Unidos en la diversidad, hacemos la diferencia

8 de Marzo: Día de la Mujer Trabajadora

a

Cecilia Arte

El 8 de MARZO se conmemora a la mujer trabajadora, revolucionaria. Clara Zetkin propuso la conmemoración en la conferencia de mujeres socialistas de 1910; para homenajear la lucha de las mujeres contra la explotación capitalista, y en recuerdo del asesinato a manos del Gran Capital, de 146 obreras (en EEUU): quemadas vivas porque los dueños de la fábrica habían cerrado las puertas. Se conmemora la lucha por la justicia social, la lucha contra el patriarcado y el capitalismo, cuyos mecanismos se articulan el uno al otro a la perfección.

Las mujeres somos parte fundamental de la clase trabajadora, millones de campesinas, obreras, inmigrantes y emigrantes, objeto de expolio y abusos. Somos víctimas de las guerras imperialistas y de la crisis estructural del capitalismo. Somos trabajadoras explotadas del campo y de la ciudad, estudiantes excluidas, paradas, artistas, jubiladas y pensionistas a quienes se nos está privando del pan, la casa y el agua, de una remuneración y condiciones de trabajo dignas, de paz. Somos también mujeres organizadas y luchadoras revolucionarias.
No es el día de las princesas, ni de las empresarias explotadoras: esta no es su causa. Las organizaciones políticas del reformismo hacen la vista gorda al carácter clasista de nuestra problemática, y reducen nuestra lucha a un asunto exclusivo de género, situándonos generalmente en el victimismo. Las comunistas sabemos que la sociedad de clases nació preñada de violencia, violencia de fuertes contra débiles, de clase en el poder contra clase oprimida. 

Las desigualdades que como mujeres trabajadoras sufrimos, benefician al capital que nos utiliza como mano de obra barata y le interesa que la naturalización de roles y la división sexual del trabajo nos mantenga atadas a labores no remuneradas de reproducción y cuidados.
Luchamos contra la opresión de la mujer trabajadora, luchando contra un orden social que aprovecha y necesita esa opresión como engranaje de su dominación y como válvula de escape de las tensiones que tal orden social crea. La violencia patriarcal es una de las formas que asume la brutalidad de un sistema político-económico-social, el capitalista, violento todo él desde sus raíces. Por ello sostenemos que la lucha por nuestra emancipación y la lucha por la destrucción del capitalismo son inseparables

Comparte esta entrada:
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • del.icio.us
  • Digg
  • StumbleUpon
  • Twitter
  • LinkedIn
  • Add to favorites
  • email
  • PDF
  • Print

ningún comentario

Aun no hay comentarios...

Llene el siguiente formulario.

Deje su comentario