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Argentina:Cancelado acuerdo por base militar yanqui en el Chaco

OTRA VICTORIA DE LA MOVILIZACIÓN POPULAR, CHAU BASE DEL COMANDO SUR EN EL CHACO

DESPUES DE DOS MULTITUDINARIAS CARAVANAS DEL PUEBLO CHAQUEÑO, Y CIENTOS DE MENSAJES DE PROTESTA LLEGADOS DESDE TODO EL PAÍS, REPUDIANDO EL INTENTO DEL GOBERNADOR JORGE CAPITANICH DE INSTALAR UNA BASE DEL COMANDO SUR NORTEAMERICANO EN LA PROVINCIA DEL CHACO, EL GOBIERNO NACIONAL HA DECIDIDO DAR MARCHA ATRAS CON LA INSTALACION DE LA MISMA.

A PESAR DEL SILENCIO MEDIÁTICO QUE RODEÓ DURANTE TODOS ESTOS MESES LA GRAVE E INCONSULTA DECISIÓN DE CAPITANICH (SOLO LOS MEDIOS ALTERNATIVOS Y MUY POCOS MEDIOS COMERCIALES INFORMARON SOBRE EL HECHO), LA MOVILIZACIÓN DEL PUEBLO CHAQUEÑO, INTEGRADO EN LA ASAMBLEA POPULAR CONTRA LA BASE, FUE UN FACTOR CLAVE PARA QUE EL PROYECTO SUFRA UN SÚBITO PARATE Y AHORA SE HA DECIDIDO DESMONTARLO.

DE TODAS MANERAS HAY QUE ESTAR ATENTOS A CUALQUIER NUEVO INTENTO DEL COMANDO SUR DE HACER PIE EN TERRITORIO ARGENTINO, COMO YA LO HAN HECHO EN VARIOS PAÍSES DEL CONTINENTE.

RESUMEN LATINOAMERICANO, también republicado por Ricardo Luis Plaul en Red Foro Paulo Freire – Perú

Sede central del Comando Sur estadounidense en Miami

Hacemos llegar nuestros agradecimientos a: Abajero, Red Paulo Freire Perú, Resumen Latinoamericano, Argenpress, Otro Uruguay es Posible, UAC Unión de Asambleas Ciudadanas, COMCOSUR, Nestor Durante, MOPASSOL y Contrainjerencia, por los aportes solidarios de materiales e información.

Editorial EL TIEMPO ARGENTINO

Al Comando Sur le salió el tiro por la culata

Cuando el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, autorizó la  instalación de una base del Comando Sur al lado del aeropuerto de  Resistencia, demostró que hablaba en serio en septiembre de 2010 cuando  le dijo a una delegación de legisladores estadounidenses que visitó su  provincia: “Defiendo una alianza estratégica con Estados Unidos y estoy  dispuesto a luchar por esa idea.

Por: Walter  Goobar

” Y por si quedaran dudas: en 2007, cuando era candidato a gobernador, Capitanich se reunió con el embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, y le expresó que él “no compartía el sentimiento antinorteamericano de la población argentina”, según revelaron en 2011 cables de Wikileaks. El emplazamiento del Comando Sur había sido presentado públicamente como un centro de ayuda humanitaria para hacer frente a catástrofes naturales o epidemias. En el predio lindero al aeropuerto de Resistencia, se construyeron dos edificios, financiados por el Comando Sur, que depende del Pentágono y no de la embajada de EE UU en Buenos Aires.

La inauguración estaba prevista para fines de mayo. Pero encontró el rechazo abierto de la población chaqueña, que el pasado 2 de abril y el 25 de mayo, protagonizó dos marchas multitudinarias. Los manifestantes entonaron consignas de rechazo al acuerdo del gobierno provincial con el Comando Sur que suponía la instalación de una base militar encubierta, con capacidad para espiar los sistemas de armas y fuerzas militares del país anfitrión, y sus vecinos, realizar acciones de infiltración, relevamiento, influencia y control sobre las fuerzas armadas y la población civil.

Curiosamente, los grandes medios nacionales que en su momento despellejaron a Capitanich por sus desaveniencias con su ex mujer, la ex ministra de Salud provincial, Sandra Mendoza, guardaron un llamativo silencio frente al sigiloso desembarco del Comando Sur.

La reacción de las organizaciones sociales, culturales y políticas en la provincia fue enorme, y “hubo también mucha repercusión en los países de la Unasur y en el resto de los países del continente. Además, pendía sobre Capitanich un pedido de juicio político por parte de la Legislatura provincial, ya que ningún gobernador puede firmar un convenio con el Comando Sur.

Pese a que Jorge Capitanich es un aliado de Cristina Kirchner, la presidenta, la Cancillería y el Ministerio de Defensa no estaban dispuestos a permitir que el Comando Sur ingresara a la Argentina mediante una argucia legal facilitada por el complaciente gobernador chaqueño. El convenio bilateral al que recurrieron Capitanich y el Pentágono para justificar su presencia en el Chaco se llama “Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias”. Fue impulsado por el Comando Sur y la embajada estadounidense y aprobado por el Ministerio del Interior, “como un aporte a los programas sociales del gobierno”. Sin embargo, la disposición de Capitanich para complacer los intereses estratégicos de Estados Unidos estaba en curso de colisión con las posiciones de Argentina dentro del Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), bloques regionales que excluyen a Estados Unidos.

Para abortar el desembarco del Pentágono en el Chaco, el gobierno nacional vetó el ingreso del equipo tecnológico, las computadoras, los radares y el sistema operativo para el funcionamiento de la base estadounidense y ahora se discute la devolución de los 3 millones de dólares que el Comando Sur donó para las instalaciones.

Reprendido por el gobierno nacional, Capitanich tuvo que dar un giro de 180 grados. El pasado 22 de mayo, aclaró que las instalaciones en el aeropuerto de Resistencia servirán de sede permanente a la Defensa Civil. Ese mismo día envió a la Legislatura un proyecto para derogar la Ley 2014 de Defensa Civil y sancionar la de Protección Civil Provincial, lo que implicaría prohibir cualquier colaboración con el Comando Sur de Estados Unidos, como así también la instalación de fuerzas extranjeras en la provincia.

Capitanich explicó que la Ley 2014 fue sancionada en un gobierno de facto y cuenta con términos de carácter castrenses que no se relacionan con la realidad objetiva que implica la articulación con un sistema de prevención de catástrofes.

La experta en geopolítica y miembro del Centro de Militares por la Democracia (Cemida) Elsa Bruzzone afirma que la de Chaco iba a ser una base militar encubierta. “Las bases descubiertas operan a la luz del día –dice–. Las encubiertas se esconden detrás de estos centros de ayuda humanitaria o en instalaciones cercanas a algún aeropuerto”, explica. “Edifican una construcción que parece civil, pero que la pueden transformar en militar cuando sea necesario porque tienen una pista que permite el aterrizaje de aviones de gran porte.” Según estudios del Cemida, en el aeropuerto de Resistencia pueden aterrizar aviones militares con cargas pesadas, como los C-130 Hércules, C-17 Globemaster III y C-5 Galaxy.

A pesar de que en el caso chaqueño al Comando Sur le salió el tiro por la culata, es evidente que existe una estrategia silenciosa que trabaja en una política de disciplinamiento del continente: el 5 de abril pasado, se inauguró en Concón, Chile, un centro de entrenamiento para las fuerzas de paz de la ONU que fue construido con 500 mil dólares aportados por el Comando Sur. El Pentágono también firmó un acuerdo con el gobierno uruguayo para que los SEAL estadounidenses –la misma fuerza que perpetró el asesinato de Osama Bin Laden en Pakistán–, ingresen armados al país a entrenar a los Fusileros de la Armada y a establecer su “cabeza de playa” para ir incursionando territorio adentro.

Según la mexicana Ana Esther Ceceña, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México –Unam– y directora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica, “hay una serie de rutas no tan visibles y que suponen una intervención mas silenciosa y que se encamina a apoyar a grupos de oposición internos o a introducir recursos para montar escenarios que no obedecen a las lógicas internas de los países”.

