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Categoría — Conjuros del alma – poesía

FIESTA DE LUZ MAÑANA EN BERLÍN

gaza

 

Andres Salone
Agosto 2014.
 

Esta noche es más noche.
Más fría y silenciosa.
Esta noche no brillan
Las luces de mi casa.
Entre paredes rotas
Y sábanas de piedra
Un niño se ha dormido
En la Franja de Gaza.

No hay canciones de cuna
Cobijando sus sueños
Ni aquellas manos tibias
Que acarician y abrazan.
Su madre se ha dormido
Al igual que otras madres
Bajo un manto de piedras
En la Franja de Gaza.

Pueden llamarse Yara,
Obeida, Mohammad,
Nour Al-Islam, Omar,
Yusef, Fátima, Hamza.
Ya no importan sus nombres
Ni sus sueños marchitos.
Hoy duermen congelados
En la Franja de Gaza.

El silbido espantoso
Del ángel de la muerte
Se multiplica y cae
Y revienta, y arrasa.
Y a su paso devora
Pequeñas almas blancas
De los niños dormidos
En la Franja de Gaza.

No he de llorar mi llanto
De impotente desdicha
Frente al vil asesino
Que impone su mordaza.
De pie, le pido al viento
Que se lleve las almas
De los pequeños niños
En la Franja de Gaza.

septiembre 16, 2014   ningún comentario

Aqui y ahora. También la poesía Por el futuro

Mahmud3

Mahmud Darwish

El espectáculo es eso. Espada y vena.
Un soñador incapaz de ver más allá del horizonte.
Hoy es mejor que mañana pero los muertos son los que
Se renovarán y nacerán cada día
Y cuando intenten dormir, los conducirá la matanza
De su letargo hacia un sueño sin sueños. No importa
El número. Nadie pide ayuda a nadie. Las voces buscan
Palabras en el desierto y responde el eco
Claro, herido: No hay nadie. Pero alguien dice:
“El asesino tiene derecho a defender la intuición
del muerto”. Los muertos exclaman:
“La víctima tiene derecho a defender su derecho
a gritar”. Se eleva la llamada a la oración
desde el tiempo de la oración a los
féretros uniformes: ataúdes levantados deprisa,
enterrados deprisa… no hay tiempo para
completar los ritos: otros muertos llegan
apresuradamente de otros ataques, solos
o en grupos… una familia no deja atrás
huérfanos ni hijos muertos. El cielo es gris
plomizo y el mar es azul grisáceo, pero
el color de la sangre lo ha eclipsado
de la cámara un enjambre de moscas verdes.
(Ramala, agosto del 2006.)

(*) EL AUTOR – MADMUH DARWISH

– Poeta palestino nacido en Birwa, Galilea. Considerado no sólo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda, ha vivido en algunos países europeos, en Egipto y en Beirut, donde dirigió una revista y fue uno de los miembros más destacados del Centro de Investigaciones Palestinas. Entre su obra destacan los libros de poesía, Pájaros sin alas (1962), su primer poemario, extraordinariamente lírico y muy influido por la poesía árabe clásica; Hojas de olivo (1964), Enamorado de Palestina (1966), El fin de la noche… es día (1968), Diario de una herida palestina (1969), Mi amada se despierta (1969), Los pájaros mueren en Galilea (1971), Amarte o no amarte (1972), Tentativa número 7 (1974), Esa es su imagen y éste es el suicido del enamorado (1975), Elogio de la alta sombra (1983), Menos rosas (1986), Once astros (1992), ¿Por qué has dejado el caballo solo? (1995), El lecho de una extraña (1999) y Mural (2000); y los libros en prosa, Algo sobre la patria (1971), Diario de la tristeza corriente (1973) y Adiós, guerra, Adiós, paz (1974). Influido por los poetas occidentales, Nazim Hikmet, Louis Aragon, Pablo Neruda, García Lorca y T. S. Eliot, desde 1996 vivió en Ramalla, donde dirigió la prestigiosa revista literaria Al-Karmel. Dueño de una sugestiva prosa, semi-autobiográfica, extraordinariamente fluida, sencilla y reflexiva, quizá fue el poeta más dotado, representativo y prestigioso de la Resistencia palestina.

septiembre 7, 2014   1 comentario