de organizaciones y personalidades ecologistas.

3.- Multiplicar los esfuerzos por la campaña Verde Esperanza; Parques para la Paz, poemas para la vida.

4.- Organizar Festivales de la Cerveza artesanal con un sello artístico y dar impulso a la creatividad local.

5.- Definir la actualización de los estatutos en el VIII Congreso. Nominar ahora un número x de personas que hagan una propuesta formal.

6.- Entregar a cada miembro del Consejo una responsabilidad especifica, acorde a nuestras necesidades y resoluciones.

7.- Desarrollar la idea de Calendario SUR, recuperando y actualizando el Calendario azteca.

Palabras finales

Cada Congreso es un avance y es un retroceso. No somos los mismos. Algunas personas se cansan, otros seguimos incansables. Se suman nuevas voluntades. Por momentos parece que no avanzamos. Es decir hay un juego dialéctico de avance y retroceso. En esta dialéctica, 25 años hacen una diferencia. Cuando en el 2041 celebremos 50 años, la multiplicación de las acciones, el aliciente de los resultados, la suma de cientos de miles, recién ahí podremos decir que le hemos dado a la vida su lugar de dignidad, respeto y florecimiento.

Decimos con Vallejo

hay, hermanos, muchísimo que hacer.

Escrito en Casa Azul, Morin Heghts

p. Tito Alvarado

Nota * Según Borges, el Aleph es el punto mítico del universo donde todos los actos, todos los tiempos (presente, pasado y futuro), ocupan “el mismo punto, sin superposición y sin transparencia”. De lo cual se desprende que el Aleph representa, tal como en Matemáticas, el infinito y, por extensión, el universo.

Aleph es también el título de una novela de Paulo Coelho, que se deriva de una interpretación mística del cuento de Jorge Luis Borges. Según la Real Academia de la Lengua, en español debe escribirse y pronunciarse “álef”.

Octubre 25, 2016   ningún comentario

Los de la academia están locos

Tito Alvarado. En tiempos de mi tardía juventud asistí a un curso acerca de La locura en la literatura. El curso lo entregaba el Dr. Michalski y otra Dra. cuyo nombre se me escapa. Ambos estaban de acuerdo en dar el curso y en nada de cuanto aseguraron en él. El curso abrió perspectivas y dio un planeo sobre el tema. Lo de fondo, la locura, estaba en la superficie, con sus disputas ambos profes nos señalaron que la locura esta más presente en nuestras vidas de lo que pensamos.

En sentido inverso un abogado del diablo pudiera decir ¿qué es lo normal o quién determina la normalidad? es decir avalar la locura poniendo en duda “la normalidad”. Como tema de disertación filosófica pudiera argumentar en profundidad, pero nos alejaríamos del tema presente.

Un diccionario que se respete dirá de locura; nombre femenino. 1. Trastorno o perturbación patológicas de las facultades mentales. 2. Acción imprudente, insensata o poco razonable que realiza una persona de forma irreflexiva o temeraria. Antónimo: cordura.

Cada año los responsables de entregar el premio Nobel nos sorprenden con su acción imprudente,

insensata o poco razonable, al entregar un premio, en forma temeraria a personas por razones otras que las estipuladas en las bases del premio. Antes debo decir que este “Premio” es una iifdt (institución ideológica fuera de tiempo) Aseguramos con todo desparpajo que somos democráticos, pero a cada paso nos damos un golpe en la nariz. En Canadá el Primer Ministro (Presidente) no es elegido en votación popular, se le rinde pleitesía a una reina que nada, absolutamente nada, hace por el país, los senadores son designados a vida. En Chile el ejército es una institución clasista, aparte de ser parasitaria, los hijos de ricos comienzan como teniente y pueden llegar a General, los hijos de pobres comienzan como sargento y llegan a suboficial, en ambos países, en los sindicatos, los sindicados no pueden elegir a sus dirigentes en elección libre y debidamente documentada, no se aplica eso de un miembro un voto.

En Suecia y Noruega existe este engendro nada democrático que se ocupa de decidir quien recibe cada año el premio Nobel en seis categorías. En su inmensa mayoría, a lo largo de más de cien años, ha sido entregado a gente del norte, gente del sistema. El de la Paz se le ha entregado a personajes cuya principal misión ha sido apachurrar a otros. ¿Alguien se ha sorprendido al leer en La Biblia los crímenes cometidos por Jeová, Yavé o Jeohvá? La noche anterior a llegar, el pueblo judío, a la tierra prometida, este Dios, iracundo y vengativo, ordenó matar (asesinar) a los 20 mil sobrevivientes de la larga travesía, desde Egipto hasta el lugar designado para el pueblo judío. De los más de sesenta mil que salieron, ninguno llego a la tierra prometido, a ella entraron sus descendientes, quienes no murieron el día anterior, murieron en el camino. Fueron cuarenta años recorriendo una tierra esquiva. Esto nos demuestra que toda adoración esta contrapuesta a la democracia, Lo cual nos remite al dilema: o la democracia no es algo inherente a los humanos o simplemente esta condenada por todo el lastre de ideas de otro tiempo subsistiendo en la mente y, por lo mismo, en la realidad social.