Ceceña sostiene que Estados Unidos modificó su estrategia: “Ahora el estilo de intervención es distinto. Las bases militares son presentadas como centros de ayuda humanitaria, de atención a emergencias o de entrenamiento, y permiten una interacción constante con las fuerzas locales, mezclan personal policíaco y militar. Esto se asemeja mucho a una especie de Escuela de las Américas desagregada”, remata Ceceña.

 

Republicamos esta Carta

Carta de Dafne Zamudio a los compañeros con motivo de la base Yanky instalada en en el Aeropuerto Internacional de Resistencia.

CARTA A LOS COMPAÑEROS

Compañeros, les escribo con el corazón.

Desde que era chica me identifique con ustedes.

Primero buscando una explicación y reivindicando su lucha hasta que la hice mía. Y segundo, por que me mostraron al enemigo. Me contaron sus historias. Me revelaron sus marcas y su dolor. Me explicaron y dieron una razón de porque mi viejo eligió entregar su vida por un proyecto.

Busqué junto con otros un espacio desde donde encontrar justicia, memoria y reivindicación de la lucha.

Fueron muchos años  de tener gobiernos cómplices del enemigo y nos costó mucho encontrar nuestro lugar de respeto.

Siempre acompañada por ustedes tuvimos los juicios, y seguimos en el camino de reclamo de justicia. Se que esto es solo un paso.

Pero, compañeros, no los entiendo.

He hablado con muchos de ustedes, creo que compartimos la misma visión en cuanto al peligro que significa el abrirle una posibilidad al enemigo para meterse entre nosotros, y cuando esperaba que llevemos las banderas en contra de cualquier tipo de acuerdo, convenio, donación o lo que sea que plantee el enemigo, vi muchas excusas.

Se olvidan quienes formaron a sus torturadores?.

Quienes dejaron marcas en sus cuerpos y secuelas en sus hijos?. Se olvidaron que con casi la misma excusa (“Operativos Toba I y II”) exterminaron a las Ligas Agrarias, instalando Bases Operativas de Ayuda Social desde donde se encargaban de cazar a los compañeros?.

De que me están hablando?. De que nos quieren convencer?.

Hoy la estrategia de E.E.U.U. es la misma que antes, quizás con otra excusa pero la misma, y yo la puedo ver gracias a ustedes. Por eso les pido que no se olviden de mi viejo ni de los 30.000. Que reivindique su lucha más allá de cualquier otro interés.

Pensemos en el futuro. Yo ya pienso en eso con 41 años.

Pienso en mis hijos y en sus hijos, como lo hacían ustedes.

El ahora es efímero. Dejemos, realmente, una patria liberada.

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!.

DAFNE ZAMUDIO

(Hija de Carlos Zamudio, fusilado en la Masacre de Margarita Belén)

 

Suspendida una base del Comando Sur de EEUU en Argentina 04/06/2012

Argentina ha suspendido la instalación de una base militar del Comando Sur de EE.UU. en la provincia del Chaco, en el noreste del país. Los representantes diplomáticos y militares estadounidenses ya habían suscrito de antemano los acuerdos necesarios para la instalación de dicha base con el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, sin embargo, la cancillería y el ministerio de Defensa argentinos suspendieron todos los acuerdos firmados entre las partes. El proyecto había sido presentado públicamente como un centro de ayuda humanitaria para hacer frente a catástrofes naturales o epidemias. El sitio elegido para su emplazamiento fue el aeropuerto de Resistencia, capital de la provincia. En su predio se construyeron dos edificios, financiados por el Comando Sur, que depende del ministerio de Defensa de Estados Unidos. Washington tenía previsto inaugurar la base a finales de mayo, no obstante, fue testigo del rechazo de los chaqueños que se opusieron a la instalación de la base militar, pues según ellos, su principal objetivo era controlar los recursos naturales estratégicos de la zona. La misma idea incitó al gobierno de Cristina Fernández a adoptar una postura tan firme y discreta. Cabe destacar que Capitanich es un aliado de la presidenta argentina, pero sin duda, su disposición para complacer los intereses estratégicos de EE.UU. han acabado dañando las posturas que ha adoptado el gobierno argentino dentro del Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), bloques regionales que excluyen a Estados Unidos. Mientras tanto, el pasado 22 de mayo, el gobernador del Chaco aclaró que las instalaciones en el aeropuerto de Resistencia servirán de sede permanente a la Defensa Civil. Ese mismo día envió al poder Legislativo un proyecto para modificar la Ley de Defensa Civil de la provincia. En él se prohíbe expresamente la injerencia de cualquier Estado extranjero en caso de emergencias y catástrofes. En diciembre pasado, Capitanich recibió a una delegación encabezada por el ministro consejero de la embajada estadounidense, Jefferson Brown, quien dijo que el centro constituye uno de los proyectos más importantes que el gobierno norteamericano tiene con Argentina. Por su parte, las organizaciones sindicales y civiles chaqueñas lanzaron una advertencia hace ya 4 años sobre los riesgos de la presencia del Comando Sur en la zona, recalcando que los mecanismos de ayuda humanitaria podrían y deberían articularse con los Cascos Blancos, la Organización Panamericana de la Salud, Unicef o la Cruz Roja. El Comando Sur de Estados Unidos o USSOUTHCOM (United States Southern Command en inglés) es uno de los diez comandos perteneciente a los Estados Unidos desplegados en el mundo que abarca el área relativa al sur del continente americano, América Central y el Caribe. Dicho comando se halla ubicado en la ciudad de Miami, Florida. me/cl/nal

CHACO: CANCELADO ACUERDO POR BASE MILITAR YANKY

No al Comando Sur El gobierno aborta la instalación de una base militar del Comando Sur de EEUU en la provincia de Chaco

Francisco Olaso Proceso (México)

La Cancillería y el Ministerio de Defensa cancelaron el acuerdo que el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, había sellado con representantes diplomáticos y militares estadunidenses.

El proyecto había sido presentado públicamente como un centro de ayuda humanitaria para hacer frente a catástrofes naturales o epidemias. El sitio elegido para su emplazamiento fue el aeropuerto de Resistencia, capital de la provincia. En su predio se construyeron dos edificios, financiados por el Comando Sur, que depende del Ministerio de Defensa de Estados Unidos.

La inauguración estaba prevista para fines de mayo. Pero encontró el rechazo abierto de la población chaqueña, que suponía la instalación de una base militar encubierta, con el objetivo primordial de controlar recursos naturales estratégicos. La misma idea parece haber guiado la acción discreta y firme del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Jorge Capitanich es un aliado de la presidenta. Su disposición para complacer los intereses estratégicos de Estados Unidos acabó colisionando, sin embargo, con las posiciones de Argentina dentro del Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), bloques regionales que excluyen a Estados Unidos.

Reprendido por el gobierno central, Capitanich tuvo que dar un giro de 180 grados. El pasado 22 de mayo, aclaró que las instalaciones en el aeropuerto de Resistencia servirán de sede permanente a la Defensa Civil. Ese mismo día envió a la Legislatura un proyecto para modificar la Ley de Defensa Civil de la provincia. En él se prohíbe expresamente la injerencia de cualquier Estado extranjero en caso de emergencias y catástrofes.

“Esto obedece sin dudas a una directiva dada desde el gobierno central”, dice a Apro Elsa Bruzzone, asesora del Ministerio de Defensa de Argentina. “Fue un tirón de orejas a un funcionario que se ha excedido en sus atribuciones, ya que ningún gobernador puede firmar un convenio con el Comando Sur, cualquiera sea la índole del mismo.”

Bruzzone explica que, además, “pendía sobre Capitanich un pedido de juicio político por parte de la Legislatura provincial”, que la reacción de todas las organizaciones sociales, culturales y políticas en la provincia fue enorme, y “hubo también mucha repercusión en los países de la Unasur y en el resto de los pueblos hermanos del Continente”, dijo.

Curiosamente, los grandes medios nacionales casi no cubrieron el tema. Clarín y La Nación –los principales diarios del país– no pierden oportunidad de criticar aspectos de la gestión de este gobernador “kirchnerista”. Han explotado las desventuras de Capitanich con su exmujer, la exministra de Salud provincial, Sandra Mendoza. La disputa conyugal tuvo por escenario varias veces el espacio de la gestión pública. En el caso del “centro de ayuda humanitaria”, sin embargo, los grandes medios guardaron silencio.

El diario Tiempo Argentino consultó sobre la decisión del gobierno a Gabriel Fuks, titular de Cascos Blancos de la Cancillería, según una nota que publicó el pasado 27 de mayo. “El principio consiste en evitar, bajo el paraguas de las urgencias humanitarias, la injerencia de potencias militares extranjeras”, sostuvo Fuks. “Con la imagen humanitaria muchas veces se enmascaran políticas de intervención”, dijo. “No es algo nuevo. Se suele usar lo humanitario, como Caballo de Troya, para establecer otra relación.”

Previamente, el gobierno nacional había vetado el ingreso del equipo tecnológico, las computadoras, los radares y el sistema operativo para el funcionamiento de la base en Chaco. Hoy se discute la devolución de los 3 millones de dólares que el Comando Sur donó para las instalaciones.

Agua

“En los últimos años del siglo XX y los primeros del XXI, Estados Unidos incrementó las presiones sobre los gobiernos argentinos para que permitieran la instalación de una base descubierta en la provincia argentina de Misiones”, dice Elsa Bruzzone. “El lugar elegido era San Ignacio, que es uno de los puntos más importantes de carga y descarga del Acuífero Guaraní. Ésta es la cuarta reserva de agua subterránea del mundo, que comparten Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay”.

Licenciada en historia, miembro del prestigioso Centro de Militares por la Democracia (Cemida), Bruzzone es autora del libro Las guerras del agua (2008). “Entonces los estadunidenses agitaban el fantasma de la presencia de células terroristas en la zona de la Triple Frontera –prosigue–, cuando todos los informes elaborados por el Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el terrorismo en el mundo lo desmienten cada año”.

Explica: “Como no lograron ese objetivo, reflotaron un convenio firmado en 2006 entre ambos gobiernos, para intentar entrar por la puerta de servicio.”

El convenio bilateral se llama “Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias”. Fue impulsado por el Comando Sur y la embajada estadunidense y aprobado por el Ministerio del Interior, “como un aporte a los programas sociales del gobierno”.

La estratégica ubicación de Chaco, y la receptividad de su gobernador, dieron alas al proyecto del Comando Sur. Ya en 2007, siendo candidato a la gobernación, Capitanich se reunió con el embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, y le expresó que él “no compartía el sentímiento antinorteamericano de la población argentina”, según revelaron en 2011 cables de Wikileaks.

En marzo de 2008, se llevó adelante en Resistencia una jornada de capacitación para el personal de Defensa Civil de la provincia. Fue impartida por consultores designados por la embajada de Estados Unidos. Se tocaron temas relacionados con la organización y el funcionamiento de un centro de emergencias.

El embajador Wayne visitó la provincia el 13 de agosto de 2008, para presidir junto al gobernador “la ceremonia de cierre de un programa civil de capacitación para la prevención, mitigación y superación de desastres naturales”, según informó la página web de la embajada estadunidense en Argentina.

“Defiendo una alianza estratégica (con Estados Unidos) y estoy dispuesto a luchar por esa idea”, le dijo Capitanich a una delegación de legisladores estadunidenses que visitó Chaco en septiembre de 2010, según refleja Chacoonline, portal del gobierno de la provincia.

En diciembre de 2011, el gobernador recibió al coronel Edwin Passmore, máximo representante del Comando Sur en Argentina. Los antecedentes de Passmore no reflejan viículo alguno con la ayuda humanitaria. Participó en la invasión a Afganistán, fue asesor de inteligencia en Irak y terminó expulsado de Venezuela en 2008 por actividades de espionaje.

Passmore era, además, el encargado de recibir, en el aeropuerto de Buenos Aires, el avión militar estadunidense que “intentó ingresar un cargamento no declarado de armas de guerra, equipos de comunicación encriptada, programas informáticos y drogas narcóticas y estupefacientes”, según informó el diario Página 12 el 13 de febrero pasado. El material supuestamente se usaría en una jornada de capacitación a la Policía Federal. Fue retenido durante meses por el gobierno argentino, lo que generó un incidente diplomático.

La donación del “centro de ayuda humanitaria” despertó grandes sospechas entre la población de la provincia. El Comando Sur no es precisamente una organización solidaria sin fines de lucro. Como unidad militar, dependiente del Ministerio de Defensa estadunidense, enfoca su acción en el continente latinoamericano, con excepción de México. Por otra parte, existen numerosas organizaciones civiles, argentinas e internacionales, que se orientan hacia la acción social y humanitaria, y que en caso de necesidad podrían cooperar en en este tipo de tareas.

Resistencia

El pasado 2 de abril, día en que se conmemoraron 30 años de la guerra de Malvinas, y el 25 de mayo último, día en que Argentina festeja su primer gobierno patrio, Resistencia fue escenario de dos marchas multitudinarias. Los manifestantes transitaron los 10 kilómetros que separan la Casa de Gobierno del Aeropuerto. Cantaban consignas de rechazo al acuerdo del gobierno provincial con el Comando Sur de Estados Unidos.

“No se trataba de una base militar, aunque los fondos para la construcción salieron del fondo de asistencia humanitaria del Comando Sur”, dijo el 27 de mayo Alfredo Forti, secretario de Relaciones Internacionales del Ministerio de Defensa, al periódico Tiempo Argentino. “Aunque el convenio no preveía presencia militar, podría haber dejado una puerta abierta para un tipo de capacitación”, señaló.

Elsa Bruzzone se basa justamente en este punto para afirmar que la de Chaco iba a ser una base militar encubierta. “Las bases descubiertas operan a la luz del día –dice–. Las encubiertas se esconden detrás de estos centros de ayuda humanitaria o en instalaciones cercanas a algún aeropuerto”, explica. “Edifican una construcción que más o menos parece civil, pero que la pueden transformar en militar cuando se le requiera, porque tienen una pista que permite el aterrizaje de aviones de gran porte.”

Según estudios del Cemida, en el aeropuerto de Resistencia pueden aterrizar aviones militares con cargas pesadas, como los C-130 Hércules, C-17 Globemaster III y C-5 Galaxy.

“Dentro de los nuevos conceptos ‘flexibles’ del Pentágono sobre bases militares, hay un borde difuso en las actividades militares y civiles, lo que maximiza la confusión de la opinión pública”, escribió el politólogo Carlos Pereyra Mele, profesor de la Universidad de la Patagonia, en un texto difundido el 27 de marzo por Argenpress.

En el caso de estas bases se presenta un “componente humanitario visible al público, estructurado sobre actividades que la sociedad visualiza como ‘justas’ y en su beneficio, de modo tal que pueda justificarse una interacción bilateral”, según explican Bruzzone y José Luis García en su artículo El Comando Sur en el Chaco, publicado el 28 de marzo también por Argenpress.

“Pero hay, además, un componente no visible que se encuadra en los objetivos estratégicos afines a los intereses de Estados Unidos y muchas veces contrapuestos a los del país asistido, conducidos por un comando militar”, agrega. Es posible que al principio la base militar encubierta opere sin personal militar. Pero una estructura de este tipo puede transformarse rápidamente en una instalación castrense formidable y muy difícil de eliminar.

Cuando ha sido alcanzada cierta aceptación social y un nivel de organización aceptable –según explica el citado artículo de Bruzzone y García–, la base puede convertirse en un Centro de Seguridad Cooperativa (CSL), que coordina la lucha contra las drogas, con poca o nula presencia permanente de los estadounidenses; pero ante una supuesta “amenaza”, por parte de un “enemigo común”, el centro puede pasar a ser Base de Operaciones Principales (MOB), con fuerzas operativas permanentes; o bien Base de Operaciones de Avanzada (FOB), que además incluye fuerzas para operaciones especiales.

Estados Unidos suele aprovechar estas bases para realizar operaciones militares encubiertas. Se vigilan y espían los sistemas de armas y fuerzas militares del país anfitrión, y sus vecinos. Se realizan acciones de infiltración, relevamiento, influencia y control sobre las fuerzas armadas y la población civil. Adicionalmente se monitorea y controla satelitalmente toda la región.