Las personas designadas para actuar en los comités del Premio Noble, falibles como todo mortal, nadie sabe como han llegado allí, aparecen cada cierto tiempo con sus penibles resultados. La Real Academia Sueca de Ciencias, es responsable de nominar los premios de Química, y Física, por el de medicina responde el Instituto Karolinska, la Academia Sueca de la lengua nomina el de literatura, el Comité Nobel Noruego del Parlamento Noruego nomina el de la Paz y por el de economía se ocupa el Banco Central de Suecia. No hay que ser muy lúcido para saber que estos comités se nominan a si mismos, es decir la democracia aquí no se manifiesta. Las decisiones de estos Comités son inapelables. En este contexto cabe la pregunta ¿qué intereses representan estas instituciones y por ende las decisiones de estos comités?

Desde un tiempo largo vamos de sorpresa en sorpresa, a las ya calamitosas explicaciones de por que y tal o cual señor, en su mayoría ancianos sin mucho hilo por delante, se le entrega el premio, muchas veces dejando de lado a personalidades de mayor mérito, le agregamos que algunos premios son entregados a discutibles personas, responsables del descalabro mundial. Un Obama, el mismo día de recibir el premio enviaba tropas invasoras, en la no despreciable cifra de treinta mil efectivos militares. Otros asesinos profesionales lo han recibido también, basta ver la lista y ver la biografía de los personajes funestos. Hace poco nos sorprendieron con entregar el Premio a un ex ministro de defensa, es decir el responsable de la estrategia de eliminación del enemigo en tiempos de guerra, un parásito en tiempos de paz. Hoy ejerce de presidente. Sucede que para un simple tango se necesitan dos, para una dialogo de Paz se necesita a los menos dos partes y muchas personas, pero estos tipos de La Academia han premiado a alguien que no gastó ninguna hora sentado frente a su enemigo. También sucede que la otra parte tiene su cuota de respeto por la paz acordada. Nada diremos del rechazo del acuerdo firmado, que bien puede ser una acción política como continuación de la guerra. Fue el propio galardonado quien impuso la clausula de un referendo para que el pueblo (otra tristeza) en un poco más 30% (casi el 63% no fue a votar) definiera, por escaso margen, su rechazo. Este premio quita piso a los hombres armados que han decidido jugarse la carta de la Paz, los invisibilizan de una plumada, en realidad de un garabato. Ahora nos dicen que un cantautor también es un escritor. Yo entendía que la literatura venía en libros, ahora me cambian el discurso, con hechos discutibles, me dicen que viene en discos. Todo el saber acumulado por las Universidades se vuelve agua entre los dedos.

Este nuevo premio Nobel de literatura es un garrotazo a los escritores, a los que leen montañas de libros y escriben cientos de miles de páginas para llegar a unas cuantas publicables, ahora hemos de jugarnos contra los encantos de la música o acompañar nuestros destellos con acordes musicales. Vamos mal Sancho, en su final debe haber dicho Don Quijote a Sancho Panza. La paradoja es que en ese instante recuperó la cordura.

Hubo un tiempo en que se escribía sobre locos, ahora los locos entregan premios. Esto no es tan ahora, el premio Nobel de Economía lo entrega el Banco Central de Suecia, es decir en una cueva de ladrones acuerdan entregar un premio, por supuesto no lo entregaran a quien demuestre que los bancos, los seguros, los créditos, las financiaras, las tarjetas de crédito son algunas de las tantas formas legales de robar.

Ya lo dijo Celaya, Estamos tocando fondo. En Estados Unidos dos locos se disputan a puro insulto a la inteligencia, el galardón de ser el emperador de un imperio en decadencia. Lo triste es que la caída del imperio global puede tomar unas cuantas décadas más, esta caída afectará todo lo existente en la tierra, nosotros, mortales de a pie, seguiremos en la locura de parecer que somos cuerdos. La economía mundial va mal, el nivel del mar sube, los vientos han cambiado su recorrido, llueve donde no llovía, hay sequías tremendas en otras latitudes. En suma, los inteligentes, presionados por lo inmediato, hacen todo lo posible para cortarnos el futuro.