–¿Qué reacciones ha habido frente al tema dentro del ejército argentino? –se le pregunta a la asesora del Ministerio de Defensa.

–El ejército argentino ya no es el de la dictadura; no está formado en la hipótesis del enemigo interno. Hace unos años la fuerza elaboró el proyecto Ejército Argentino en el horizonte 2025, que en parte fue tomado por el ministerio de Defensa. “Argentina tiene como hipótesis de conflicto susceptibles de transformarse en hipótesis de guerra la defensa de sus recursos naturales.” dice Bruzzone. Pone como ejemplos el Acuífero Guaraní, los minerales e hidrocarburos. “Lo que ha quedado perfectamente explicitado es que la agresión va a venir de un enemigo extraregional, extracontinental, que esta fuera de la Unasur y la Celac”, sostiene. “No se les nombra, pero sabemos ciertamente que se están refiriendo a Estados Unidos y a la OTAN.”

Emergentes

El liderazgo de Brasil en el subcontinente preocupa a Estados Unidos. La frustrada base en Chaco hubiera contribuido al cerrojo que ya sufre el gigante sudamericano. El país está rodeado por más de 20 bases de Estados Unidos, instaladas con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico.

Una vez más, para Bruzzone lo que está en juego es el control de recursos naturales estratégicos. “La Amazonia, que es el mayor pulmón del planeta, tiene el 25% de las reservas mundiales de agua dulce, la mayor fuente de biodiversidad, y no olvidemos que el 80% de los medicamentos que se producen en el mundo están elaborados en base a plantas de los bosques y las selvas”, sostiene

Entre los minerales estratégicos cita el neobio, el titanio o el tugsteno, que se utiliza en la tecnología aeroespacial y en la industria militar. Hay también grandes riquezas hidrocarburíferas. “Estados Unidos ha utilizado la Iniciativa Regional Andina y el Plan Colombia para sembrar de bases toda la frontera amazónica”, dice la asesora.

La base inaugurada el 5 de abril de 2012 en Concón, Chile, es un centro de entrenamiento para las fuerzas de paz de la ONU. Fue construida con 500 mil dólares aportados por el Comando Sur. Apunta, según la analista, a la estrategia de control y militarización del Océano Pacífico que desarrolla Estados Unidos.

La estrategia incluye a México, Colombia, Perú, Chile, y también a Corea del Sur y los Tigres asiáticos. “El objetivo final es cercar a China, país que ellos perciben como el gran oponente en este siglo XXI, el enemigo que tiene visos de ser la gran potencia hegemónica”, dice Elsa Bruzzone. “Se toma posición enmascarada en el paraguas de la ONU –advierte –. Detrás de las misiones de Naciones Unidas desembarcan los soldados de la OTAN, los marines estadounidenses, no precisamente para preservar la paz sino para hacer pie y quedarse.”

Fuente: http://www.proceso.com.mx/?p=309423

“Existen investigaciones periodísticas avaladas por médicos sanitaristas que demuestran que la cepa del dengue que se expandió en la zona en 2009 es fruto de una manipulación de laboratorio. Años después, nos encontramos con que la justificación para la instalación del Centro de Operaciones es el apoyo en materia sanitaria para la prevención de epidemias. Lo curioso es que no vienen médicos sino militares. Y no cualquier militar. Por ejemplo el coronel  Edwin Passmore, agregado militar del Comando Sur…”

27.05.2012                 en respuesta a la polémica por el acuerdo con el comando sur

Chaco cambia su ley de Defensa Civil

La polémica por el acuerdo de cooperación humanitaria con el Comando Sur  del Ejército estadounidense en Chaco sigue despertando pasiones.

Por: Tiempo Argentino

La semana pasada, el gobierno chaqueño que encabeza Jorge Capitanich volvió a aclarar que los dos edificios construidos en el aeropuerto internacional de Resistencia serán destinados a la sede permanente de Defensa Civil. También se anunció la presentación en la Legislatura de un proyecto para modificar la Ley de Defensa Civil que rige en Chaco, impuesta durante la dictadura. El objetivo es sancionar una nueva legislación para intervenir ante emergencias y catástrofes que prohíba expresamente la injerencia de cualquier Estado extranjero. La presentación del proyecto, que se anunció el martes último, fue acompañada por una movilización popular que recordó el Cabildo Abierto del 22 de Mayo de 1810.

La decisión de modificar la Ley de Defensa Civil provincial, al igual que la cancelación del convenio con el Grupo Militar de la Embajada de EE UU, responden a una política de Estado impulsada por la Cancillería y el Ministerio de Defensa. El principio consiste en evitar, bajo el paraguas de las urgencias humanitarias, la injerencia de potencias militares extranjeras. “No se trataba de una base militar, aunque los fondos para la construcción salieron del fondo de asistencia humanitaria del Comando Sur. Aunque el convenio no preveía presencia militar, podría haber dejado una puerta abierta para un tipo de capacitación”, señaló anoche a Tiempo Argentino el secretario de Relaciones Internacionales del Ministerio de Defensa, Alfredo Forti. “Con la imagen humanitaria muchas veces se enmascaran políticas de intervención. No es algo nuevo. Se suele usar lo humanitario, como caballo de Troya, para establecer otra relación”, advirtió Gabriel Fuks, titular de Cascos Blancos de la Cancillería.   <

Republicamos Prensa UAC Informa:

24 de Mayo 2012

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Nota PrensaUAC

Lila Ibarra, del Grupo de Artistas Independientes de Resistencia. Chaco.

“No vienen médicos sino militares para brindar ayuda humanitaria”

Prensa UAC entrevistó a Lila Ibarra, de hablar pausado y larga cabellera negra, integrante del Grupo de Artistas Independientes de Resistencia, Chaco, que forma parte junto a otras múltiples organizaciones de una multisectorial en repudio a la instalación de un Centro de Operaciones de la Cuarta Flota del Comando Sur, instalada con el pretexto de “brindar ayuda humanitaria para la región”. Lila se acercó hasta Paraná al encuentro regional de la UAC Litoral para compartir la información de las protestas en Chaco invisibilizadas por una agenda política y mediática nacional que ocultó a ocho mil personas en las calles de Resistencia y que este 25 de mayo se repetirá en repudio a un enclave de una potencia extranjera en territorio argentino.

–          Cómo se entera la población de la instalación de la Cuarta Flota en Chaco?

–          La información fue surgiendo por varias fuentes. En diciembre del año pasado, distintos artículos periodísticos  dieron cuenta de una serie de encuentros entre la Embajada de Estados Unidos y el gobernador Jorge Capitanich. Luego, en febrero, en Corrientes, en un encuentro ambiental del que participó la UAC, desde una organización vecinal de Barranqueras -puerto lindante a Resistencia-, se alertó sobre el emplazamiento. Ellos se dedican a la defensa de la arquitectura histórica de la ciudad de Barranqueras y comienzan a investigar por qué se hace una remodelación y modernización del puerto. De allí surge información sobre las hidrovías, justificadas por actividades del Mercosur pero también se alerta sobre un rosario de bases militares programadas en cercanías de la Triple Frontera, que coincide con  una franja de recursos naturales muy importante (sobre todo fuentes de agua) y con una zona estratégica de control.

–          Se reconoció desde la gobernación nacional o provincial esta información?

–          No, para nada. Al contrario, muestran fotos del Centro de Operaciones donde se retratan galpones para “ayuda humanitaria”. Toda la instalación se basa en esta supuesta misión humanitaria, información que luego es refutada por distintas investigaciones. Estos ejes temáticos se vienen desarrollando en Chaco a partir de 2009, con la epidemia de dengue y la declaración de zonas de emergencia, en base a distintos motivos, por emergencia ambiental, por inundación, por sequía. Ahora, pese a los desastres naturales, epidemias y cuestiones de salud pública existen empresas muy interesadas en la generación de biocombustibles que evalúan a Chaco como  naturalmente muy  apropiado. ¿Cómo puede ser que un lugar con desastres ambientales puede ser apropiado? Desde que tengo uso de razón, el Chaco ha sufrido situaciones extremas.

– Por qué se cuestiona la epidemia de dengue?

– Existen investigaciones periodísticas avaladas por médicos sanitaristas que demuestran que la cepa del dengue que se expandió en la zona en 2009 es fruto de una manipulación de laboratorio. Años después, nos encontramos con que la justificación para la instalación del Centro de Operaciones es el apoyo en materia sanitaria para la prevención de epidemias. Locurioso es que no vienen médicos sino militares. Y no cualquier militar. Por ejemplo el coronel  Edwin Passmore, agregado militar del Comando Sur  expulsado de Venezuela por actividades de espionaje, cumplió tareas “humanitarias” en la invasión a Afganistán, fue asesor de inteligencia del Ministerio de Defensa en Kuwait y ocupó el cargo de agregado militar en la embajada de Estados Unidos durante la invasión a Irak. Este señor es al que recibe Capitanich en noviembre del año pasado.

– Por qué estiman que se logra ahora con Capitanich?

– En principio porque hay gente que se vende. Desde el año 2000 que Estados Unidos intenta colocar una base militar en la Argentina y no lo lograba, lo consigue con Capitanich. Pero hay que estar muy claros en estos tiempos políticos – locales y nacionales – porque existe mucho oportunismo. Esta cuestión es de índole imperialista, excede a un partido. En este momento, no importa a qué partido pertenece.

– Pero qué significa la seguridad en los términos en que los plantea el poder político de la provincia? Seguridad interna, de la población?

– Es otro eje justificatorio. Se está discutiendo una ley de Seguridad Provincial, tras la sanción de la ley antiterrorista en Nación, que aún no fue explicada pero derechos humanos y narcotráfico son los ejes temáticos. Otro antecedente son los cursos de capacitación en municipios del Chaco que incluyen a la policía y defensa civil. Ya no existe la Escuela de Panamá ahora hay maestros a domicilio. Además de la capacitación en el lugar, intentan establecer relaciones de camaradería entre oficiales argentinos y el resto de las jerarquías para después contar con un ejército de ocupación local. Nuestros ejércitos se transforman en  ejércitos de ocupación imperial extranjera pero que hablan tu mismo idioma. Esto les facilita mucho la vida porque después no hay problemas con los legisladores en Estados Unidos, no tienen que invertir un peso, evitan problemas con su población porque no mandan soldados, no muere gente de su pueblo, esquivan la crítica de la opinión pública internacional. Esta etapa es la de retomar lazos cortados, en cierta forma, en tiempos de juicios a militares y demás.

– El Centro de Operaciones se inauguró? En qué etapa está ahora?

– Iban a inaugurar en marzo, ahora se retrasó hasta dentro de seis meses. Esto sucedió porque el  2 de abril se hizo una movilización de casi ocho mil personas que atravesó toda la ciudad de Resistencia a ritmo de carro. Mucha de nuestra gente se transporta en carro o en bicicleta, llegamos hasta el aeropuerto donde se encuentra la base y eso no salió prácticamente en ningún medio. De todos modos, quieren inaugurar y se burlan diciendo “cómo va a venir una flota a los mares del Chaco, qué mares tenemos”. Mientras tanto, en el país sólo existen tres aeropuertos con capacidad de recibir aviones de gran porte, en Buenos Aires, en Bariloche y en Resistencia. Digo, para que nos acordemos nomás.

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Notas relacionadas:

Marcha del 25 con Audios

Que onda el comando Sur

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Editorial Tiempo Argentino 29.03.2012

Los Marines en Argentina

La base “humanitaria” del Comando Sur en el Chaco

Los especialistas en seguridad aseguran que el Centro de Emergencias es en realidad una avanzada para una base militar de control y monitoreo de los Estados Unidos en territorio argentino encubierta como ‘centro de ayuda humanitaria’.

Por: Walter  Goobar

El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, salió este lunes a desmentir “categóricamente” la instalación de una base del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos en su provincia. “Quiero desmentir categóricamente una versión que está circulando en las redes sociales vinculadas a que nosotros somos sede en la provincia del Chaco del Comando Sur”, señaló Capitanich, en el marco de una conferencia de prensa donde se anunció la creación del Centro de Operaciones y Almacenamiento que funcionará en el predio del aeropuerto de Resistencia y que estará a cargo de la Dirección de Defensa Civil, dependiente del Ministerio de Gobierno de Chaco.

“Ya están transmitiendo como que vienen los marines, vienen tanques de guerra, helicópteros, asentamiento de una base naval en el mar chaqueño, que no existe”, ironizó Capitanich argumentando que el controvertido Centro para Emergencias había sido “donado” por la Embajada de los Estados Unidos. Esa afirmación del gobernador es falsa:  el coronel  Edwin Passmore, que es el representante del Comando Sur de los EE UU, desmintió a su anfitrión chaqueño cuando explicó que la construcción del Centro había sido acordada dos años atrás entre Capitanich y el ex embajador Earl Anthony Wayne y aseguró que el Centro estará financiado por el Comando Sur.

Lo que ni Passmore ni Capitanich se ocuparon de aclarar es cómo un programa con apariencia civil es realizado por un comando militar de los EE UU, que no guarda relación de dependencia con la embajada de ese país, que es la que debería tener a su cargo o patrocinar programas civiles. Los especialistas en seguridad aseguran que el Centro de Emergencias es en realidad una avanzada para una base militar de control y monitoreo de los Estados Unidos en territorio argentino, encubierta como “centro de ayuda humanitaria.

Pese a las aclaraciones y desmentidas del gobernador Jorge Capitanich, los antecedentes del coronel estadounidense   encargado de la supuesta “ayuda humanitaria” no son precisamente los de un buen samaritano sino los de un experto en operaciones de inteligencia que actuó en Afganistán y fue expulsado de Venezuela por espionaje.

El gobernador Capitanich no ha desmentido haber recibido al coronel Edwin Passmore, responsable directo de la instalación por parte de la IV Flota del Comando Sur del ejército estadounidense, del Centro Anticatástrofes y Ayuda Humanitaria que ha generado esta controversia. Entre los antecedentes del coronel  Passmore, figura haber cumplido “tareas humanitarias” en la invasión de Afganistán y haber actuado como asesor de Inteligencia del ministro de Defensa de Kuwait durante la invasión a Irak.

Desde el año 2005, Passmore ocupó el cargo de agregado militar en la Embajada de los EE UU en Venezuela, de donde fue expulsado por actividades de espionaje en el año 2008.

Passmore no es el único funcionario declarado persona no grata en el continente que terminó recalando en Buenos Aires. Ocurre que luego de varias expulsiones de personal militar y de la DEA de Bolivia, Venezuela y Ecuador por injerencia en los asuntos internos y actividades de espionaje, muchos de esos funcionarios han sido reasignados en la Embajada de los EE UU en Buenos Aires, que ya no cuenta con espacio físico para tantos militares y agentes antidrogas.

Las andanzas venezolanas de Passmore continuaron en Buenos Aires: en marzo de 2009 la ministra de Defensa Nilda Garré ordenó desalojar a militares de los Estados Unidos del Edificio Libertador (Sede del Ejército Argentino). El Grupo Militar de los Estados Unidos en la Argentina ocupaba desde el año 1960, oficinas del piso 13 en el Edificio Libertador. Además cuenta con otras delegaciones en el Edificio Libertad de la Armada y en el Edificio Cóndor de la Fuerza Aérea. A cargo de este Grupo Militar estaba el Coronel Edwin W. Passmore.

Passmore fue también el protagonista –detrás de bambalinas–, del caso de contrabando protagonizado en Ezeiza en febrero de 2011 por un C-17 Globemaster de la fuerza aérea estadounidense. El Globemaster con licencia 77.187 aterrizó en el aeropuerto de Ezeiza. Los funcionarios de Aduana encontraron en la bodega del avión pesadas cajas traídas desde la base del 7º Grupo de Fuerzas Especiales de Fort Bragg en Carolina del Norte, que contenían armamento, municiones, equipos de visión nocturna y otros artículos empleados para un curso de entrenamiento del Grupo Federal de Operaciones Especiales con instructores estadounidense.