Cosas veredes, dicen que dijo Don Quijote. Desde ahora prometo no enlodarme con premios que nada aportan a la liberación de la especie humana. El único premio de valor es moral, aunque con esto no se coma, pero sin ello no se vive. Señores del norte he decidido no estar en su mundito de la decadencia. Mi locura es reconocer la de ustedes. Algo ha cambiado profundamente, sin duda esto tiene que ver con la caída del imperio, antes los imperios se descomponían por dentro, sus síntomas eran además de económicos, morales. Ahora todos estamos dentro del territorio del imperio. Las decisiones en, y del, imperio afectan toda la tierra y sus formas de vida. Al descomponerse este, descompone la humanidad, sus formas de ver e interactuar con el mundo. Casi como un fatalismo o como una lógica de la perdición, constatamos que el poder está en manos de los menos inteligentes, nos acosan con postergaciones o soluciones de poca altura. Este Premio nos demuestra, una vez más, que muchas instituciones humanas tienen un buen comienzo y un final de drama. Contribuir a cambiar este viaje al precipicio es una de las misiones de la literatura, no queda otra opción que continuar en la porfía contraria al sistema.

Octubre 17, 2016   ningún comentario

La mujer en la vida pública

Arturo Santos Ditto, Guayaquil-Ecuador. Una de las más importantes determinaciones del general Eloy Alfaro Delgado en el quehacer político, fue el gran impulso que le dio a la mujer para que adquiera en el Ecuador -como ejemplo para el resto del mudo- presencia  en la función administrativa pública y privada. Fue el presidente Alfaro, quien indujo en su época al Congreso Nacional, para que resolviera, antes de concluir sus labores, la inclusión de las mujeres en las acciones que estaban exclusivas para el hombre. Esta actitud, hizo que respetables ecuatorianos, hace un poco más de tres años, solicitaran a la Asamblea legislativa y al presidente Correa Delgado, que determinen un día especial para celebrar el de la mujer en el Ecuador. Lastimosamente ese clamor de aquellos no ha sido considerado. Estimamos que habrán tenido sus razones para mantener el que universalmente se ha dedicados a ellas.

Hablando de este importante tema, vale la pena referirnos a una serie de opiniones en los medios sociales y algunos diarios en el Ecuador que, a consecuencia de que el mandatario Correa ha emitido algunas opiniones contra una de su adversarias, dicen que se irrespeta y se margina a la mujer ecuatoriana. Esta es una opinión sectaria y equivocada. La señora Viteri Jimenez que es concretamente en este momento la aludida, tiene activa participación en la vida política nacional donde, a consecuencia del impulso inicial de Eloy Alfaro y la lucha de las féminas nacionales, no existe diferencia de sexo en esa actividad. La señora Viteri es candidata a la presidencia de la nación y como tal es abiertamente opositora al gobierno de Correa, lanzando a diario criticas -generalmente ajenas a la verdad- por lo que debe estar dispuesta también a escuchar opiniones contrarias, de quien es ella permanente detractora.

Definitivamente no se trata de hombre o mujer, sino de políticos con criterios diferentes. Vale la pena decir en este caso un dicho muy popular: “te metiste a soldado, ahora tienes que aprender”; de tal manera, no confundamos mal intencionadamente el trato entre ambos, para decir que el señor Correa “maltrata a la mujer ecuatoriana”, porque podría decirse también “que la señora Viteri “maltrata al hombre ecuatoriano”.

La realidad es otra señor Director, muy diferente a la que se quiere esgrimir: es en este gobierno donde la mujer ha tenido mayor participación, muchas de ellas han sido altas funcionarias de la función Ejecutiva y no olvidar que la Legislativa está en manos de tres mujeres ecuatorianas. Si mal no recordamos en una dama la que tiene la dirección política del partido de gobierno. Basta de subterfugios que conducen a graves equivocaciones. Siempre la verdad aunque duela.