Sin embargo, la revisión reveló que había alrededor de un tercio de la carga que no aparecía en el manifiesto de embarque. La requisa del material no declarado dispuesta por el gobierno nacional incluyó un bulto repleto de drogas y estupefacientes.

El coronel Edwin Passmore tuvo activa participación durante el incidente en el que se hallaron dos pen drives rotulados “Secreto”, una llave I2 de software para información; un disco rígido también marcado como “Secreto”. Códigos de comunicaciones encriptadas y un gracioso folleto traducido a quince idiomas, con el texto: “Soy un soldado de los Estados Unidos. Por favor, informe a mi embajada que he sido arrestado.”

Los agregados militares y de la defensa, coroneles Edwin Passmore y Mark Alcott, trataron de conseguir un arreglo amigable. “¡No hagamos un escándalo de esto, somos socios, debemos confiar entre nosotros!”, sugirió Passmore.

La entonces embajadora estadounidense, Vilma Martínez, admitió que el reclamo de los funcionarios aduaneros tenía base y más tarde declaró que sentía vergüenza por el comportamiento del personal militar estadounidense.

Finalmente, las autoridades argentinas, con el propósito de evitar una escalada del conflicto, permitieron que el Boeing estadounidense abandonara el país con la “parte legal de la carga” y sus instructores.

La instalación subrepticia de una base militar con un fin inicial distinto al declarado, más que una excepción constituye la base del manual de procedimientos estadounidenses; tal es el caso de las bases de  Comalapa, Aruba y Curazao, por ejemplo, que se clasificaban como FOL, es decir para lucha antidrogas, y luego fueron redefinidas como CSL (de Cooperación). Hay abundante evidencia de que en estas instalaciones de los EE UU y  en  otras de mucho menor perfil se realizan en los hechos, operaciones militares encubiertas de la más diversa índole y que cumplen múltiples funciones estratégicas; entre ellas apoyar ataques militares contra organizaciones rebeldes locales que estorben los intereses de los EE UU y sus aliados, y guerra de Inteligencia de señales electrónicas y de comunicaciones que permite detectar la posición de los blancos, identificarlos e implementar el ataque con bombas inteligentes.

Es habitual que los EE UU encubra actividades de inteligencia con campañas de vacunación. El antecedente más reciente se remonta al rastreo y asesinato de Osama bin Laden en Pakistán en mayo de 2011: como parte de esa operación se organizó una campaña de vacunación que permitió relevar la zona donde residía Bin Laden e incluso conocer en detalle la cantidad de ocupantes mayores y menores en cada casa.

Las instalaciones estadounidenses cumplen además misiones de vigilancia y espionaje de los sistemas de armas y fuerzas militares del país anfitrión y sus vecinos, realizan acciones de infiltración, relevamiento, influencia y control sobre las Fuerzas Armadas y poblaciones locales.

Sin embargo, la especialidad de Edwin Passsmore parecen ser los cursos de capacitación ya que son excelentes sitios para reclutar agentes locales. La capacitación de funcionarios e integrantes de los municipios del interior del Chaco la brinda un consultor salvadoreño contratado por el Comando Sur. <

Caravana contra la base el 25 de mayo

La inauguración estaba prevista para fines de mayo. Pero encontró el rechazo abierto de la población chaqueña, que suponía la instalación de una base militar encubierta, con el objetivo primordial de controlar recursos naturales estratégicos. La misma idea parece haber guiado la acción discreta y firme del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

ARGENTINAChaco: la marcha de la soberanía, un ejemplo de lucha ciudadana

por Fernando Pino Solanas

El 25 de mayo pasado tuve la gratísima sorpresa de participar de una extraordinaria y emocionante caravana de ciudadanos y de jóvenes de toda condición que salió del centro de la plaza central de Resistencia (Chaco) hacia el aeropuerto. Esa caravana fue lanzada por decenas de organizaciones políticas y sociales para repudiar y exigir el cierre de la base militar que el Comando Sur del Pentágono; es decir, de las fuerzas armadas norteamericanas, ha instalado en el aeropuerto de Resistencia con la idea de que es una brigada de ayuda humanitaria, curioso caso donde la ayuda pasa por el Comando Sur del ejército norteamericano, el mismo ejercito que ha producido el genocidio de Irak con mas de un millón de muertos, y otro tanto en Afganistan.

Este convenio que resulta absolutamente peligroso para el futuro nacional empezó a gestarse en el año 2006 cuando era el embajador de los EE.UU. trajo el proyecto de crear una unidad de emergencia provincial y se había elegido el Chaco, no se sabía por qué, en ese entonces. Lo curioso es que contó el aval del Ministro de Defensa y del Ministros del Interior, Aníbal Fernández. El embajador de EE.UU. hizo varios viajes a Resistencia, y fue recibido por el gobernador Capitabich, basta leer sus discursos sobre la asociación estratégica entre los intereses de los norteamericanos y los del gobierno del Chaco, que van a contramano de las declaradas posiciones progresistas del gobierno de los Kirchner. Y digo de los Kirchner porque el primer convenio es de la época del Néstor Kirchner.

Yo digo todo esto, porque seguramente le causará una enorme sorpresa, al amigo, al compañero, al militante, al adherente de reales vocaciones anti-imperialistas, la instalación de una base del Comando Sur en el seno del aeropuerto de Resistencia. Esta es la realidad de los hechos. Ya en junio del 2008, la presidenta Cristina Fernández había recibido en su despacho al Subsecretario de Estado para asuntos latinoaméricanos que llegó para exponer las características de la cuarta flota, una cuarta flota también humanitaria, que patrulla todo el continente y que incluso puedo incursionar por los ríos interiores. Todos estos cuentos de hadas en manos de un ejército que ha sembrado de terror el Medio Oriente en la historia contemporánea, son de temer.

Los EE.UU., el ejército norteamericano, es el principal aliado que tiene el enemigo concreto de la Argentina. Nosotros tenemos un enemigo concreto que está ocupando parte de nuestro territorio, y que envió el submarino atómico Talent para que llegue el 14 de junio a Malvinas, el día del armisticio de la guerra de Malvinas. Mandan para celebrar ese día un submarino atómico. Es el ejército que tiene la mayor base de la OTAN en el hemisferio sur, con una escuadrilla de aviones de alta perfomance y una fragata misilistica que amenaza la Argentina.

¿Qué hace Argentina frente a esto? Ha desarmado las industria de defensa, no nos vuelan ni 9 aviones, ha disminuido los presupuestos operativos de las fuerzas armadas, y el presupuesto de patrullaje naval fue disminuido en un 50%. Nosotros tenemos una hipótesis de conflicto concreta, nada menos que con Inglaterra, el Reino Unido, que es el principal socio estratégico de los EE.UU. y su Comando Sur.

Hay que entender que la cuarta flota tiene una potencia similar a la quinta flota que está asentada en el Golfo Pérsico.

¿Para qué sirve esta base? Esta base es la que va a dar información de inteligencia con sus potentes radares de toda la parte noreste de la Argentina, radares que llegan más allá a de Misiones, la Triple Frontera, y cubren toda la Cuenca del Plata.

Pero a la vez es la base de asistencia y monitoreo de los aviones no tripulados, misiones de espionaje, misiones de control y la movilziación de un contingente importante de hombres, altamente adiestrado en los comandos. No en vano está al frente de la conducción, el Coronel Passmore, que formó parte del Estado Mayor de las fuerzas americanas en Afnganistán.

¿Qué tiene que hacer esa gente, tan formal y preparada en escenarios de guerra en Argentina?

En consecuencia, esta marcha se inició a las 10 de la mañana del 25 de mayo y a medio día cerró con un acto en donde participaron varios diputados nacionales de varios partidos, del radical, del FAP y muchos referentes de partidos nacionales y de izquierda.

¿Pero cuál es la complicidad mediática? No solamente de los grupos privados sino del grupo oficialista mediático que la marcha no fue registrada en ninguno de los diarios nacionales

En consecuencia, es obligación de todos nuestros amigos simpatizantes y militantes, dar una voz de alerta, sobre lo que se está tramando. Mientras nosotros creemos que acá se teje ayuda humanitaria, no… bajo las sombras se tejen acuerdos contrarios al interés del pueblo argentino.

Digamos la verdad, ya en el año 2007, Néstor Kirchner nos hizo adherir a la Ley Antiterrorista promovida por los EE.UU.; ahora, acabamos de votar la nueva vuelta de tuerca de la Ley Antirrorista que establece figuras absolutamente peligrosas porque deja en manos de los jueces decidir cuando una acción social o de protesta se convierte en un acto terrorista.

Todo esto, así como la base de Resistencia está relacionado con los gigantes recursos naturales que tiene la Argentina.

La base de Resistencia está en el vértice de uno de los 3 o 4 mayores acuíferos de agua potable que tiene hoy este planeta Tierra sediento de agua potable, no en vano la Ley Antiterrorista, llega a la Argentina cuando se acrecienta la protesta social contra las mineras y contra la entrega de los bienes y recursos naturales. La Argentina tiene hoy 5.000 militantes sociales criminalizados por la protesta social. Todo esto es una escalada, la escalada se produce en las manos de un gobierno que se dice progresista y se dice militar en el frente de las naciones del sur contra el imperialismo.

Fotos deEjercicios Fuerzas Comandohttp://www.socso.southcom.mil/fuerzas.aspx

Hay fotos de Fuerte Aguayo enhttp:/

Chile: Escuela de represión urbana (II) por Arnaldo Pérez Guerra            Lunes, 04 de Junio de 2012 00:56

Funciona en Chile y la financia EEUU. Reveladoras informaciones.

Pocos días después de inaugurar el Centro Conjunto para Operaciones de Paz en Chile (Cecopac), el embajador estadounidense Alejandro Wolff visitó Temuco interiorizándose del conflicto chileno-mapuche. Wolff fue designado embajador en Chile por el presidente Barack Obama. Es un diplomático de carrera. Ingresó al Departamento de Estado de los EEUU en 1979 y se ha desempeñado en el equipo de planificación política; en las oficinas de Asuntos de la URSS y del Subsecretario para Asuntos Políticos; también fue secretario ejecutivo adjunto del Departamento de Estado y asistente ejecutivo de los secretarios de Estado Madeleine Albright y Colin Powell. Además de desempeñarse como representante alterno ante la ONU.

***

A fines de marzo, se desarrolló en la Hostería Militar de Pichidangui, el Primer Consejo Militar – 2012, presidido por el comandante en jefe, general Juan Miguel Fuente-Alba. Allí se planifican las actividades de acuerdo a las directrices definidas por el Alto Mando. Durante el Seminario de Actualización del Alto Mando, el general Fuente-Alba explicó que el Primer Consejo Militar “debía partir con un análisis ‘relacionado con los eventuales roles que podrían asumir las Fuerzas Armadas chilenas y el Ejército en particular, dados los complejos y actuales escenarios que se generan en el ámbito de la seguridad, al momento de preservar los valores, intereses y bienes que la propia sociedad busca cautelar. El empleo de la Fuerza Terrestre y su proyección a futuro ha sido y es una preocupación permanente del Alto Mando, más aún cuando hoy la cartera responsable de Defensa está concluyendo la elaboración de la Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa. Sabemos que la esencia de nuestra tarea es y debe seguir siendo la defensa de la integridad territorial. No obstante, podrían surgir nuevas responsabilidades que deberían estar claramente identificadas, comprendidas e implementadas por el Ejército”.

***

En Argentina, se informó de la instalación de otro centro de entrenamiento para emergencias, también a cargo del Comando Sur, en la provincia del Chaco. “Solamente resta equipar con tecnología informática y amoblar el lugar para luego culminar con una capacitación del personal”, dijo el comandante estadunidense Edwin Passmore, del Comando Sur, a La Jornada de México. El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, afirmó que “no se trata de una base militar” y que “es sólo una donación del Comando Sur”. Según Walter Goobar, “la instalación subrepticia de una base militar con un fin inicial distinto al declarado, más que una excepción constituye la base del manual de procedimientos estadounidenses; tal es el caso de las bases de Comalapa, Aruba y Curazao, por ejemplo, que se clasificaban como FOL, es decir para lucha antidrogas, y luego fueron redefinidas como CSL (de Cooperación)”. La excusa de la ayuda humanitaria y la asistencia en el manejo de emergencias no serían más que nuevas formas de profundizar y asegurar el posicionamiento estratégico de los militares yankee en toda Latinoamérica.

***

En 2008, el gobierno de EE.UU. reactivó la IV Flota de la Armada, ahora bajo control directo del Comando Sur. La IV Flota había entrado en receso tras el fin de la segunda guerra mundial, al no existir amenazas militares para Estados Unidos en la región. Su reactivación obedece solo al interés norteamericano por amedrentar a países específicos: Cuba y Venezuela. Con el presidente Barck Obama -premio Nobel de la Paz-, el Comando Sur del ejército estadounidense ha profundizado su injerencia y control en el subcontinente. En octubre de 2009, Colombia y Estados Unidos anunciaron la firma de un acuerdo que permitía a los militares de Estados Unidos instalar al menos siete bases militares en suelo colombiano, además de desplegar 1.400 estadounidenses -800 militares y 600 contratistas civiles-. Aunque se pretenda que solo se trata de luchar contra el terrorismo y el narcotráfico, claramente es un posicionamiento estratégico frente a Cuba, Venezuela y Ecuador. Poco más de un año después, en diciembre de 2010, Costa Rica autorizó el despliegue de 46 buques estadounidenses de la Guardia Costera, 42 helicópteros armados, y hasta 4.000 marinos “para combatir el tráfico de drogas”. El despliegue militar estadounidense no solo se preocupó del “narcotráfico”, sirvió para apoyar la ofensiva de golpes de Estado. El 2008, Bolivia vivió una mediática y manipulada “insurrección cívico-departamental”. El 2010 fue el turno de la “rebelión policial” en Ecuador, que casi cuesta la vida al presidente Correa. Ambos intentos de golpe terminaron en un completo fracaso para los intereses estadounidenses. Su única victoria fue en 2009, en Honduras, con el derrocamiento del presidente constitucional Manuel Zelaya. En dicho golpe de Estado participó directamente, lo que ha sido reconocido por los militares norteamericanos, el Comando.

***

La cifra de bases militares en América es incierta, pero se habla de unas veintidós. “Hay otras que están en construcción y algunas en forma clandestina. Todas estas bases militares están bajo la administración del Comando Sur de Estados Unidos. De su ordenamiento podemos pensar que lo están en base a supuestas amenazas, ya que la mayoría de estas bases militares se encuentran en Centroamérica y el Caribe; en Colombia, en Curazao y Aruba, lo que deja ver a las claras que tales amenazas provendrían de Cuba, Nicaragua y Venezuela”, dice Braulio Martínez, abogado y coronel en retiro de la Aviación Militar Bolivariana. “A este poderío hay que sumarle la IV Flota imperial, conformada por un portaaviones nuclear, muchos buques de superficie y submarinos atómicos, creada para mantener el dominio y control sobre América Latina y el Caribe. En Costa Rica se encuentra operando una fuerza de tarea naval de Estados Unidos, que fuera denunciada por este servidor. Esta fuerza de tarea está compuesta por 46 buques de guerra, 200 helicópteros artillados, seis aviones de combate Harrier, un portaviones y 13.000 marines. Esto no es cuento, el convenio para que opere esta fuerza de tarea desde Costa Rica fue autorizado por su gobierno y ratificado por su Congreso, para operar por seis meses prorrogables por tiempo indefinido”, dice Braulio Martínez. “Denuncié -agrega- la creación de una base aérea del imperio en el Aeropuerto de Resistencia, en la Provincia del Chaco, Argentina, aprobada, en primera instancia por su gobernador, y de la cual se guarda el más estricto silencio. También se maneja la noticia de que Estados Unidos está negociando la construcción de una base aérea en Tierra del Fuego. Igualmente existe la denuncia de que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos poseen oficinas en todas les sedes de los comandos de Fuerza de Argentina, tanto Aéreas, Navales y del Ejército, donde operan libremente agentes militares y de la CIA”, agrega.