Octubre 11, 2016   ningún comentario

La memoria y la reflexión

Ciro Gómez Leyva, México, colaboración de Cindy Mendiola. La memoria es corta… esto me hizo recordar que: Cuando yo tenía trece años escuche comentar a los adultos que se sabía que en Sinaloa el ejército cuidaba cultivos de mariguana y entonces gobernaba Luis Echeverría, Priista por supuesto. Su cuñado en la Cárcel en Estados Unidos por ser uno de los más grandes Narcotraficantes de esa época, los Zuno.
Cuando yo tenía 18 años los ciudadanos le tenían terror a los judiciales y se referían a ellos como “perjudiciales” entonces a cargo del negro Durazo quien protegía más a los delincuentes que a los ciudadanos entonces gobernaba José López Portillo yo “si me acuerdo“.
También recuerdo que algunos compañeros de la prepa se indignaron y repudiaron los actos descritos en el libro “lo negro del negro Durazo” y algunos hoy son funcionarios de alto rango, priistas por supuesto que se llenan la boca culpando al actual sistema de la inseguridad y que además, a ellos convenientemente “ya se les olvido”.
Claro que me acuerdo, pero desgraciadamente hay muchos mexicanos que no lo saben (por ser muy jóvenes) y otros que ya se les olvidaron las devaluaciones de cada seis años que ocurrían cada vez que entraba un nuevo Gobierno Priista,
Claro que me acuerdo y ojalá tomemos conciencia de eso. Con lo que a mí respecta sé que mi voto No lo tendrá el PRI. Para reflexionar y pensar el voto
¿Qué partido le abrió la puerta al narcotráfico?
Lo que está pasando en México es por intentar poner un alto a lo que ha estado permitido en tantos sexenios. Por el voto pensado y reflexionado, sin recomendaciones. Sólo envío lo que recibo, pero no sé porque me parece tan cierto.

“Lo que nos pase nos lo mereceremos por no tener memoria histórica o por vender nuestra dignidad”

La primera conmoción nacional por los secuestros ocurrió a mediados de los 90, con los casos Harp, Vargas, Losada, Senderos. México estaba gobernado por el PRI. Los guaruras se centuplicaron.
Cuando en 1994 y 1995 las bandas de secuestradores de La Víbora, los Aparicio, Los Tlaycas tomaron Morelos, la entidad era gobernada por el priista Jorge Carrillo Olea, un especialista en seguridad. Quedó registro de la complicidad entre criminales y policías. El director de la Policía Judicial morelense era una leyenda policiaca del PRI: el capitán Jesús Miyazawa.
El apogeo de los cárteles de la droga en Jalisco comprendió también el periodo del gobernador priista Enrique Álvarez del Castillo, a quien luego el priista Carlos Salinas de Gortari nombró Procurador General de la República.
El auge de los cárteles y el crimen en Sinaloa se dio entre gobernadores priistas: Antonio Toledo Corro, Francisco Labastida y Renato Vega. Con el argumento de que poco pueden hacer con la migración, los municipios conurbados del Estado de México han sido desde el priista Carlos Hank González hasta el priista Enrique Peña Nieto, zona franca para delincuentes grandes y pequeños.
Chihuahua es hoy la entidad más violenta del país. El PRI la gobierna desde hace diez años. Ni qué decir de Tamaulipas, Coahuila, Durango, Oaxaca…
Con una desvergüenza del tamaño de la desgracia, el ex presidente del PRI, Humberto Moreira, culpó a los “otros” por la presente tragedia de la inseguridad, concebida desde el priismo. Y perfiló a su partido como el único que en el futuro puede encararla y doblarla. Su partido, el de Cosío Vidaurri, Cavazos Lerma, Natividad Paras, Yarrington y Montiel. Desvergüenza: dicho o hecho impúdico o insolente.
Desvergüenza, la de Moreira. Y la del PRI: la opción de la experiencia, guau, cuanta experiencia. A Esto le llamo descaro y cinismo… Y ¿a éstos elegiremos para que nos vuelvan a gobernar…?
Pobre México, pobre República, *Sólo un país tercermundista reelige a sus dictadores…Ya vemos a Salinas frotándose las manos detrás de su niño bonito Peña Nieto. De los Mexicanos depende… y probablemente nos lo merezcamos por apáticos, sin civismo ni amor a esta tierra… Triste realidad de nuestro méxico. Si tienes coraje reenvíalo. La libertad aún no la tenemos, hay que luchar por ella. Y tú ¿qué estás haciendo por México? ¿Por el futuro de tus hijos? ¿Quieres que vivan nuevamente las mega devaluaciones y las mega inflaciones que nos tocó vivir, producto de un mal manejo de las finanzas públicas? hoy por hoy, no podemos pagar completa la deuda externa, tenemos un tipo de cambio relativamente inestable y la inflación más que controlada… (???)
Manda este mensaje a quien quieras, pero por favor, vamos todos a hacer algo por México y vamos a demostrar a “este nuevo PRI” que ya crecimos como Pueblo y no vamos a permitir que vuelva a saquearnos, como lo hicieron De la Madrid, López Portillo, Salinas de Gortari, etc. etc.
Enrique Peña Nieto no debió  ser elegido presidente… es una catástrofe para el País y para el futuro de nuestros hijos, nietos y bisnietos. Si no reenvías este e-mail… no te lamentes después, si tenemos a Moreira de Secretario de Hacienda o Manejando el Banco de México… Te imaginas….???
Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo…
Una visión sin acción… es un sueño,
Una acción sin visión… es una Pesadilla“.

Octubre 7, 2016   ningún comentario