***

La IV Flota comenzó a operar el 1° de julio de 2008 desde la base de Mayport, en el estado de Florida, donde hoy actúa el Comando Sur. La V Flota está emplazada en el golfo Pérsico y la VI Flota en el océano Mediterráneo. Según el comunicado oficial del Pentágono, la reactivación de la IV Flota “servirá para demostrar el compromiso de Estados Unidos con sus socios regionales”, entre los que se destaca Colombia en su lucha contra el narcotráfico y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), organizaciones que Estados Unidos califica de terroristas. La IV Flota y la Escuela de las Américas -hoy Instituto del Hemisferio Occidental para Cooperación y Seguridad (Whinsec) son dos brazos de un mismo engendro, el control total del imperio estadounidense sobre las llamadas “zonas de influencia” -intervenir en los países de la región a su antojo y entrenar a los militares latinoamericanos en la doctrina de Seguridad Nacional, donde el enemigo somos todos nosotros-. Chile envió más de 3.800 efectivos a la Escuela de las Américas antes que cambiara de nombre. Uno de los cables de la embajada estadounidense en Chile filtrados por WikiLeaks, señala que José Goñi, ministro de Defensa de Michelle Bachelet visitó el Whinsec. Su intención tras la visita fue mejorar la imagen de la ex Escuela de las Américas institución entre congresistas y ONG chilenas. El entrenamiento de soldados para el control de la población civil en situaciones de emergencia o integrar misiones de paz, pareciera ser el exitoso lavado de imagen de los militares de Estados Unidos.

***

Pocos recuerdan que el Fuerte Aguayo de Concón, en la Región de Valparaíso, donde la embajada de Estados Unidos inauguró la base para Operaciones Militares en Territorios Urbanos (MOUT), un supuesto centro de entrenamiento para personal encargado de ejecutar operaciones de “mantención de la paz” o “estabilidad civil en zonas urbanas”, construido con dinero “donado” por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, fue usado en 2003 por suboficiales chilenos y norteamericanos para reclutar postulantes para que trabajaran en la empresa yankee Blackwater, en destacamentos de seguridad privada -como mercenarios-, en la guerra de ocupación de Irak.

(*) Historiador y Periodista.

Chile: Comando Sur regala a Hinzpeter 11 vehiculos de “comunicaciones”

Publicado el 6/02/12  • en Contrainjerencia

 

 

Este viernes se realizó, en la Plaza de la Constitución, la entrega oficial de los Centros de Operaciones de Emergencia (COE), vehículos donados a la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) por el Gobierno de EE.UU. , a través de su embajada en Chile y el Comando Sur.

La ceremonia fue encabezada por el ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Hinzpeter, el embajador de Estados Unidos en Chile, Alejandro Wolff y el director nacional de Onemi, Benjamín Chacana.

Los once móviles cuentan principalmente con sistemas radiales y satelitales, generador eléctrico, dos GPS, radio H.F. portátil, transceptores de H.F., V.H.F., U.H.F, y notebooks, “lo que permitiría una efectiva comunicación con Onemi central y regional ante una situación de emergencia”, según el comunicado oficial.

Esta donación viene a reforzar el equipamiento de las Direcciones Regionales de Onemi contribuyendo a potenciar las telecomunicaciones y los sistemas de alertamiento temprano. Además estos móviles permitirán establecer comunicación “en zonas de difícil acceso y así facilitar la obtención de información relevante para la toma de decisiones por parte de las autoridades respectivas”.

Por otra parte, el ministro Hinzpeter indicó que “hemos modernizado la Oficina Nacional de Emergencia, y cualquier persona que haya ido antes del 27 de febrero, y vaya hoy al edificio de la Onemi, se dará cuenta que en estos dos años han habido cambios sustantivos”.

La guerra por el agua ya está instalada en Chile

Domingo, 03 de Junio de 2012 10:58 Celso Calfullan

Las teorías futuristas de la lucha por el agua, ya dejaron de ser un escenario lejano. Hoy es una realidad instalada en varias regiones de Chile, con protestas y marchas y en muchos casos ha pasado de los tribunales directamente a los cortes de carreteras.

La guerra esta instalada entre las mineras, las eléctricas, las forestales, grandes agricultores y ahora último hasta los productores de cerdos (caso Freirina) han entrado en directo conflicto con las comunidades de cada región, donde existen poblaciones completas en peligro por la falta de agua.

Algunas cifras alarmantes ya saltan a la vista. La disponibilidad de agua per-capita disminuirá entre los años 2000 y 2025 en prácticamente un 25%. En Chile ya tenemos problemas graves en varias regiones, en muchas de ellas ya se encuentran por debajo de los 1000 metros cúbicos por persona por año, cifra ha sido dada por Naciones Unidas que la estima como el limite para que se vean afectadas seriamente las condiciones de vida de los humanos y lo que en definitiva impide que las comunidades puedan seguir desarrollándose.

El capitalismo depradador el principal problema

Según la derecha y los empresarios, en el uso del agua deben privilegiarse las soluciones de mercado y precisamente éste es el principal problema, la falta de una planificación, la inexistencia de una política para abordar el tema para los próximos años, es lo que terminara empeorando la situación.Este es un problema que afecta a la totalidad del norte de país. Todas las comunidades tienen problemas por la escasez de agua, en estos sectores los conflictos son con las grandes mineras que se están apropiando del agua de las comunidades, por que de esta manera abaratan sus costos de producción y aumentan sus enormes ganancias. Total, la gente no es importante, lo importante es el lucro de los empresarios.El impacto que ha tenido el modelo forestal capitalista en el recurso agua ha sido enorme en prácticamente todo el territorio mapuche. En las zonas con alta concentración de plantaciones de pinos y eucaliptus, como por ejemplo Lumaco, Ercilla, Traiguen, Puren, Los Sauces, Angol, Galvarino, Chol-Chol, Nueva Imperial, entre muchos otros sectores de la Nación Mapuche, ya están consideradas zonas de catástrofe a raíz de la sequía. El daño ecológico de estas plantaciones es enorme, hasta ahora están afectadas napas subterráneas, esteros, manantiales y ríos.No podemos seguir permitiendo que las aguas que pertenecen a todos los chilenos y mapuche sigan en manos privadas y sometidas a la especulación empresarial, la vida de la gente debe estar por sobre el lucro de unos pocos.

Otro factor que agrava la situación es que Chile es el único país del mundo que tiene sus aguas completamente privatizadas y en muchos casos los derechos de agua han sido acaparados exclusivamente con fines especulativos. Muchos empresarios están esperando que el agua suba de precio para hacer un lucrativo negocio, sin haber invertido prácticamente un peso

La dramática situación del norte del país.

Petorca y la Ligua ya ha sido declarada zona de sequía. En este sector los agricultores más poderosos se han apropiado del agua (aquí hay varios personeros políticos) que por medio de la vía judicial están amedrentando a los pequeños agricultores. El objetivo es evidente, lo que buscan es terminar con la agricultura familiar campesina y convertir a éstos en nuevos clientes y consumidores.

Según un informe del Banco Mundial el déficit de agua en el norte de Chile podría llegar al 80% en los próximos años. En el norte prácticamente los antiguos ríos ya no existen, como es el caso del río Copiapó que está muerto hace varios años y las marchas por el agua y por la vida son reiteradas en varias ciudades del norte. Entre otros, los sectores afectados son varios: solo por mencionar algunos podemos nombrar a Copiapó, Chañaral, Tierra Amarilla, Caldera, Vallenar y en general todas la comunidades de la región de Atacama.

Pero no solo el norte esta afectado, al sur de la región Metropolitana (y dentro de esta) la situación no es mucho mejor. En la región del Maule hemos visto la lucha entre Endesa y los agricultores de la zona, por las aguas del embalse Laguna del Maule, la Comuna de Litueche (VI región) también ha sido declarada zona de sequía y varias otras localidades están pasando por lo mismo

El impacto en territorio mapuche.

La necesaria nacionalización del agua.

Tenemos que ponerle fin actual Código de Aguas, terminando con el carácter privado de las aguas, recuperando este vital elemento de vida para todos los habitantes de este país, terminando con la avaricia capitalista que nos esta conduciendo a un callejos sin salida. Celso Calfullan.

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